El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi. Reuters

El BCE ya discute cómo reducir los estímulos a partir de enero

Las actas revelan que cualquier cambio se hará “de forma muy gradual y cautelosa”

Entre los riesgos que analiza la institución figura la evolución del euro

El BCE ya avanzó en septiembre que la reunión de octubre será el momento para discutir la reducción del actual programa de compra de deuda por 60.000 millones de euros al mes a partir del próximo año. Y a juzgar por las actas de la reunión celebrada por el Consejo de Gobierno de la institución el pasado mes, el terreno está preparado para ello. “Las condiciones en general están cada vez mejor situadas, lo que permitirá adaptar la intensidad de los ajustes de la política monetaria y ofrece una oportunidad para reducir las compras de activos netos del Eurosistema”, apunta el documento.

En la reunión de septiembre el BCE ya debatió de hecho cómo abordar la reducción de esas compras, si con volúmenes reducidos en un período largo de tiempo o con volúmenes más elevados pero en un período más corto. “Los beneficios y los costes de un horizonte de compras más largo, junto con un menor ritmo de reducción de los volúmenes mensuales, se comparó con los de un periodo más corto y mayores volúmenes de compra”, subraya el documento. También se analizó su efecto sobre los riesgos en la estabilidad del sistema financiero.

Entre los riesgos que analiza el BCE figura la evolución del euro, cuya apreciación ha inquietado a la institución puesto que dificulta el objetivo de repunte de precios. La cotización de la divisa europea ha descendido sin embargo en las últimas semanas, después de que la Reserva Federal anunciara el inicio de la reducción de balance y su voluntad de elevar tipos de nuevo el próximo diciembre.

El descenso del euro a los niveles actuales de 1,17 dólares es por tanto un factor a favor de la reducción de compras del BCE, que el mercado espera se inicie para el próximo año. Aun así, las actas de la última reunión también apuntan a que, ante cualquier cambio, el BCE “debería proceder de forma muy gradual y cautelosa, al mismo tiempo que se mantiene suficiente flexibilidad”. Así, el Consejo asegura que los tipos de interés permanecerán en el actual nivel de mínimos históricos al menos hasta que se finalice el programa de expansión cuantitativa. En el caso de que se opte por ampliar el periodo de reducción de compra de activos con una menor reducción de los volúmenes mensuales, las expectativas de que el primer alza de tipos se realice en 2019 podría aplazarse aún más.

El BCE comenzó sus compras de deuda en marzo de 2015 por 60.000 millones de euros, las elevó meses después a los 80.000 millones de euros y las volvió a recortar luego a los 60.000 millones actuales. 

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