Medio ambiente

Marrakech exige pasar de la teoría a la práctica contra el cambio climático

La ONU anima a los países a actuar antes de 2020 porque la temperatura ya supera los 1,2 grados.

Marrakech exige pasar de la teoría a la práctica contra el cambio climático

Es hora de pasar de la teoría a la práctica. De convertir los compromisos políticos en acciones. Si bien el Acuerdo de París, aprobado en 2015 y que entró en vigor a principios de noviembre, ha lanzado una señal clara contra el cambio climático, tras la ratificación histórica de casi todos los países, incluidos los más contaminantes como China y EE UU, la COP 22 de Marrakech, que culmina mañana, se ha centrado en el cómo y con qué.

De ahí que la financiación haya cobrado protagonismo en las negociaciones, sobre todo tras la amenaza del presidente electo estadounidense, Donald Trump, de abandonar el convenio suscrito por Barack Obama. Un temor que se añade a la lentitud de las actuaciones: el objetivo de limitar a dos grados la subida de la temperatura del planeta a partir de 2020, cuando expira el Protocolo de Kioto, es hoy insuficiente, así como el desembolso acordado de 100.000 millones de dólares (más de 90.000 millones de euros), según los expertos.

Por eso, en Marruecos se ha reclamado mayores esfuerzos, dado que las aportaciones de los países son voluntarias. Con todo, 110 lo han confirmado (excluido España), con el 80% de las emisiones.

La cumbre centra las negociaciones en la hoja de ruta a seguir en un entorno de incertidumbre tras la vitoria de Trump

“Es una cumbre más técnica que la de París, pero importante porque, primero, demuestra la voluntad de los países de convertir sus compromisos políticos en acciones y, segundo, porque se ha mantenido el clima de entendimiento conseguido en la pasada cita, pese a los temores por la victoria de Trump”, comenta por correo desde Marruecos Elvira Carles, directora de la Fundación Empresa & Clima, que asiste en calidad de observadora de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Capacitación para los países menos desarrollados y la concreción de una ruta que defina las reglas de juego de la anterior COP 21 han sido algunos de los avances conseguidos hasta el momento, detalla Carles.

El martes, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, indicó: “Espero que Trump comprenda la seriedad y la urgencia del fenómeno del cambio climático (...) Confío en que va a escuchar y evaluar esto y tomar las decisiones más acertadas”. Además, pidió a las naciones que eliminen las ayudas y subsidios a los combustibles fósiles para acelerar la transición energética, así como una mayor contribución en la reducción de gases de efecto invernadero, recoge Efe.

Las cifras

110 países han ratificado el Acuerdo de París de 2015, que entró en vigor el pasado 4 de noviembre y que sustituirá al Protocolo de Kioto en 2020.

100.000 millones de dólares (más de 90.000 millones de euros) son los fondos acordados en la pasada COP de París para la lucha contra el cambio climático.

400 partes por millón es el nuevo récord de concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, el nivel más alto desde la época preindustrial.

22,5 millones de personas han sido desplazadas de sus hogares tras los desastres naturales causados por el aumento de la temperatura.

La meta es que se comience a actuar dos años antes (2018) de que se haga efectivo el pacto firmado en la capital francesa, porque la temperatura media de la tierra ya supera los 1,2 grados, según los últimos datos de la OrganizaciónMeteorológica Mundial.

Es que con la senda actual, la comunidad científica calcula que el nivel de calor se incrementará por encima de los 2 grados, entre los 2,7 y los 3, lo que constata la insuficiencia de los planes nacionales, advierte Oxfam Intermón en un informe reciente.

De ahí que los organismos internacionales demanden su revisión en 2018 y pongan sobre la mesa el techo de 1,5 grados. Aunque para salvar el clima es imprescindible cerrar las plantas de carbón en 2030, empezando por los países ricos, sugiere el instituto sin fines de lucro de Berlín Climate Analytics en Bloomberg NEF.

