Las bajas laborales crecen un 14% al calor de la mejora del empleo

Los expertos piden mayor poder de gestión del absentismo para las mutuas

La crisis disminuyó el absentismo un 45,7%, tendencia que se ha invertido en los últimos años

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La crisis redujo el absentismo laboral en España. El miedo a perder el empleo hizo que el volumen de bajas por incapacidad laboral disminuyera un 45,7% en solo seis años. A partir de 2014 y coincidiendo con la recuperación económica, esta tendencia se invirtió, llegando a marcar un incremento anual en 2015 del 12,53%. Hasta junio pasado, ese repunte se ha acelerado al 14,02%.

Los empresarios han criticado tradicionalmente cómo año tras año aumentaba el volumen de bajas laborales por incapacidad temporal (IT), lo que disparaba el gasto público destinado al pago de estas prestaciones y generaba miles de millones de euros en pérdidas económicas. Sin embargo, la crisis hizo que esas cifras bajaran en poco tiempo de forma significativa. De hecho, el miedo a perder el puesto de trabajo provocó que se produjeran situaciones extremas. Los sindicatos han venido denunciando desde 2008 cómo personas que deberían haberse cogido bajas por enfermedad no lo hicieron, poniendo en riesgo su salud y deteriorando el servicio prestado. Así, en 2007, último año de bonanza económica, se registró el máximo de la serie, con un total de 483.011 procesos anuales.A partir de entonces, esta cifra se fue reduciendo año tras año hasta llegar al mínimo de 262.345 procesos en 2013, lo que supuso un descenso del 45,7% desde máximos. 

En 2014, coincidiendo con el inicio de la recuperación económica y el aumento del empleo, se invirtió la tendencia y el ejercicio cerró con un 2,6% más de bajas. Un año después, ese incremento se aceleró hasta cerrar en diciembre un 11,05% por encima. En lo que va de año, fuentes empresariales aseguran que el crecimiento anual es ya del 14,02% hasta junio.

La consultora Adecco recuerda que desde finales de 2013 la tasa de absentismo no ha dejado de crecer. El director jurídico de Adecco, Javier Blasco, asegura que el Gobierno debería permitir que las mutuas participaran más activamente en la gestión de estos procesos, ya que cuentan con medios suficientes para paliar la congestión de la Seguridad Social. “Las mutuas tienen recursos asistenciales que están infrautilizados”, añade.

La RAE define absentismo laboral como la abstención deliberada de acudir al lugar donde se cumple una obligación. Hay dos interpretaciones de este concepto, algunos entienden que ese fenómeno debe incluir la totalidad de horas no trabajadas, y otros entienden que debe restringirse solo a aquellos aspectos del absentismo que son gestionables, sin considerar otras horas no trabajadas como las derivadas de una baja por maternidad. Se determina según el número de horas no trabajadas por incapacidad temporal por enfermedad común. Cuando un trabajador pide la baja, obtiene un subsidio diario que cubre la pérdida de rentas producida por enfermedad común, que es el factor determinante del absentismo.

El último informe elaborado por Adecco, cifra en un 4,7% la tasa de ausencias al trabajo en 2015, frente al 4,4% del año anterior. Esto supuso unos costes directos a la Seguridad Social y sus entidades gestoras de 5.132 millones de euros por prestaciones económicas, lo que representa un incremento del 8,16% anual y de 3.857,25 millones a las empresas por el abono de la prestación económica en los primeros días de baja. Los empresarios elevan el coste de los bienes y servicios que dejaron de producir a 52.387 millones el año pasado.

Adecco concluye que, pese a que se ha acelerado el repunte del absentismo desde 2015, el considerado “fraudulento” asociado a bajas por IT durante los años de fuerte crecimiento económico (2001-2007) habría desaparecido en su totalidad en la industria, la construcción y los servicios. La consultora considera que el hecho de que esté subiendo es fruto de la “normalización tras la fuerte bajada experimentada”.

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