Ajuste laboral

Abengoa despedirá hasta el 50% de Inabensa y tocará más filiales

Abengoa reducirá su plantilla en España hasta en un 10% de forma inmediata, con el objetivo de situarla en unas 4.500 personas. Ya se ha comunicado un expediente de regulación de empleo (ERE) en Inabensa, dedicada a la construcción y mantenimiento de instalaciones eléctricas, por alrededor del 50% de la plantilla. También habrá despedidos en las áreas de bionergía y proyectos integrados.

Una torre de Abengoa en una de sus plantas de energía solar.
Una torre de Abengoa en una de sus plantas de energía solar.

La reestructuración de Abengoa acaba de arrancar. Antes incluso de que los acreedores hayan firmado el acuerdo de refinanciación de la deuda de 9.500 millones de euros vinculado a la matriz han comenzado los ajustes de plantilla. El grupo de ingeniería anunció ayer su “intención de llevar a cabo medidas de ajuste que podrían afectar hasta a un 10% de su fuerza laboral en España”, cifrada en unos 5.000 trabajadores. Tras el recorte, el número de empleados de Abengoa se situaría en el entorno de los 4.500. En todo el mundo, la plantilla del grupo asciende a unas 17.000 personas.

Abengoa no especifica en qué unidades se concentrarán los despidos, pero José Manuel Moreno Cerrejón, secretario general de Comisiones Obreras (CC OO) de Industria de Andalucía, explica que el grueso del recorte se llevará a cabo en la filial Inabensa. Los representantes de los trabajadores de esta sociedad dedicada a la construcción y mantenimiento de instalaciones eléctricas fueron informados ayer de la intención de presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a entre 400 y 500 personas.

A partir de ahora comienzan a correr los 15 días que marca la ley para la configuración de la mesa de negociación.

“Inabensa cuenta con un número de empleados que ronda las 1.000 personas, de forma que entendemos que el grueso del ajuste se efectuará en esa filial”, añade Moreno Cerrejón. Los sindicatos prevén reunirse hoy para coordinar las acciones que llevarán a cabo.

17.000

empleados tiene Abengoa en todo el mundo; de estos, unos 5.000 están en España. La reducción afectará a unos 500 de los empleados en España.

7

meses desde finales de marzo han dado los acreedores financieros a Abengoa para seguir negociando su rescate.

242

millones vale Abengoa en Bolsa, tras cerrar sus acciones B a 0,226 euros y las A, a 0,578.

ABENGOA B 0,01 63,16%
ABENGOA 0,02 56,31%

Otras fuentes conocedoras de la situación de Inabensa agregan que la filial ha perdido contratos de mantenimiento importantes en las últimas semanas. La filial ha desarrollado o desarrolla actividades para la factoría de PSA Peugeot Citroën en Vigo, y servicios de mantenimiento de la central nuclear de Almaraz. Algunos de sus contratos están en proceso de rescisión o no serán renovados cuando finalicen.

Fuentes conocedoras de la situación de la empresa matizan que los recortes no se llevarán de forma exclusiva en Inabensa, sino que también llegarán a otras áreas que se verán afectadas por la reformulación de los negocios de Abengoa. Así, los segmentos de bionergía, que están en venta, y de proyectos integrados, que perderán peso, también se verán reestructurados.

Jesús Ordóñez, secretario de negociación colectiva de MCA-UGT, afirma que este anuncio de recorte de empleo supone un incumplimiento de los compromisos de la compañía. Esta, explica, aseguró que mantendría informados a los sindicatos de cualquier decisión, especialmente si esta tuviera algún tipo de impacto en el trabajo fijo. “No entendemos por qué se plantea esta reducción de empleo, cuando se nos dijo que la mayoría de las actividades en España serían parte de los negocios esenciales que mantendrá la compañía”.

La empresa que preside Antonio Fornieles incluye en su plan de viabilidad el recorte de los gastos generales desde los 450 millones de euros de 2015 a 246 en 2018 y además prevé lograr en ese ejercicio un beneficio bruto de explotación (ebitda) de unos 180 millones. Esta cantidad subirá hasta los 274 millones en 2020. Abengoa reconoce que los ahorros “podrían conllevar a valorar la posible reubicación de diversas oficinas e instalaciones de la compañía”.

Abengoa ha logrado el apoyo de acreedores financieros con el 75% de la deuda para seguir negociando las condiciones finales de su rescate. Es decir, la fecha límite será en octubre, si bien fuentes financieras adelantan el acuerdo, siempre en el mejor escenario, a julio.

Abengoa esperaba que el acuerdo cerrara a finales del mes pasado o inicios del actual, pero las negociaciones todavía están en pleno desarrollo. Las líneas generales del plan financiero especifican que Abengoa se quedará con 4.700 millones de deuda corporativa y transformará 5.600 millones en capital.

La liquidez para pagar nóminas termina este mes

El dinero que tiene en caja Abengoa le permitirá aguantar hasta finales del presente mes. Fuentes cercanas a la compañía reconocen que tienen para pagar las nóminas de mayo, pero no para continuar con la actividad más allá. El grupo está a punto de consumir los 137 millones de euros que una parte de los bonistas, liderados por Houlihan Lokey, decidió inyectarle a finales de marzo. Lo hicieron a cambio de un interés del 14,5%, que en lugar de pagarse con efectivo se saldará con la emisión de más deuda, más un 5% en caso de demora. Estos nuevos prestamistas se han quedado con el 14,3% de Atlantica Yield como garantía del préstamo. La mala noticia es que para seguir adelante, si no se firma el acuerdo de reestructuración, el grupo necesitará más efectivo. Hasta el momento ha vendido activos por unos 42 millones y ha reducido deuda por más de 80. Pero el plan de desinversiones contempla obtener liquidez por más de 400 millones este ejercicio. “Deberá realizar más ventas y, si es imposible, entonces lo más probable es que los bonistas aporten más dinero”, explican fuentes conocedoras de la situación de la empresa.

El acuerdo de rescate, que debe ser firmado por dueños del 75% de la deuda financiera, incluye la inyección de 1.500 millones de dinero nuevo. Los mayores impulsores del plan de reestructuración han sido las gestoras de fondos que adquirieron deuda cotizada de Abengoa y entre las que están BlackRock, Attestor, Centerbridge, Delta, D.E. Shaw, Elliott, Eton Park, Invesco y Värde. Serán ellas las que se encarguen de inyectar el grueso de la liquidez. Además, los bancos que han aportado financiación a la empresa, entre los que están los miembros del G6, aportarán hasta 800 millones en avales.