Automoción

El motor en Europa pide "tiempo" para los nuevos tests de emisiones

Las organizaciones de consumidores cargaron además contra España por ser “pasiva” contra Volkswagen.

Un tubo de escape de un Volkswagen Passat diesel.
Un tubo de escape de un Volkswagen Passat diesel.

La Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) envió el viernes una carta al vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans en la que solicita períodos de tiempo “más razonables” para que las compañías automovilísticas puedan cumplir con las nuevas exigencias medioambientales y con los nuevos test de emisiones.

La organización no se muestra en contra de los nuevos tests de emisiones. Antes al contrario, la patronal europea de los fabricantes da la “bienvenida” a tales regulaciones, que serán más estrictas en cuanto a la contaminación en carretera de turismos y vehículos comerciales. Sin embargo, apuntaron que la Comisión Europea apenas les da “unos meses para cumplir con mayores exigencias medioambientales”.

“El test actualizado de laboratorio conocido como WLTP hará las mediciones de gases contaminantes y dióxido de carbono (CO2) más robustas mientras que el nuevo examen RDE se utilizará para medir las emisiones contaminantes en condiciones reales de conducción”, añadió Acea. El método RDE se implementará en la Unión Europea en dos pasos: el primero de ellos se iniciará en septiembre del año que viene. La segunda etapa, que exige mayores modificaciones de hardware, se aplicará a partir de enero de 2020.

Desde la organización de fabricantes europeos, señalaron que la puesta en marcha de estos cambios legislativos en varias etapas representa un objetivo “casi imposible de cumplir para los fabricantes de automóviles, puesto que todavía está previsto que se lancen dos nuevas normativas RDE en los próximos seis meses”. “El problema que afrontamos es práctico: esta incertidumbre regulatoria deja muy poco tiempo a los fabricantes para realizar los cambios necesarios para el diseño de los vehículos, motores, dispositivos de escape y líneas de ensamblaje”, aseguró el secretario general de Acea, Erik Jonnaert.

Consumidores

Por otro lado, la organización de consumidores OCU criticó el pasado viernes la actitud “pasiva” de España ante el caso Volkswagen.

La crítica surge a raíz del procedimiento de infracción contra España y otros tres estados miembros que inició el pasado jueves la Unión Europea por haber faltado a su deber en la homologación de los vehículos del grupo Volkswagen. La Comisión les reprocha que, conociendo la utilización de un software que alteraba las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) de algunos modelos cuando estaban siendo objeto de pruebas de laboratorio, falló en su obligación de sancionarles.

La organización explicó que la falta de actuación por parte de España y los otros países ha sido “claramente perjudicial” para los consumidores, que, en su opinión, deben ser compensados por los daños causados por esta situación.
Por su parte, la organización de consumidores Facua-Consumidores en Acción ha asegurado que España actuó como “un lacayo” de Volkswagen. Facua señaló que la pasividad del Gobierno ante el caso Volkswagen representa “otro fraude” al conjunto de los usuarios y se mostró a favor del proceso sancionador de la CE. Sin embargo, Facua lamentó que si finalmente se produce una multa a España, quienes harán frente al pago de la misma serán los ciudadanos, “las víctimas”.

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