Escándalo de emisiones

Minutos de descuento para Volkswagen

Un Volkswagen Tiguan en Wolfsburgo.
Un Volkswagen Tiguan en Wolfsburgo. REUTERS

La automovilística Volkswagen entra hoy en el tiempo de descuento. Hoy se cumple el plazo que las autoridades de EEUU han dado a la compañía para que presente una solución para sus vehículos diésel afectados por la manipulación de las emisiones contaminantes. Es la prórroga. EEUU ya concedió más tiempo, un mes más, a la compañía después de que las autoridades y la empresa no consiguieran llegar a un acuerdo sobre las reparaciones, compensaciones y arreglos para estos automóviles.

Las negociaciones son intensas y esta vez podrían llegar a buen puerto. La compañía se disparó ayer un 5% en la Bolsa de Fráncfort, alentada por un posible acuerdo en EEUU, según publicaba ayer el diario alemán Handelsblatt. Según este mismo periódico, el consorcio va a presentar una “amplia solución ante el juzgado, con el que podría llegar a un acuerdo sobre las reparaciones de los vehículos y la cuantía de las multas”. La duda en el aire aún es si la solución zanjará del todo el asunto o será solo parcial.

El pasado mes de septiembre, la Agencia de Protección Medioambiental de EEUU (la EPA, por sus siglas en inglés) denunció que el grupo Volkswagen había instalado un software en sus motores diésel que manipulaba los datos de emisiones contaminantes cuando estos vehículos tenían una revisión. El fraude, que Volskwagen admitió y que le costó el cargo al presidente del grupo Martin Winterkornn, afecta a 11 millones de automóviles en todo el mundo. De estos, cerca de 500.000 están en EEUU.

Sin embargo, mientras que las autoridades alemanas han dado el visto bueno al plan de reparación y homologación de los vehículos en Europa, la compañía no logra el visto bueno de las autoridades medioambientales en California. En Europa, por tanto, donde no se va a multar a la empresa ni a compensar a los clientes, ya se están llevando a cabo las reparaciones. En EEUU, donde las sanciones serán multimillonarias y les llueven las demandas particulares, no saben (o no es público aún) ni por dónde van a empezar.

No está tan claro que consigan apaciguar las reclamaciones. Temen no llegar a un acuerdo y tener que enfrentarse a estas sanciones. Se ven en la cuerda floja y por eso, el actual consejero delegado, Mathias Müeller explicó el pasado 9 de marzo a más de 20.000 trabajadores que el escándalo tendrá un impacto “sustancial y doloroso” en las cuentas del grupo. En concreto, derivado directamente de las multas a las que se enfrenta en EEUU, que pueden ascender hasta los 46.000 millones de dólares (41.000 millones de euros). Y esto sin contar los costes de las reparaciones a nivel mundial, que corren a cuenta de la compañía.

La empresa solo ha provisionado 6.500 millones, una cifra que queda ahora muy lejos de las estimaciones. Los analistas ya estiman que la compañía provisione 15.500 millones de euros adicionales para este conflicto.

Por eso, la compañía ya ha avanzado que “recortará de manera sustancial la retribución variable de la alta dirección en este ejercicio”. Además, llevan semanas negociando si cancelarán el reparto de dividendos en este ejercicio, por primera vez en la historia de la compañía. Todo sumado a la reducción en 1.000 millones al año del plan de inversiones planificado hasta 2018.

Hoy es un día crucial en la historia de Volkswagen pero no será la jornada en la que se conocerán los detalles más importantes. Si la compañía llega a un acuerdo, espantará el fantasma de las sanciones y podrá empezar a reconstruir su prestigio en EEUU. Pero queda aún una semana, hasta el próximo 28 de abril, para saber qué impacto económico ha tenido este escándalo en las cuentas de Volkswagen en 2015. Ese es el día en que la empresa hará públicas las cuentas del año pasado y determinará si habrá bonus, dividendos o pérdidas.

Y ese día, si consiguen superar los obstáculos, los investigadores de Jones Day presentarán su informe sobre quién, cómo y de qué manera se instaló el software que manipula las emisiones en los motores diésel. Si todo sale a la luz, ese día si que será crucial en el prestigio y el futuro de la compañía.