La EPA comunica a los fabricantes la iniciativa

EE UU lanza una masiva revisión de emisiones en la industria del automóvil

EE UU lanza una masiva revisión de emisiones en la industria del automóvil

El regulador medioambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) ha anunciado que endurecerá los test para medir las emisiones de gases contaminantes. En un principio las pruebas iban a destinarse a los motores diésel. Sin embargo, a lo largo de esta tarde el regulador anunció que ampliaba las inspecciones a todos coche y camiones ligeros en EE UU y Canadá ya sean diésel o gasolina.

La EPA notificó a los fabricantes de automóviles a través de una carta que podrían exigir pruebas adicionales para "cualquier vehículo" con el objetivo de identificar si cumple con los estándares de emisiones. El cambio podría significar mayores costes para los fabricantes de automóviles.

La EPA “puede hacer o requerir pruebas a cualquier vehículo en una localización concreta”, utilizando tests de rodaje en condiciones normales de uso del vehículo, “con el objetivo de “investigar un potencial dispositivo manipulado”, ha informado la agencia a los fabricantes.

La autoridad medioambiental señala que estas pruebas se realizarán adicionalmente a los test de Datos de Emisiones de los Vehículos (EDV) y los Datos de Economía de Combustible (FEDV). Además, advierte a los fabricantes de que tengan en cuenta que estas pruebas adicionales podrán añadir tiempo de confirmación a los procesos de las pruebas y que el kilometraje adicional podrá ser acumulado a los EDV y los FEDV.

La regulación en la que se basa la EPA para pedir estas pruebas adicionales requiere a los fabricantes, además, que provean de vehículos de producción para las mismas, según indica en la carta. Según la EPA, los modelos diésel afectados por el software manipulado son el Jetta (MY 2009 - 2015), el Jetta Sportwagen (MY 2009-2014), el Beetle (MY 2012 - 2015), el Beetle Convertible (MY 2012-2015), el Audi A3 (MY 2010 - 2015), el Golf (MY 2010 - 2015), el Golf Sportwagen (MY 2015) y el assat (MY 2012-2015).

"Estamos subiendo nuestra apuesta para ser más eficaces", explicó esta tarde el jefe de transporte y calidad del aire de la EPA a través de una telecoferencia. Además, aseguró que el regulador mejorará su capacidad para detectar los llamados dispositivos de desactivación o software que pueden reducir las emisiones durante la prueba. Pero no va a decirle a los fabricantes de automóviles en concreto cómo se está mejorando la prueba. "Ellos no necesitan saberlo", dijo Grundler.Explicó que la autoridad medioambiental está recolectando coches para analizar, especialmente entre las flotas de empresas de alquiler.

Las pruebas adicionales que pondrá en marcha la EPA están orientadas no solo a las emisiones de óxido de nitrógeno vinculadas al smog y la lluvia ácida, sino también al dióxido de carbono y el gas de efecto invernadero emitido por los motores de gasolina y diésel. Por su parte, los reguladores europeos prometieron el viernes por separado una "tolerancia cero" para hacer trampa en las pruebas de emisiones.

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