Encuesta de KPMG a consejeros delegados

El 80% de los CEO no está listo para combatir un ciberataque

Nueve de cada diez consejeros delegados preguntados por KPMG creen que el PIB y el empleo crecerán en España a tres años vista

La ciberdelincuencia es la mayor preocupación del 40%

Encuesta a consejeros delegados españoles

El escenario macroeconómico es complejo tanto en España como en el esto del mundo, pero los máximos directivos de las grandes empresas expresan una relativa confianza en la marcha de la actividad. Así lo indica el último Global CEO Outlook de KPMG, en el que la consultora entrevista a 1.200 consejeros delegados de todo el mundo, de los cuales 50 son españoles. No obstante, la principal preocupación de cuatro de cada diez de estos máximos directivos es la ciberseguridad de sus empresas, y el 80% admite que su organización no está preparada para luchar contra un ciberataque.

La edición española de esta encuesta muestra este optimismo de los directivos a corto plazo –el 68% de los CEO confía en el crecimiento de la economía española en un año– aumenta a medida que las previsiones se dilatan en el tiempo. Así, a tres años vista, son el 90% los máximos directivos españoles que confían en un crecimiento del PIB;casi la mitad espera un avance de la facturación de su compañía de entre un 2% y un 5%. Más moderadas son las previsiones de otro 40% que espera que las ventas de su empresa crezcan un 2% como mucho en los próximos tres años y solo dos de cada cien encuestado espera crecimientos de dos dígitos en su facturación en el medio plazo.

Algo similar ocurre con sus previsiones de empleo que son incluso más optimistas. El 76% cree que las plantillas de sus empresas se mantendrán o crecerán hasta un 5% en los próximos doce meses. Y prácitamente todos ellos (el 96%) espera que sus compañías creen empleo en los próximos tres años. Es más, la mitad de estos CEO españoles aseguran que sus planes es elevar el número de trabajadores entre un 6% y un 10% hasta mediados de 2019.

Sin embargo, al margen de estas positivas previsiones, dos de cada tres máximos directivos, tanto españoles como extranjeros, creen que en los próximos tres años se producirá una transformación de la actividad y de las empresas “sin precedentes” que “será mucho más decisiva para la economía que los últimos 50 años”.

La transformación más intensa

Por ello, la inmensa mayoría de los consultados (el 74% de los CEO españoles) admiten su preocupación por tener que tomar decisiones de manera rápida y abordar asuntos sobre los que tienen poca experiencia. Es el caso, sobre todo, de la transformación digital o la adecuación de sus negocios a nuevos gustos y exigencias de los consumidores. Un buen número de estos últimos se encuentra en un proceso acelerado de envejecimiento poblacional, lo que cambia su consumo;y otra parte está formada por los millennials –nacidos entre 1980 y 1994–, con valores e intereses muy distintos a los del resto de la población.

Esto hace que el 28% de los cincuenta CEOs españoles consultados apunten que la estrategia primordial de su empresas en los próximos tres años deberá poner el mayor foco en el cliente; el 26% cree prioritario el análisis de datos en su empresa; y el 26% consideran prioritario la invesión dirigida a minimizar los riesgos cibernéticos.

De hecho, aunque casi siete de cada diez CEO españoles asegura que su compañía toma una cantidad “adecuada” de riesgos, también admiten que han sugido nuevas amenazas ante las que sus empresas no están completamente preparadas para combatirlas.

Es el caso, precisamente de la ciberseguridad. Aunque el 40% de estos máximos directivos apuntan este riesgo como el que más le preocupa, el 80% considera que su compañía no estaría lista para luchar contra un ataque cibernético.

En este escenario, el CEO de AG Software, Karl-Heiz Strebich, es rotundo: “el darwinismo digital castigará a aquellos que no actúen”.

El salario ya no basta para atraer el talento

En este entorno de rápida e intensa digitalización de la economía y las empresas, los CEO consultados por KPMG aseguran que la captación de talento es “crucial” para abordar esta transformación.

Para ello, entre las principales medidas que estos directivos aseguran que están tomando sus empresas, un 28% apuestan por la formación interna de sus trabajadores;otro 28%, se decanta por la automatización y otro 26% prefiere contratar a profesionales de la competencia.

En este sentido, existe consenso generalizado entre estos máximos directivos en asegurar que “los incentivos no económicos son los más efectivos para atraer el talento externo.

En concreto, se trata de hacer atractivas cuestiones como una mayor flexibilidad laboral y horaria u ofrecer más días de vacaciones, según el estudio de KPMG.

Precisamente en esto mismo coincidía ayer otro estudio, en este caso del grupo de selección de personal Ranstad. En una encuesta a 400 directores de recursos humanos quedó patente que para más de la mitad de los encuestados (el 53%) la principal herramienta de una empresa para atraer el talento no es el sueldo, sino que la compañía tenga una fuerte imagen de marca.

Le siguen el atractivo del sector donde desempeñe su actividad la empresa (según el 11%); las oportunidades de promoción interna (8%) y finalmente el salario (8%).

Si bien dicho esto, el informe de Randstat concluye aunque la mitad de las empresas considera que su política de atracción del talento es “buena” y un 12% la considera “excelente”, aún hay un tercio de las compañías que se considera incapaz de atraer a los profesionales de más talento.