Paloma Oliva, directora general de La Chinata.
Paloma Oliva, directora general de La Chinata.

Paloma Oliva: pasión por la gastronomía y el oro líquido

Es la directora general de la empresa extremeña La Chinata

No es de caprichos materiales: prefiere viajar y disfrutar de la comida

Lo lleva en los genes y, casualmente o no, en su propio apellido. Paloma Oliva (Plasencia, 1989) es, junto a su hermano Fernando, la tercera generación familiar al mando de La Chinata, empresa dedicada en cuerpo y alma al aceite de oliva virgen extra, el "oro líquido", en sus diferentes formas y variedades:desde productos gourmet para su uso gastronómico hasta una línea de cosméticos para el cuidado facial, corporal y capilar tanto para mujeres como para hombres. Una empresa radicada en Plasencia (Cáceres) que factura unos 17 millones de euros al año y en la que Paloma Oliva estaba predestinada para trabajar.

“Tengo relación con el negocio desde que tengo uso de razón. Mi padre siempre nos ha transmitido su pasión por el aceite de oliva virgen extra y por el negocio, tanto a mi hermano y a mí”, afirma la empresaria. “Mi casa y mi familia no se entendería sin el aceite, es algo que nos ha marcado a todos, sin duda”.

Oliva estudió Derecho y Empresariales. Reconoce que tuvo dudas sobre si finalmente vincularse al negocio familiar. Ahora, con mayor perspectiva, afirma que tomó la decisión correcta. “Soy feliz, es un trabajo muy divertido y satisfactorio”, siempre ligada a uno de los productos más apreciados en la cocina. “Es la grasa vegetal con más virtudes que existe. Cada vez se usará más tanto en gastronomía como en el cuidado de la piel. Está generando un gran interés en todo el mundo”.

Un perfume

La fragancia predilecta de Paloma Oliva tiene mucho que ver con la alta costura. El modisto libanés Elie Saab fue uno de los más destacados en la última semana de la moda de París y da nombre al perfume que la empresaria utiliza siempre. Un básico en su día a día, al igual que su receta para cuidar cuerpo y mente: comer de manera muy saludable y descansar lo máximo posible. Aunque, reconoce, su tarea pendiente es el deporte.

Cocina desenfadada

Además de todo lo relacionado con el aceite de oliva, que no deja de ser su trabajo diario, la otra gran pasión de la directora general de La Chinata es la gastronomía. Paloma Oliva dice que son muchos sus restaurantes preferidos, algo lógico en una época donde la oferta es cada vez mayor y más completa. “Pero siempre que puedo voy con mi marido a Sala de Despiece (Ponzano 11, Madrid), uno de mis favoritos”.

Próximo destino...

La Chinata lleva meses acometiendo una ambiciosa expansión internacional. El negocio exterior ya supone el 15 % de su facturación, y entre las distintas aperturas hay que destacar la de París, un espacio de 35 metros cuadrados a tres minutos a pie de las Galerías Lafayette. La capital francesa es la ciudad favorita de Oliva, aunque el sitio aún desconocido para ella y que desea visitar es San Francisco. ¿Irá de la mano de una boutique de La Chinata?

Su aceite favorito

Elegir uno predilecto podría resultar complicado para una experta en aceites. Pero Paloma Oliva lo tiene claro y elige la variedad manzanilla cacereña, elaborada con aceitunas del inicio de campaña con una corta maduración. “Tiene un sabor con personalidad y un equilibrio perfecto entre el picante, dulce y amargo. Además, tiene un aroma a fruta madura muy denso que lo hace perfecto para disfrutar en crudo”.

Sus tiendas

El estilo de Oliva es sencillo. Afirma que lo que nunca le falta en el armario son unos vaqueros y una blusa. A la hora de irse de compras, sus tiendas preferidas para adquirir alguna prenda son Zara y Mango. Aunque si se presenta una ocasión especial por delante, las preferencias de Paloma Oliva van hacia otros establecimientos:“"Para alguna celebración me encantan Sandro y Maje”, reconoce.

Caprichos viajeros

Siguiendo con su afición por la restauración, explica que sus caprichos suelen ser, básicamente, gastronómicos y turísticos, en lugar de objetos materiales. Principalmente destaca las salidas de fin de semana con su familia, en las que conjuga ambas aficiones. La última de este tipo la hizo a Comporta, una pequeña localidad costera de Portugal, al sur de Lisboa. “Me encanta Portugal y disfrutar de su gastronomía”, afirma.

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