Los 100.000 millones de dólares para la mitigación y adaptación de las poblaciones más vulnerables se quedan también cortos, ya que solo en este último apartado las naciones en desarrollo se enfrentarán a costes anuales de unos 520.000 millones de dólares (485.000 millones de euros), pronostican en Oxfam. Entre 2008 y 2014, cerca de 22,5 millones de personas han sido desplazadas de sus hogares por los desastres naturales, 62.000 por día, según el Observatorio de Desplazamiento Interno de 2015.

Y por vez primera el CO2, ha alcanzado concentraciones superiores a 400 partes por millón, el nivel más alto desde la época preindustrial, y las previsiones para el cierre de 2016 no son halagüeñas.

“La financiación, pública y privada, es muy importante y se está abordando intensamente en Marrakech, así como la amenaza de Trump de recortar los fondos”, afirma Carles, que ha acompañado a más de 10 empresas españolas en la cita. El recién elegido presidente de EE UU cree que el cambio climático es un cuento chino, por lo que estudia la salida de una potencia que es la segunda mayor emisora de gases después de China.

Incluso en 2007, el Informe Stern, elaborado por Reino Unido, avisaba de que el cambio climático podría suponer a finales de siglo una pérdida del 20% del PIB mundial; otro indicativo de retraso.
Con todo, son 110 los Estados que han ratificado el Acuerdo de París, pero España aún no lo ha hecho.

El presidente Mariano Rajoy ha asistido a la cumbre sin haber aprobado el documento, que está en fase parlamentaria tras su formalización en el primer Consejo de Ministros. Además, ha dejado toda la responsabilidad sobre la ministra de Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, que habló el miércoles en su representación. En una conferencia de prensa prometió impulsar una ley que promueva una economía baja en carbono. ONG y entidades ecologistas han criticado esta posición y denunciado la falta de compromiso del Ejecutivo ante un riesgo inminente.

No obstante, Rajoy aseguró en Marrakech: “Mi país está ya en la senda de cumplir los objetivos a 2020 y trabajamos para conseguir los de 2030, mucho más ambiciosos”.

Las metas verdes, a fuego lento en España

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy se dirige a la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Patricia Espinosa, en presencia del presidente de la cumbre de Marrakech, Salahedine Mezouar, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el martes pasado.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy se dirige a la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, Patricia Espinosa, en presencia del presidente de la cumbre de Marrakech, Salahedine Mezouar, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el martes pasado.

Mientras el mundo crece sin elevar el dióxido de carbono,España va en sentido contrario, y lo sube. El modelo energético basado en la quema de carbón, petróleo o gas, y la marcha atrás de la política renovable influyen en este retroceso, explican en Ecologistas en Acción.

Así, tras la recuperación económica, los gases de efecto invernadero aumentaron un 3,2% el año pasado respecto del anterior, un alza del 18% frente a 1990. Peor aún, mantiene las ayudas al carbón, que este año ascendieron a 25,3 millones, señala Greenpeace a Efe. Rajoy evitó en la cumbre fijar una fecha concreta para el cierre de las generadoras.

Esta situación contrasta con las cifras globales que indican que el CO2 está estancado desde hace tres años, pese al crecimiento del 3% del PIB mundial. China y EE UU son los que más han reducido su intensidad energética, según un estudio de Global Carbon Project presentado en Marrakech.

Y aunque en los años de crisis bajó su huella ecológica por el parón de la actividad, el país consume más recursos de los que produce, advierte WWF. “España debe reflexionar sobre la senda que sigue en la lucha contra el cambio climático para armonizar las políticas españolas con las europeas, que deberán ser más ambiciosas”, opina Elvira Carles, de la Fundación Empresa & Clima.

España solo ha aportado un millón de euros de los 120 millones que debe desembolsar al fondo verde del clima entre 2015-2018, según Oxfam, que cree que debería ser de 500 millones. “El Gobierno debe poner fin a su actual actitud de negligencia climática”, considera José María Vera, director general.

Normas