ebury
Enrique Díaz-Álvarez, director de riesgos de Ebury.

“Si la inflación sigue baja mucho más tiempo, es posible que el BCE pierda credibilidad”

El experto en divisas cree que el mercado da por concluido el ciclo de subidas de tipos en EE UU

Opina que la escalada del euro perjudica sobre todo al turismo en España

Las divisas no han tenido precisamente un verano tranquilo y la escalada del euro frente al dólar cuando hace unos pocos meses se auguraba justo lo contrario mantiene alerta a los inversores. A Enrique Díaz-Alvarez, director de riesgos de Ebury, la institución financiera especializada en intercambio de divisas, le llama la atención la ausencia en los últimos tiempos de quejas sobre los mercados de divisas por parte de los bancos centrales del mundo, lo que considera “muy positivo”.

El euro supera los 1,20 dólares, máximos desde 2015, y acumula un alza del 14% este año. ¿A qué obedece este repunte?

Se debe sobre todo a la brecha que hay entre el precio que pone el mercado al alza de tipos en Estados Unidos, que ha revisado a la baja, y lo que la Fed está diciendo. El mercado ahora mismo está poniendo en precio que se acabó el ciclo de subidas de tipos en EE UU, mientras que en Europa pasa lo contrario. Con todo, pensamos que la del euro es una reacción un poco exagerada y a la que ha ayudado el hecho de que en agosto los mercados perdieran algo de liquidez. Somos un poco escépticos sobre que los niveles por encima de 1,20 dólares sean sostenibles. Y los comentarios de Draghi nos confirman este punto.

Mario Draghi ha preparado el terreno para el repliegue de los estímulos. ¿Cree que la evolución del euro puede llegar a trastocar sus planes?

No trastocar, pero desde luego sí retrasar. Para empezar a retirar los estímulos monetarios, el BCE tiene que ver la inflación cerca de su objetivo, que es justo por debajo del 2%. Ahora mismo la inflación subyacente, que es la que realmente importa, está alrededor del 1,2% y no está mostrando síntomas de subida sostenida. Lo que dirige la política monetaria del BCE son los precios y pensamos que los riesgos a corto plazo no son simétricos sino que están más bien a la baja en el euro.

La economía de la eurozona muestra solidez, con los índices de confianza en niveles máximos. ¿En qué medida es peligrosa una apreciación del euro?

El impacto de la balanza comercial sobre la economía no es tan grande porque la mayor parte del comercio exterior de los países de la eurozona son con el resto de países miembros de la Unión. Más que en el crecimiento, que en la eurozona depende sobre todo de las decisiones de inversión de las empresas, el impacto lo veremos en la inflación. La situación actual con un crecimiento relativamente fuerte entre el 2-2,5% y de creación de empleo sin que la inflación se mueva puede durar mucho tiempo. Tendríamos que ver un euro por encima de 1,30 dólares para que quizás fuera peligroso para la economía.

 Además de la pérdida de competitividad de las exportaciones, ¿qué sectores en España se verían más perjudicados?

En España, el turismo, con un especial efecto sobre el viajero británico. Pero el euro fuerte sobre todo dificulta que el BCE consiga que la economía de la zona euro llegue a los objetivos de inflación, y ya llevamos seis o siete años con la inflación subyacente muy por debajo de las metas, y si continúa así mucho más tiempo es posible que la institución llegue a perder credibilidad. Si tienes una meta y durante siete años estás muy lejos de ella, los mercados podrían cuestionar hasta qué punto Draghi se toma esa meta en serio.

¿Y qué pros destacaría?

Es un voto de confianza para el futuro de la zona euro. Parte del motivo de la subida del euro es que se han disipado las dudas que podrían quedar sobre la viabilidad de la moneda única. Las divisas en niveles cercanos a los actuales son casi un punto óptimo para el crecimiento y para la estabilidad financiera a nivel global.

¿Qué previsiones maneja para el tipo de cambio euro-dólar?

A medio plazo esperamos una caída hacia niveles de 1,15-1,14 dólares y a largo plazo pensamos que el 1,10 es su nivel de equilibrio.

¿En qué cree que han fallado los analistas que no hace tanto apostaban por la paridad del euro con el billete verde?

En nuestro caso ha sido sobrestimar la capacidad de la Administración Trump para llevar a cabo los programas de gastos de infraestructuras y recorte de impuestos que habían causado la inicial subida del dólar. No esperábamos, por decirlo de forma diplomática, el nivel de desorganización y falta de capacidad de ejecución que hemos visto por parte de los republicanos en EE UU. No esperábamos esa parálisis casi total legislativa.

El euro también ha ganado valor frente a la libra, que cotiza en mínimos de ocho años. ¿Piensa que podrían alcanzar la paridad en los próximos meses?

Lo vemos difícil. Reino Unido es casi la única zona económica grande donde la inflación está por encima de lo que desea su banco central y si continúa la caída de la libra frente al euro, o simplemente que se mantengan estos niveles bajos actuales veremos una reacción verbal del Banco de Inglaterra en su próxima reunión. Y, de no producirse un repunte, una subida de tipos incluso antes de final de año.

¿Cómo ve las valoraciones de los mercados de renta variable?

No tenemos previsiones oficiales de Bolsa, pero en general no vemos a los mercados sobrevalorados.

Las dividas en niveles cercanos a los actuales son un punto óptimo para el crecimiento y la estabilidad financiera a nivel global... Un euro ya por encima de los 1,30 dólares quizás empezaría a ser peligroso

Normas
Entra en EL PAÍS