EE UU crecía al 5,6% y China a un ritmo superior al 10%

Un escenario económico bien distinto al de 2006

El ex presidente de la Fed de EEUU, Ben Bernanke, y la actual  presidenta, Janet Yellen.
El ex presidente de la Fed de EEUU, Ben Bernanke, y la actual presidenta, Janet Yellen. Efe

Han pasado ocho años desde que el banco central estadounidense subiera por última vez los tipos de interés. Entonces, el presidente de la Fed por aquella época Ben Bernanke, colocó el precio del dinero en EE UU en 5,25%, muy lejos de los niveles de entre 0% y 0,25% en los que están anclados actualmente, mínimos históricos, por lo menos hasta ahora.

Por aquel entonces, la inflación era el caballo de batalla de Ben Bernanke. En el primer trimestre del año, la inflación subyacente, la que excluye los efectos de los alimentos frescos y la energía, subió un 2%. Esta subida de tipos llegaba en un momento en el que el departamento de comercio de EE UU anunciaba un crecimiento del PIB en el primer trimestre de 2006 del 5,6%, el mayor crecimiento en dos años y medio y por encima del 5,3% previsto un mes antes, gracias en parte a una mejoría del déficit de la balanza comercial del país.

PIB de EE UU

EE UU permanece en una fase claramente expansiva, con un crecimiento del PIB del 3,7% en tasa trimestral anualizada en el segundo trimestre de 2015. No obstante, el temor a una ralentización más acusada en China y la fortaleza del dólar están provocando que la aportación del sector exterior sea más débil, que la actividad manufacturera se esté frenando y que la creación de empleo en agosto (173.000 empleados) haya sido la más baja de los últimos 5 meses. Sin embargo, muchos expertos creen que ha llegado el momento de que la Fed suba tipos y deje de lado factores externos a la propia economía de EE UU.

Desaceleración china

La ultima vez que la Fed subió los tipos de interés hace casi diez años, China no era una preocupación. Y es que el gigante asático sumaba más de cinco años creciendo a un ritmo superior al 10%. Las previsiones que maneja el Gobierno chino de crecimiento del PIB para 2015 del 7% “se parecen cada vez más a una utopía inalcanzable que a un objetivo realista”, según explican desde Bankinter. La firma de análisis cree que conviene “no infravalorar el riesgo que implica una ralentización de China hasta niveles de crecimiento cercanos al 6%, ya que es la segunda mayor economía tras EE UU, representa un 16,3% del PIB global en términos de paridad de poder de compra y ha aportado prácticamente un 30% de todo el crecimiento económico mundial generado entre los años 2000 y 2014”

Brasil y Grecia

La menor demanda de China está provocando un brusco ajuste de los precios de las materias primas, que afecta a países emergentes como Brasil, cuya economía se sigue deteriorando. La semana pasada, Brasil veía como una de las agencias de rating más importantes recortaba la calificación de su deuda hasta el nivel del bono basura, días después de que se conociera que la economía sufrió una contracción del 2,6% en el segundo trimestre y que el déficit fiscal alcanzara un -8,8%.

La incertidumbre política en torno a Grecia, también es un factor a tener en cuenta, al menos hasta que se celebren elecciones el próximo domingo. Los problemas por los que sigue atravesando el país heleno son los últimos coletazos de una crisis de deuda de los países periféricos que llegó dos años después de la última subida de los tipos de interés en EEUUen 2006. En Europa, la crisis financiera mutó a partir de 2010 en una crisis de deuda que obligó a Irlanda, Grecia y Portugal a pedir el rescate a la UE, lo que frenó en seco la recuperación experimentada por los índices en 2009.

Normas