Datos del Ministerio de Economía

España acelera las ganancias de competitividad frente a otros países

El euro se ha depreciado frente al resto de divisas

Los precios han caído con más fuerza en España que en el resto de la zona euro

El secretario de Estado de Comercio en funciones, Jaime García-Legaz, y el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos.
El secretario de Estado de Comercio en funciones, Jaime García-Legaz, y el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos.

El impacto de la crisis económica en España fue mucho más intenso que en otros países de la zona euro. Y una de las principales razones fue la pérdida de competitividad acumulada durante los quince años consecutivos de crecimiento económico (1993-2008). En ese período, los costes laborales unitarios, que miden el coste por unidad de producción, crecieron por encima del 3% y llegaron al 6% en 2008 por el desmedido crecimiento de los salarios. Los otros dos factores que afectan a la posición competitiva de un país (inflación y cambio de su divisa) tampoco ayudaron. Los precios subieron a tasas del 3% y arrastraban en su subida a los salarios, mientras que el euro inició en 2002 una escalada sin precedentes de seis años que le llevó rozar los 1,6 dólares por cada euro. La combinación de todos esos factores hacían menos competitiva a la empresa española, ya que tenía que vender en el exterior con costes más elevados, lo que en muchos casos le obligaba a sacrificar márgenes para poder dar salida a sus bienes y servicios.

Una solución posible en un escenario de crecimiento, pero de difícil aplicación a partir de 2008, cuando la economía española entró en barrena. Desde esa fecha, los costes laborales unitarios cayeron con fuerza y eso provocó una paulatina recuperación de la competitividad perdida en esos quince años. Y se aceleró especialmente el pasado ejercicio, en el que produjeron dos hechos inéditos: la inflación en tasas negativas y una depreciación del euro que le llevó a rozar la paridad con el dólar.

EUR x GBP 0,9032 0,022%
EUR x USD 1,2134 -0,049%

Ambos factores condujeron a la economía española en 2015 a la mayor recuperación de la posición competitiva desde que se inició la crisis. Los datos de la Secretaria de Estado de Comercio así lo constatan. El pasado ejercicio, el índice que sirve para medir la pujanza de la economía española frente al resto del mundo registró la mejoría más importante desde 2009. Ganó seis puntos respecto a la OCDE (organismo formado por los 37 países más desarrollados del mundo), al pasar de 100,8 a 95,2 puntos. De esos seis puntos, uno corresponde a la mejor evolución de los precios frente a otras naciones y cinco se pueden atribuir a la depreciación del euro frente a otras divisas, lo que abarata la compra de bienes y servicios españoles y los hace más atractivos frente a otros competidores. En 2014 por cada dólar se obtuvo de media 0,75 euros, mientras que en 2015, el cambio subió a 0,90 euros, un 17% menos. En el caso de la libra esterlina, el cambio aportaba 1,24 euros por cada libra; un año después, esa cifra se elevó a 1,37.

La mayor ganancia de competitividad se produjo en la comparación con el grupo de emergentes conocidos como BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica). En 2015, el índice bajó de 93,3 a 83,4 puntos, una brecha de diez puntos que tan solo tiene parangón en 2010. Las divisas de todos esos países se han apreciado con respecto a la moneda única en 2015 y la inflación ha seguido un camino divergente al de España. De esos diez puntos de ganancia, seis corresponden al tipo de cambio y cuatro a la evolución de los precios.

Incluso frente a la zona euro, en el que diecinueve países comparten la misma divisa, se han producido mejoras por la caída más acusada de los precios de consumo en España frente a otros países. El diferencial de inflación, que tradicionalmente ha sido negativo para España, se dio la vuelta por segundo ejercicio consecutivo. La brecha a favor de España, gracias en gran medida al desplome del precio del petróleo, fue de seis décimas en 2014 y 2015 y fue aún más elevada en el caso de Francia, Alemania e Italia (siete décimas), Holanda (ocho décimas) y Bélgica (1,2 puntos).