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Caprichos del corazón

La cuesta de enero se ha pasado volando y se acerca San Valentín para planear la escapada más romántica del año

Galesnjak
Vista aérea de la isla de Galesnjak, frente a la costa de Croacia, sobre el mar Adriático. Thinkstock

En el calendario no está marcado en rojo, no es festivo y este año el 14 de febrero no cae bien, pero San Valentín, el patrón de los enamorados, suele ser una fecha in mente para realizar la primera salida del año tras las Navidades.

El marketing ha convertido San Valentín en la escapada más romántica del año.

Rincones mágicos para celebrar el amor hay por todo el mundo: una isla desierta sobre el Adriático como Galesnjak, tan almibarada que tiene forma de corazón; una plaza, pero no una cualquiera, sino Times Square, para imitar el apasionado y más famoso beso del mundo que plasmó Alfred Eisenstaedt en 1945, y hasta un callejón, el del beso, en la colonial Guanajuato, para sellar su amor eterno como en el mejor de los culebrones.

Si no puede emprender el vuelo, no se preocupe, hoteles y restaurantes se afanan por brindar a los amantes noches de ensueño y menús afrodisiacos.

Hay muchos lugares para realizar una escapada romántica o darse un capricho, pero hemos seleccionado cuatro destinos que, sin duda, no le defraudarán.

Verona
El célebre puente de piedra de Verona. Thinkstock

Para los melodramáticos
Verona, la bonita ciudad italiana, es el escenario de una de las más grandes historias de amor jamás contada, aunque... ¡sin final feliz! Shakespeare situó allí la tragedia de Romeo y Julieta. Uno de los atractivos turísticos de esta ciudad con pasado medieval y renacentista es el balcón de Julieta. Situado muy cerca de la Piazza delle Erbe, la más antigua de Verona; es allí donde la encandilada hija de los Capuleto se citaba en secreto con su enamorado Montesco.

No se desencante cuando sepa que en realidad esta casa familiar, construida entre los siglos XII y XIII, nunca perteneció a los Capuleto, ni Julieta se asomó nunca a esa azotea –que se incorporó al edificio en el siglo XX–. ¿A quién le importa? No deje que la realidad le estropee el melodrama.

Déjese seducir por la historia de la ciudad, consuélese con un helado en la Piazza Bra, invente una historia entre los muros del Castelvecchio, un antiguo palacio del siglo XIV, y otra de romanos entre los restos del espectacular anfiteatro del siglo I a. C., y despídase a lo grande desde el mirador de la colina de San Pietro con las mejores vistas de la ciudad.

Torre Eiffel
Vista de París con la Torre Eiffel dominando el horizonte. Thinkstock

Vuelos desde Madrid desde 168 euros en Skyscanner.

‘Mon Amour’
A pesar de su cielo gris y su clima –o precisamente por esa hostilidad meteorológica que invita a los arrumacos–, París es conocida como la ciudad del amor. Casi todo en sus calles y monumentales edificios respira un halo romántico.

¿El amor está en el aire? Quizá. Ya no podrá dejar su candado y la promesa de amor eterno en la barandilla del célebre Pont des Arts y tirar la llave al Sena, pero atravesar el primer puente de hierro de la ciudad es un paseo de lo más bucólico, con el añadido de que le conducirá directamente al Louvre. Sobre este puente también se dieron citas de novela, como las que sostuvieron la Maga y Oliveira en Rayuela, de Julio Cortázar.

Albarracín
Albarracín, un pueblo con encanto cerca de Teruel. Thinkstock

Uno los muchos planes románticos y sugerentes que se pueden realizar por París es un crucero al atardecer por el Sena, con cena incluida a la luz de las velas. Durante la travesía podrá contemplar y reconocer los lugares y monumentos más emblemáticos de la capital francesa delicadamente iluminados y cruzar por debajo de muchos de los más de 30 puentes que enlazan las orillas del río. Uno de los más bonitos es el Pont Neuf, que a pesar de su nombre es el puente de piedra más antiguo de París.

Nautaliaviajes.com le ofrece un crucero de cuatro días por el Sena, en pensión completa, camarote exterior y visitas desde 316 euros. No incluye vuelos.

Por un beso

San Petersburgo
Panorámica de la preciosa ciudad rusa de San Petersburgo. Thinkstock

España tiene su propia tragedia shakesperiana. La leyenda de los amantes de Teruel tuvo un desenlace desdichado por un beso, y no de La flaca de Jarabe de Palo, sino del que Isabel de Segura negó a su amado Diego de Marcilla. Un mausoleo –visita completa, 9 euros– con las tumbas de ambos recuerda la ficción para aumentar el desconsuelo de los turistas, que entre suspiro y suspiro y para confortarse pueden recorrer una ciudad que cuenta con un rico y bello patrimonio artístico mudéjar, donde destacan sus tres torres.

Otro de sus atractivos es el acueducto de los Arcos, de piedra y de estilo renacentista, que data de 1537 y ofrece una bella panorámica.

No se pierda los alrededores: a solo 28 km de Teruel y visita obligada es Albarracín, considerado uno de los pueblos más bellos de España, con su característica arquitectura medieval, sus calles estrechas y empedradas, fachadas rojizas y la muralla que asciende montaña arriba desde donde disfrutará de un paisaje de ensueño de la sierra.

Noches blancas
San Petersburgo, la ciudad de los zares, es una de las más cautivadoras de Europa. Sus famosas noches blancas, cuando el sol apenas se pone, le otorgan una magia especial, pero tendrá que esperar a finales de mayo para disfrutarlas. Su pasado está salpicado de grandes epopeyas y actos heroicos que inspiraron grandes historias de amor, como Ana Karenina, de Tolstoi, y seducirán a románticos empedernidos.

Caerá rendido a sus grandes avenidas, por ejemplo la Nevski; sus espectaculares palacios, como el de Invierno, que albergó a los Romanov y hoy forma parte del suntuoso Museo del Hermitage; le sorprenderá la conmovedora belleza de los puentes sobre el río Neva, con sus canales derramados por la ciudad, y sucumbirá a la imponente belleza de sus iglesias con sus cúpulas doradas, como la catedral de San Pedro y San Pablo. Vuelos desde 236 euros con Lufthansa.

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