Una misma solución para Draghi y Carney

La reunión del BCE de esta tarde puede detener las oscilaciones de las divisas

Mario Draghi Mark Carney.
El presidente del BCE, Mario Draghi, y el del Banco de Inglaterra, Mark Carney.

Es muy fácil desear los problemas de los otros. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, afronta una inflación baja y un euro en alza que abarata las importaciones. Su compañero del Banco de Inglaterra (BoE), Mark Carney, se enfrenta a una gran inflación y a una libra débil que aumenta los precios de las importaciones. La buena noticia es que la misma solución puede servir a ambos.

En los últimos cinco meses, el euro se ha apreciado un 6% frente a las principales divisas, ayudado por las buenas perspectivas económicas de la eurozona y la debilidad de las otras grandes monedas. Una de ellas es la libra, cuyo valor ha caído casi tanto como ha subido el euro mientras la economía británica pierde impulso y los inversores se preocupan por el brexit.

Ningún banco central da la bienvenida a las oscilaciones. Los miembros del BCE calculan que una apreciación del 10% del euro frente a las otras monedas recortará entre 0,4-0,5 puntos porcentuales la inflación en la zona euro, lo último que necesita Draghi cuando la inflación es del 1,5%, algo inferior a su objetivo de menos del 2%. Los precios británicos están sobrepasando el objetivo del 2% de Carney y el último descenso empeorará el problema. Los informes del BoE señalan que una depreciación del 10% de la libra respecto a las demás divisas podría aumentar la tasa de inflación británica en al menos 0,6 puntos porcentuales en los próximos 12 meses. Los mercados de divisas están probando el aguante de ambos bancos centrales. El euro alcanzó máximos de dos años frente al dólar tras la última reunión del BCE, principalmente porque Draghi no se mostró preocupado por la apreciación de la moneda.

La tendencia alcista del euro se frenaría si Draghi señala hoy que la fortaleza de la moneda podría retrasar el recorte de su programa de compras de activos. El BoE podría tener el efecto opuesto en la libra si en la reunión de la semana que viene, el Comité de Política Monetaria deja claro que una mayor debilidad de la libra aumentará las posibilidades de una subida de tipos. Pero los dos podrían ayudarse. Cuanto más haga Draghi hoy para contrarrestar las oscilaciones de la moneda, menos deberá hacer Carney.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción es responsabilidad de CincoDías.

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