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El ‘brexit’ reta a los coches japoneses

Desde el día previo al referéndum, las automo-vilísticas niponas han perdido entre un 6% y un 13% en Bolsa

Logo de Toyota.
Logo de Toyota.

Los fabricantes de coches japoneses son pasajeros en un viaje de divisas. Sus acciones han caído desde que Reino Unido votó dejar la UE. Los temores a una desaceleración económica y a aranceles sobre los vehículos fabricados en el país británico tienen parte de culpa, pero los vaivenes de los mercados de divisas son los principales responsables.

Al cierre de la sesión del lunes, las acciones de los tres grandes fabricantes de Japón, Toyota, Nissan y Honda, y de otros más pequeños como Mitsubishi, Suzuki y Fuji Heavy se situaban entre un 6% y un 13% por debajo de su precio del 23 de junio, el día previo al referéndum. La peor caída la ha sufrido Mazda, más de una quinta parte de su valor.

Esto sugiere que los inversores están atentos al corto plazo. Por ejemplo, los analistas de Goldman Sachs han recortado en un 18% las previsiones del ebitda de este año para los fabricantes de coches y camiones japoneses.

Son varios los factores que entran en juego. Primero, la incertidumbre económica en Reino Unido y en toda Europa, que puede perjudicar a la demanda de grandes compras, como son los coches. En segundo lugar, las exportaciones a la UE pueden verse afectadas por los aranceles, que dañarían sobre todo a Nissan, el fabricante con mayor presencia en Reino Unido. Pero como las condiciones del comercio entre los británicos y la UE están en proceso de cambio, el impacto es casi imposible de evaluar. El tercer y mayor efecto procede de las divisas: un yen más fuerte unido a un euro y una libra más débil. Para los tres fabricantes japoneses, el golpe vendrá sobre todo del cambio a la moneda local de los ingresos. Tres cuartas partes de los Toyotas vendidos en Europa se fabrican también allí, por lo que los resultados traducidos al yen caerán incluso aunque la empresa europea no se ve afectada.

Los actores más pequeños, como Mitsubishi o Mazda, que fabrican más en casa, se enfrentan a un impacto mayor. Los componentes y coches japoneses son ahora más caros en libras o euros. Por lo que o suben los precios en el extranjero, poniendo en peligro la cuota de mercado, o los márgenes caen.

No hay mucho que las automovilísticas puedan hacer, aparte de esperar que los líderes japoneses encuentren una forma de debilitar de nuevo el yen.

 

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