Invertir en empresas familiares

A lo largo de la historia, las empresas cotizadas con un componente familiar importante en su accionariado han obtenido rentabilidades mucho mayores que aquellas empresas que no tienen un accionista mayoritario familiar de referencia. Evidentemente hay excepciones, pero se ha escrito y analizado mucho sobre este tema y todas las conclusiones nos llevan a reconocer que las empresas cotizadas con familias con un porcentaje de acciones mayoritario obtienen mejores rentabilidades y mejores retornos sobre el capital. No es una opinión, es un dato objetivo.

¿Cuáles son los motivos para esta diferencia en la creación de valor a largo plazo entre tipo de empresas?

En el largo plazo, la variable más importante en la que nos fijamos los inversores para saber si una empresa es rentable a lo largo del tiempo es el ROCE o Retorno sobre el Capital Empleado. Una empresa que tiene décadas de historia crea valor a través de la distribución del capital y cash que genera el negocio a lo largo de los años. Por este motivo, donde se invierte el capital y qué rentabilidad se obtienen de las inversiones realizadas es la variable que mayor diferencia puede crear en la creación de valor, incremento de los beneficios y por tanto, rentabilidad de la cotización de las empresas. Si las empresas no invierten, el negocio se va muriendo, por ese motivo, los gestores de renta variable procuramos dar mucho valor al ROCE, ya que el grueso de las inversiones se hace a largo plazo, asumiendo que uno es accionista de la empresa para muchos años.

Es evidente, que los directivos de una empresa familiar, suelen invertir en su negocio con una visión industrial y suelen tomar decisiones basadas en el mayor beneficio que se le puede obtener a la empresa de la que son máximos accionistas. Los criterios de prudencia, foco en el negocio de la empresa, retribución de los empleados y menores riesgos asumidos en la toma de decisiones a la hora de distribuir e invertir el capital, son alguna de las razones por las que las empresas familiares suelen crear mayor valor que las que no lo son.

Los incentivos de algunos directivos son perversos y a veces priman más el crecimiento de las ventas o el ser una compañía grande, pero quizás acosta de una menor rentabilidad e incluso de decisiones de inversión (compras de empresas o negocios), que destruyen valor para los accionistas. Las empresas familiares suelen tomar decisiones más enfocadas a la creación de valor para los accionistas (que son ellos mismos también), que en objetivos ambiciosos de tamaño o crecimiento.

Quizás por los motivos señalados, las empresas familiares suelan tener mejores márgenes, menores niveles de endeudamiento, mayores retornos sobre el capital, mayores retornos sobre las inversiones que se realizan, menor volatilidad de sus beneficios operativos, mayor control de costes, mayor estabilidad de los márgenes o mayor disciplina. Al fin y al cabo, un inversor que invierte en una compañía donde la mayor parte del capital está en manos de una familia, sabe, que los intereses de los accionistas y los directivos, no pueden estar más y mejor alineados.

Javier Galán, Gestor de fondos de renta variable de España y Europa de Renta 4 Gestora.

Normas