Escándalo de las emisiones

Bruselas insta a VW para que compense a los clientes europeos

Ante las especulaciones de que VW reparta hasta 8.850 millones entre los afectados del diésel en EEUU, Bruselas ha instado a la empresa a que resarza a los clientes europeos por igual.

Mathias Mueller, presidente del grupo Volkswagen
Mathias Mueller, presidente del grupo Volkswagen

La comisaria de Industria de la Unión Europea, Elzbieta Bienkowska, reclamó una vez más a Volkswagen que compense a sus clientes europeos afectados por la manipulación de las emisiones de gases contaminantes de sus motores diésel EA189 al mismo nivel que tiene previsto hacer con sus compradores en EEUU.

A solo unas horas de que cumpla el plazo para llegar a un acuerdo con las autoridades estadounidenses por el caso del diésel , la comisaria declaró al diario alemán The Welt am Sonntag que “es la empresa la que voluntariamente debería compensar a los consumidores europeos al mismo nivel al que lo hará con los estadounidenses”.

La semana pasada, las agencias Bloomberg y Reuters aseguraban que la automovilística estaba a punto de cerrar un acuerdo extrajudicial con los reguladores estadounidenses. El plazo cumple mañana, día 28 de junio, después de que el Tribunal de California donde está su causa, concediera una semana más a la automovilística para “presentar documentación relevante”.

El acuerdo, según fuentes cercanas citadas por las agencias, estaría valorado en unos 10.300 millones de dólares (8.850 millones de euros) por los gastos que tendrán que asumir para reparar el escándalo de las emisiones de sus motores trucados.

La agencia Bloomberg aseguraba además el jueves que el acuerdo incluye ofertas de recompra para cerca de 500.000 vehículos estadounidenses contaminantes. La remuneración, aseguraba Reuters, se colocaría en una horquilla de entre 1.000 y 7.000 dólares, en función de la antigüedad y estado de los vehículos. Estiman que la media de indemnización ascenderá a 5.000 dólares (4.540 euros).

Además, la empresa desarrollará un amplio programa de promoción de proyectos de energías verdes y abrirá un fondo para el desarrollo de vehículos eléctricos.

Bienkowska aseguró que sería “injusto por parte de Volkswagen que los clientes europeos fueran tratados discriminatoriamente, solo “porque tenemos un sistema legal diferente”. “Tratar a los consumidores de manera diferente en EEUU y en Europa no me parece la mejor manera de recuperar la confianza de los compradores”, señaló la comisaria.

La indemnización en toda Europa

Si la tesis de Bienkowska tuviera fruto, supondría conceder indemnización al grueso de los coches afectados por el escándalo, que ascienden a unos 10 millones de vehículos. El 80% de los mismos están en los países europeos y corresponden a las marcas más vendidas del grupo: Volkswagen, Audi, Seat y Skoda.

Por ejemplo, en España circulan 683.626 vehículos afectados por el falseo, más que en EEUU. Según informó el grupo al ministerio de Industria y Medio Ambiente español el pasado mes de octubre, de la cifra total, 257.479 vehículos corresponden a la marca Volkswagen; otros 221.783 son Seat; unos 147.095 corresponden a Audi, otros 37.082 a Skoda y los restantes 20.187 unidades, a Volkswagen Vehículos Comerciales. De pactarse una indemnización similar,

Volkswagen tendría que repartir en el país 3.400 millones de euros. Y esto solo por la recompra, sin que este pago cierre la posibilidad (al menos hasta donde se sabe del posible pacto en EEUU) de que se presenten demandas colectivas. La automovilística ha provisionado 16.200 millones de euros para hacer frente a pagos y compensaciones en todo el mundo.

Volkswagen siempre ha mantenido que no ha de compensar a los conductores europeos afectados porque en Europa, no rigen los mismos límites para la contaminación. Mientras que en EEUU impiden más la polución con NOx, que son las emisiones falseadas, Europa se ha volcado a perseguir la contaminación a base de CO2, gases en los que el diésel incide menos. La automovilística está comprometida a retirar de todos sus vehículos el software manipulador de las emisiones sin coste para sus usuarios pero no a compensar. Hasta ahora, ha recibido la aprobación para arreglar 3,5 millones de automóviles, que incluyen el Volkswagen Golf o el Audi A4 entre otros.