Editorial

Firmeza contra los paraísos fiscales

El escándalo de los Papeles de Panamá, destapado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, ha salpicado a una lista notable de personalidades de todo el mundo y motivado la apertura de diligencias en varios países. En España, la Agencia Tributaria y la Fiscalía han comenzado a estudiar la extensa relación de personas con sociedades domiciliadas en el país latinoamericano, considerado por muchas jurisdicciones como un paraíso fiscal. El objetivo es investigar si esos contribuyentes –entre los que figuran nombres como el de la infanta Pilar de Borbón, Pedro Almodóvar o Leo Messi– han cometido fraude fiscal o blanqueo de capitales. A la espera de que esa investigación avance y con las cautelas que exige siempre toda presunción de inocencia, hay dos grandes cuestiones que exigen una respuesta inmediata y contundente en torno a este escándalo. La primera es la necesidad de endurecer el cerco contra territorios con un régimen tributario como el de Panamá, considerado paraíso fiscal por ocho estados de la UE, pero sorprendentemente excluido de esa categoría por España desde 2011. Y la segunda es reforzar la eficiencia supervisora de una Agencia Tributaria cuya misión no es solo recaudar, sino detectar el fraude y garantizar que todo contribuyente –sin excepción– cumpla con la ley.