acuerdo de parís
Manifestación frente a la Casa Blanca, ayer.

Apple, Goldman, Disney... grandes empresarios de EE UU se rebelan contra Trump por el clima

Críticas unánimes a la ruptura del acuerdo sobre el cambio climático

Varios ejecutivos dejan los comités presidenciales

Es poco habitual que los grandes empresarios de las multinacionales estadounidenses, los hombres de negocios más poderosos del planeta, entren en política. Aún menos que lo hagan con palabras claras, y es de todo punto excepcional que lo hagan al unísono. Pero Donald Trump lo ha conseguido. Su decisión de sacar a EE UU del Pacto por el clima de París deja a este país como uno de los únicos tres del planeta que no lo ha firmado, junto a Siria y Nicaragua. Y la decisión ha sido criticada ampliamente en la comunidad empresarial, que considera que cerrar las puertas a las energías renovables es cerrar las puertas al futuro.

El consejero delegado de Goldman Sachs, primer banco estadounidense, Lloyd Blankfein, ha estrenado su cuenta de Twitter (verificada según la aplicación) con un mensaje claro: “La decisión de hoy es un paso atrás para el medio ambiente y para la posición de liderazgo mundial de Estados Unidos”.

El sector tecnológico es habitualmente más sensible a la problemática medioambiental. Tim Cook, CEO de Apple, ha asegurado en un correo electrónico a sus empleados que intentó convencer a Trump de cambiar de idea, señalando además que el compromiso de la empresa con la energía renovable sigue en pie. “La decisión es mala para el planeta”, escribió en un tuit.

Elon Musk, por su parte, abandonará su puesto en tres consejos presidenciales a raíz de la noticia “mala para América y par el mundo”. Musk estaba presente en tres consejos asesores sobre empresas, industria e infraestructuras. Aunque fue criticado por ello, defendió su posición hasta ayer.

También el primer ejecutivo de Disney, Robert Iger, ha afirmado que “por una cuestión de principios, he dimitido del consejo presidencial” debido a la salida del acuerdo.

El CEO del gigante General Electrico, Jeff Immelt, ha asegurado por su parte que el cambio climático es real y, en una expresión usada por un buen número de empresarios, "la industria tiene que liderar y no depender del Gobierno".

Aunque no todos han abandonado a Trump. Jamie Dimon, primer ejecutivo de JP Morgan, ha asegurado en un comunicado a la CNBC que está “absolutamente en desacuerdo con la administración en este asunto”, si bien añade que “tenemos una responsabilidad para mantener el contacto con los cargos electos para trabajar de forma constructiva”.

Mark Zuckerberg, como es de esperar, ha optado por Facebook para publicar su opinión: “Salirse del acuerdo es malo para el medio ambiente, para la economía y pone a nuestros hijos en riesgo”. La empresa ha reiterado sus objetivos medioambientales.

Incluso los grandes magnates del petróleo han asegurado que apoyan el acuerdo de París. En los últimos días, el consejero delegado de Exxon Mobil, Darren Woods, ha apoyado públicamente el acuerdo contra el cambio climático y ha asegurado que su empresa mantiene sus compromisos. El precedesor de Woods, Rex Tillerson, actual secretario de Estado de Trump, también respaldaba el acuerdo.

Los líderes de ConocoPhillips y British Petroleum también respaldan el pacto de París. Todos consideran que un mundo de menores emisiones es tan necesario como inevitable y han demandado a Trump claridad sobre cuáles son sus planes. Líderes de empresas de electricidad como la francesa Engie o la estadounidense ConEd se han expresado en esta línea.

Entre las voces a favor de Trump, destaca el magnate del petróleo T. Boone Pickens, que ha apoyado a Trump porque, señala, el acuerdo negociado por Obama era malo para EE UU.

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