Los planes más demandados

Aquí guardamos los ahorros los españoles

Los planes de pensiones que invierten en bonos o los de renta fija mixta copan los vehículos de ahorro más grandes.

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Nos cuesta ahorrar y más si ese ahorro está destinado a nuestra jubilación y, por lo tanto, no debemos tocarlo hasta dentro de años y años. De hecho, si examinamos los activos financieros de las familias españolas comprobamos que, según datos de Inverco de mediados de este año, solo el 5,7% del total estaba invertido en fondos de pensiones. No parece mucho, pero significa un 0,6% más que hace 10 años.

Y si nos decidimos por este instrumento, lo hacemos en categorías supuestamente seguras. Así se observa en la clasificación de los planes de pensiones que cuentan actualmente con más partícipes: la inmensa mayoría son de renta fija o renta fija mixta, es decir, con algo de Bolsa en la cartera.

Es más, entre los diez primeros solo hay uno, Mi Plan Moderado, de Santander, que entra en la categoría de renta variable, aunque mixta. De los otros nueve, ocho se centran en bonos, deuda, etc., bien a corto plazo o bien con un horizonte de inversión más lejano.

Y el que queda suelto es un plan garantizado, o sea, un producto en el que los partícipes tienen asegurada al menos cierta rentabilidad; y, de hecho, es el plan que más beneficio a un año ofrece de toda la clasificación.

Solo un plan de pensiones de renta variable mixta entre los más populares

¿Por qué somos tan conservadores? Ignacio Cervera, de la Universidad de Comillas Icade, por su parte, cree que la explicación está en que, por ejemplo, “los depósitos son unos instrumentos fáciles de entender en comparación con las acciones de la Bolsa”. Además, la mayoría de la gente interpreta renta fija como rentabilidad fija, “lo que es una falsa creencia. Hoy, más que nunca, la renta fija no es segura y, además de los riesgos de mercado inherente a los bonos, hay que sumarle el riesgo de contrapartida o de crédito, riesgo de que no te devuelvan el nominal”.

María Vázquez, consejera delegada de QuadrigaFunds, también cree que invertimos en renta fija porque la sensación de los inversores “es que es un activo que no tiene riesgo”. Además, “solo vemos los fondos y su rentabilidad pasada sin mirar cuál es la rentabilidad futura del activo”. En este sentido, recuerda que, en general, los ahorradores “pensamos que la renta variable está asociada a que tiene mucho riesgo en lugar de tratar de ver la rentabilidad futuro, que disminuye con el plazo. Es decir, si invertimos con un horizonte de largo plazo, la renta variable es de los activos con mayor rentabilidad”.

“La inversión en renta variable o fija, depende del horizonte temporal de la misma. Es recomendable apostar por la renta variable para plazos largos y, en caso contrario, optar por la renta fija”, recomienda Jesús Rioja, director financiero de PSN. No obstante, esta norma “universal” está en entredicho en estos momentos, porque la rentabilidad de la renta fija está condicionada a la baja por la intervención de los bancos centrales.

En este punto, David Cienfuegos, director de inversiones de Willis Towers Watson España, es claro y contundente: “Lo que en el pasado ha sido una fuente de rentabilidad inagotable (con la caída de tipos sin precedente en los últimos 10 años) será una fuente de riesgo desbordante en el futuro, aunque quizá imperceptible al ojo inexperto a día de hoy”.

Y Cervera apunta una tercera razón errónea para explicar nuestra aversión a la renta variable: la convicción de que para invertir en Bolsa hay que saber mucho más que para invertir en bonos.
¿Es eso cierto? La falta de formación financiera es uno de los argumentos que expone José Antonio Cortés, director general de GVC Gaesco Pensiones, para describir el miedo a la Bolsa del inversor medio. Además del desconocimiento, la aversión al riesgo o los resultados insatisfactorios durante largos periodos de tiempo.

Efectivamente, tal y como señala el responsable de PSN, “la crisis ha generado desconfianza y aversión al riesgo en torno a la renta variable. Al margen de esta cuestión coyuntural, queda bastante camino por recorrer en el campo del asesoramiento financiero y de seguros”.

“En general, percibimos la renta variable como un activo muy arriesgado con el que podemos perder la inversión que realizamos. Pero es una idea preconcebida que no se ajusta a la realidad”, aseguran desde Ibercaja. En ese sentido, “las gestoras estamos haciendo un esfuerzo en trasladar a nuestros clientes una visión más real de la inversión en renta variable; y se está consiguiendo incrementar estas inversiones. En 2011, los fondos de renta fija y garantizados suponían el 60% del mercado español de planes de pensiones; hoy ese porcentaje solo es del 44%”.

Emilio Mejía, director de banca especializada de Unicaja Banco, cuenta que en la entidad “tenemos un adecuado equilibrio entre las distintas vocaciones de inversión de los planes de pensiones. Aunque, en línea con nuestra filosofía, predominan los planes mixtos modulados según perfiles. Y es que el inversor español es netamente conservador, pero año tras año aumenta la diversificación a otros activos”.

Los mixtos, nuestros preferidos otra vez

La categoría de planes de pensiones que hoy en día reúne al mayor número de partícipes parece que se va a perpetuar. Así lo creen las gestoras consultadas en la VII Encuesta sobre planes de pensiones elaborada por el Observatorio Inverco, al revelar que los planes mixtos serán los más demandados en esta campaña.

No obstante, el porcentaje que así lo asegura ha descendido respecto al sondeo de hace un año, cuando era el 83% de los consultados quien lo afirmaba.

Además, casi la mitad de las gestoras consultadas (48%) cree que el volumen de aportaciones netas se elevará en 2016, por encima de los 910 millones de euros que alcanzó el año anterior. Prueba de ello es que el 55% de las entidades encuestadas señala que se ha producido un incremento en las aportaciones a planes de pensiones durante los últimos 12 meses, en el periodo que va de septiembre de 2015 a septiembre 2016.

Nuevos planes e ideas

Partícipes

Ciclo de vida
Cada campaña asistimos a la renovación o lavado de cara de productos de ahorro. En esta ocasión, algunas entidades han intentado atraer a nuevos clientes lanzando lo que denominan planes de ciclo de vida. Los de Bankinter prometen “una gestión dinámica integral de la inversión”.

En cuanto a los tres presentados por Deutsche Bank, adaptan su inversión de forma automática al grado de riesgo que puede asumir el ahorrador a medida que se acerca el momento de la jubilación. Para ello tienen unas fechas de vencimiento predefinido de su política de inversión en los años 2023, 2030 y 2037, en función del momento que más se aproxime a su fecha esperada de jubilación.

Sofisticación
Aunque la rentabilidad no es siempre la prioridad de este tipo de ahorradores, las gestoras siempre tienden a prometer más y más. ¿Cómo? Desarrollando nuevos tipos de planes que buscan mejores rendimientos o, más fácil, reduciendo las comisiones y gastos que se aplican. El gestor automatizado de inversiones Indexa Capital, por ejemplo, ofrece una rentabilidad adicional estimada, “o menores pérdidas”, aclaran, del 3,1% al año, por encima de lo que ofrecen los demás fondos de pensiones en España. Además, costes y comisiones un 78% más bajos que la media. ¿Cómo? Mediante planes de pensiones en España que invierten solo en fondos indexados globales.

Información
En el sector siguen achacando la falta de concienciación hacia el ahorro a la falta de datos de los posibles partícipes en planes. Para paliar esa situación, el Gobierno prometió hace años que enviaría por carta información sobre la pensión pública estimada de los futuros pensionistas. Al final, la promesa se quedó en la presentación de una calculadora online.

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