Entrevista

Luc Theis: “Los bares están llenos, a pesar de las redes sociales”

"Necesitamos un mayor humanismo en la sociedad"

"El 60% de las profesiones desaparecerán"

Luc Theis: “Los bares están llenos, a pesar de las redes sociales”

Dirige desde hace algo más de dos años Deusto Business School, que este año cumple su primer siglo de vida. Luc Theis, luxemburgués, de 55 años, es máster en Sciences (MSc) por la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (Suiza) y ha participado en otros cursos de formación ejecutiva en el MIT y en la University of Michigan Business School. Fue vicepresidente del grupo Guardian Industries, vicepresidente de SEA Empresarios Alaveses, de Confebask y vicepresidente del Foro Económico Hispano-Luxemburgués, entre otros cargos. Ha trabajado en una tesis doctoral sobre cómo generar el sentimiento de propiedad para mejorar la competitividad empresarial.

Pregunta. ¿Cómo llega a su centenario una escuela de negocios?

Respuesta. Adaptándose a los tiempos. Hemos vivido la segunda revolución industrial, la Segunda Guerra Mundial, la llegada de la informática, diferentes crisis, y siempre estamos preparados para los siguientes retos. Hemos sido, más que pioneros, relevantes; lo importante es la impronta que dejamos en la sociedad, ya que otros han seguido el camino.

P. ¿Cómo vivieron las diferentes crisis habidas en estos años, incluida la dictadura de Franco?

R. En ese periodo tuvo que cerrar. Los tiempos más duros, quitando ese periodo, son los de ahora mismo, pero cuando cumples cien años lo que quieres es cumplir otros cien. Tenemos que afrontar retos como son dar respuesta a la dirección de las empresas, la internacionalización, además de que el sector de las escuelas de negocios está atomizado, ya que en cada provincia hay una. La transformación digital, las profesiones del futuro, cómo educar a los alumnos del mañana, son algunos de los objetivos en los que tenemos que trabajar.

P. ¿Tienen dibujado el mapa de esas nuevas profesiones?

R. El 60% de las actuales profesiones desaparecerán. Hay que ver cuáles son esas nuevas profesiones y adaptarse a la velocidad de cambio, para seguir siendo una escuela líder y servir a la sociedad. Pero tenemos otros muchos retos por delante, que se nos vienen encima a nivel empresarial.

P. ¿Cuáles son los más urgentes?

R. Por ejemplo, de gestión de organizaciones; debido al envejecimiento demográfico, tenemos que ver en qué medida se puede echar una mano para aportar soluciones. La gestión de la salud y el sistema sanitario es otro asunto importante. Y el tercer reto es el emprendimiento, la innovación, donde todavía queda mucho por hablar. Hemos hablado de producto y de startups, ahora de intraemprendimiento, pero en el conjunto queda el reto de cómo generar una cultura empresarial e innovadora. Necesitamos, además, un mayor humanismo en la sociedad. Tenemos que volver a saber que cualquier proyecto empresarial está hecho por personas, para personas y para su entorno.

P. ¿Están las escuelas de negocios preparadas para asumir todos estos retos?

R. Unas, sí; otras, no; pero lo importante es descubrir esos conocimientos, hay que estar al loro, recoger lo que pasa en la sociedad. La evolución tecnológica es exponencial, no sabemos dónde estamos en cuanto a conocimiento y tecnología. Hay que saber también dónde está la curva de evolución biológica, bioética y biosocial. Y el reto es saber gestionar el gap que hay entre nuestro proceso evolutivo y el punto donde se encuentra la evolución tecnológica. El ser humano no está preparado para adaptarse a los cambios que proporciona la evolución tecnológica, es ahí donde las ciencias sociales cobran un papel importante. La transformación tecnológica es también un marco jurídico y social. Igualmente la gestión de la salud y el sistema sanitario, ya que debemos buscar modelos de gestión o tendremos un problema tremendo. Nosotros miramos las cosas desde la perspectiva de los mayores.

P. ¿La corrupción debilita la credibilidad de la clase dirigente y por eso aparece el fenómeno Donald Trump?

R. Cuando llegué a España en 1992 la gran preocupación era –yo trabajaba para un grupo americano– el tema del IVA, la seguridad social, el dinero en negro, pero no creo que haya una conducta corrupta. España es un país con un recorrido social, económico y político fuera de serie. Europa comienza a ser moderna en 1945 y España en 1977, por lo que le faltan 32 años. El mundo es mejor que hace 20 años.

"Si no eres el mejor alumno, sé el peor"

Defiende en una tesis doctoral el sentimiento de propiedad de los empleados, teoría más fuerte que el de pertenencia. “Porque permite crear una imagen de uno mismo. Los surfistas, por ejemplo, se identifican con marcas como Billabong; los pijos, con Burberry... Se puede crear imagen a través de este sentimiento. Es tan potente que interviene en todos los elementos de competitividad, de manera que siempre se defenderá a la empresa, se la hará sobrevivir porque es de uno y porque compensa trabajar en ella. Se innovará y se trabajará más en equipo, de forma más cívica y con los objetivos más claros”, explica Theis.

Optimista, señala que el futuro es más sabio de lo que se predice. “El mundo está loco, pero no está peor, lo que ocurre es que lo sabemos en tiempo real”. Cree que hoy día es importante hacerse notar. “Si no eres el mejor alumno, sé el peor, pero destaca”.

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