Las ciudades para expatriados más caras están en Asia y Europa

A pesar de que la primera posición la ocupa Luanda (Angola), Hong Kong, Tokio y Zúrich encabezan el ranking

Un estudio de la consultora Mercer analiza 200 artículos y servicios de 209 ciudades de todo el mundo

recursos humanos
Vista de Luanda, capital de Angola. Thinkstock

Las ciudades asiáticas y las europeas, particularmente Hong Kong, Tokio, Zúrich y Singapur, encabezan la lista de las ciudades más caras para profesionales expatriados. En primer lugar se sitúa, debido al coste de los bienes y la seguridad, la capital de Angola, Luanda. Otras ciudades que se encuentran entre las diez primeras son Seúl, Ginebra, Shanghái, Nueva York y Berna. Estas conclusiones se incluyen en el estudio mundial sobre el coste de la vida 2017, elaborado por la consultora Mercer con el fin de ayudar a las multinacionales y Gobiernos a calcular la compensación de los empleados que deben trasladar a otro país, tomando como base la ciudad de Nueva York, además de que los movimientos de divisas se miden con respecto al dólar estadounidense. El estudio abarca 209 ciudades a lo largo de los cinco continentes y analiza el coste comparativo de más de 200 artículos en cada ciudad, incluyendo alojamiento, transporte, comida, ropa, enseres del hogar y ocio.

“Aunque históricamente la movilidad, la gestión del talento y la compensación se han gestionado de manera independiente una de otra, las organizaciones está empezando a utilizar un enfoque integral para mejorar sus estrategias de movilidad. La compensación es importante para ser competitivo tiene que ser fijada de manera correcta teniendo en cuenta el coste de vida, la moneda y la ubicación”, explica Rafael Barrilero, socio de Mercer.

En un mundo que cambia rápidamente, la movilidad se ha convertido en un componente esencial de la estrategia global de talento de las organizaciones multinacionales. Las organizaciones se centran en evaluar las asignaciones desde una perspectiva cultural, alega el portavoz de la consultora, preparándose para movimientos regionales y modificando los enfoques de compensación para mantenerse competitivos. De hecho, a medida que las organizaciones se enfrentan a estos retos, trabajan para responder a las necesidades de sus empleados con el fin de desarrollar sus carreras. Según un estudio de la citada consultora sobre tendencias globales de talento, las principales prioridades de los empleados son un salario justo y competitivo, así como oportunidades de carrera, lo cual no es sorprendente dado el clima actual de incertidumbre y cambio. Como resultado, las organizaciones multinacionales analizan cuidadosamente el coste de los paquetes de expatriación. Factores como la inestabilidad del mercado inmobiliario y la inflación de bienes y servicios tienen gran impacto en el coste de operar en un entorno global.

El descenso de España

 Madrid baja seis posiciones, pasando del 105 al 111 y Barcelona pasa desde la posición 110 a la 121. Esto se debe a la moderación de los precios, además del debilitamiento del euro frente al dólar, según explica el socio de Mercer Rafael Barrilero. Otras ciudades europeas. Londres (30), Aberdeen (146) y Birmingham (147) han caído 13, 61 y 51 posiciones respectivamente como resultado del debilitamiento de la libra tras la consecución del brexit.

En cuanto al coste, las ciudades estadounidenses son las más caras dentro de América, con Nueva York, en el noveno puesto del ranking, a la cabeza y subiendo dos puestos desde el año pasado. Le siguen San Francisco, en el puesto 22, y Los Ángeles, en el 24, que han subido cuatro y tres posiciones respectivamente. Otras ciudades importantes como Chicago sube dos puestos al 32, Boston baja cuatro peldaños al 51, y Seattle sube siete. En cambio, Portland y Winston Salem siguen siendo las ciudades más baratas para expatriados en esta región. Las ciudades estadounidenses permanecen estables en la clasificación debido principalmente a los movimientos del dólar frente a otras divisas.

En Sudamérica, suben cien puestos las ciudades brasileñas de São Paulo al puesto 27, y Río de Janeiro al 56, debido al fortalecimiento del real brasileño frente el dólar. Por su parte, Buenos Aires ocupa el puesto 40, seguida por Santiago y Montevideo. Subiendo peldaños se encuentra desde el año pasado, Vancouver, que adelanta a Toronto como ciudad canadiense más cara en la clasificación, seguida por Montreal y Calgary. La ciudad más barata de Canadá es Ottawa, en el puesto 152. Todas estas subidas están justificadas por el incremento del valor del dólar canadiense.

En Europa, solo permanecen dos ciudades europeas entre las diez más caras: Zurich, en cuarta posición seguida de Ginebra, la séptima, y Berna, en décimo lugar. Por su parte, Moscú, en el puesto 14 y San Petersburgo, en el 36, suben 53 y 116 escalones debido al fortalecimiento del rublo frente al dólar y al coste de los bienes y servicios. Por su parte, Copenhague desciende cuatro puestos al 28, y Oslo, en el 46, sube 13 posiciones desde el año pasado y París baja 18 hasta llegar a la posición 62.

 

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