¿Está preparado tu ordenador para una fibra óptica más rápida?

¿Está preparado tu ordenador para una fibra óptica más rápida?

Uno de los 'saltos' más importantes de la fibra óptica, en cuanto al servicio que prestan proveedores de servicios de Internet a nivel nacional, ha sido el cambio de 100 a 300 megas. ¿Por qué? Porque para aprovechar esta velocidad en conexiones de banda ancha, por cable, la mayoría de usuarios con ordenadores de algunos años de antigüedad han tenido que cambiar la tarjeta de red. En otros casos, sin embargo, se ha tenido que optimizar la instalación WiFi, porque también sin cables se puede aprovechar esta velocidad, pero es algo más complicado.

A partir de los 300 megas de fibra óptica ¿están nuestros ordenadores preparados para aprovechar futuros aumentos de velocidad?

En el caso de conexiones por cable, y únicamente limitándonos a las prestaciones de la conexión, sí. Ahora bien, en el caso de conexiones inalámbricas aprovechando la tecnología WiFi, la cuestión cambia por las prestaciones del router y de los dispositivos de conectividad, que necesariamente tendrán que ser compatibles con el estándar 802.11 ac para los incrementos más cercanos. Además de esto. En cuanto a las conexiones con cable, es necesario recordar que las tarjetas de red que soportan los 300 megas actuales aprovechan esta conexión gracias a especificaciones que alcanzan hasta 1 Gbps. El próximo 'salto' que se esperan son 500 megas, y el siguiente sí sería 1 Gbps, luego en ambos casos es viable.

¿Está preparado tu ordenador para una fibra óptica más rápida?

Ahora bien, el problema no está únicamente en la tarjeta de red, sino también en la velocidad del disco duro. Y es que, aunque perfectamente se van a poder recibir los 500 megas o la velocidad de 1 Gbps, otra cuestión es que el disco duro pueda aprovechar este potencial máximo por sus prestaciones en términos de velocidad de escritura. Es decir, con 500 Mbps se requeriría un máximo de 62,5 MB/s como velocidad de escritura, mientras que con 1 Gbps hablaríamos de 128 MB/s.

En los casos anteriores es complicado conseguir esas tasas de transferencia (descarga) y de escritura máxima, pero son los valores que se requieren en las condiciones idóneas. La velocidad se podrá aprovechar en la navegación, pero es necesario que el disco duro sea capaz de escribir datos a tales velocidades para que las descargas sean tan rápidas como el máximo de la conexión soporta.

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