Las cuentas públicas en España

El gasto sanitario sube con fuerza y compromete la bajada del déficit

El incremento del 4,3% en la compra en fármacos dispara la deuda comercial de las comunidades

Sube 1,8 millones de euros al día entre enero y marzo

Las cuentas autonómicas, en cifras Ampliar foto

El gasto farmacéutico en el que han incurrido las comunidades autónomas ha crecido con fuerza en el primer trimestre del año como consecuencia de las partidas adicionales que han tenido que disponer para hacer frente al tratamiento de la hepatitis C. En el primer trimestre del año ha crecido en 60 millones de euros (un 4,3% anual) con una evolución muy dispar entre regiones. Mientras que el gasto ha disminuido en cuatro de ellas (Andalucía, Aragón, Asturias y Cataluña), en las restantes trece ha subido, con incrementos especialmente llamativos en tres de ellas: La Rioja, con un avance del 77,1% anual, Cantabria (34,2%) y Castilla y León (13,3%).

Un crecimiento que sin duda compromete la senda de consolidación fiscal impuesta por el Ejecutivo para las autonomías este año, toda vez que el gasto farmacéutico supone hasta el 10% de los presupuestos regionales. El déficit autonómico cerró el pasado ejercicio en el 1,66% del PIB y el objetivo inicial del 0,3% se ha flexibilizado hasta el 0,7%. Pese a ello, las autonomías tendrán que hacer un esfuerzo suplementario de 9.000 millones de euros para cumplir con los objetivos fijados desde Bruselas. Y no todas parten de la misma posición. Hay un grupo de cinco regiones (Cataluña, Extremadura, Murcia, Comunidad Valenciana y Aragón), que cerraron con un desfase del 2% entre ingresos y gastos y que estarán obligadas a hacer un esfuerzo suplementario para llegar al objetivo del 0,7%. Solo tres cumplieron las metas de déficit (País Vasco, Galicia y Canarias). Muchas de las incumplidoras ya han reconocido públicamente que ese objetivo es imposible de conseguir si antes no se hace una reforma en profundidad de la financiación autonómica y si la presión del gasto sanitario, que en muchos casos representa más de la mitad de los presupuestos, no cede.

Y un buen ejemplo de esta tendencia es Castilla y León, una de las autonomías que más ha se ha quejado en los últimos meses por el reparto de los objetivos de déficit entre el Estado y las autonomías. Fuentes de la Consejería de Hacienda apuntan a que el desvío del déficit en 2015 (1,33% del PIB frente al 0,7% solicitado) se produjo por tres factores ligados al sector sanitario: el sobrecoste para atender a los enfermos de hepatitis C, el incremento del 10% al 21% del IVA que grava a los productos sanitarios y devolución de la paga extra a los empleados públicos. Y algunos de esos factores son los que explican que el gasto farmacéutico en esa autonomía haya crecido un 13,3% hasta los 68 millones de euros (8,1 millones más que en el primer trimestre de 2015). Solo crece más en Cantabria (34,2%) y en Navarra (22,7%).

Ese impulso del gasto no solo afecta al déficit. También lo ha hecho impulsando al alza la deuda comercial que las autonomías tienen con los laboratorios farmacéuticos, los fabricantes de tecnología sanitaria, las oficinas de farmacia o los conciertos sanitarios con ayuntamientos. Durante la crisis, las autonomías dejaron de pagar a sus proveedores ante el desplome de los ingresos y eso generó impagos por valor de 27.000 millones de euros que se liquidaron al cierre de 2011 con un plan de pago a proveedores. Hubo que renovarlo varias veces esos planes y el Ejecutivo tuvo que crear el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), para aquellas autonomías que no tuvieran acceso al crédito por su indisciplina fiscal, y el Fondo de Facilidad Financiera (FFF), para aquellas que sí cumplían los objetivos de deuda y déficit.

No han sido suficientes, a tenor de los últimos datos publicados por el Ministerio de Hacienda. Y el caso más evidente es de Castilla y León, donde la deuda comercial ha subido un 515% en doce meses, al pasar de 73 a 455 millones de euros. Esa diferencia se explica porque en el primer trimestre de 2015, esta autonomía saldo gran parte de su pasivo (389 millones) a través de los fondos que recibió del Fondo de Facilidad Financiera. Hay al menos cuatro autonomías (Baleares, Cantabria, Murcia y País Vasco), en el que los impagos a los proveedores, en su gran mayoría sanitarios, se han duplicado en doce meses. Entre enero y mayo, los impagos en el conjunto de las autonomías han crecido en 164 millones, lo que supone un incremento de 1,8 millones de euros al día.

Por si fuera poco, la gran mayoría de regiones reconoce que ha sufrido tensiones de tesorería en esos tres primeros meses como consecuencia de la ralentización en las autorizaciones para emitir deuda y así hacer frente a las amortizaciones que vencen este año y a las siete décimas de margen que les permite Hacienda. Aún no se han aprobado todas esas autorizaciones y quedarán pendientes para el último trimestre las necesarias para tratar de pagar el déficit excesivo en el que incurrieron catorce de las diecisiete autonomías.