Las distintas vías de conocer el valor del dinero no tributado

El valor de la economía sumergida baja al 19,2% del PIB

Economía sumergida
Economía sumergida

El tamaño de la economía sumergida en España descendió desde un 21,3% sobre el PIB en 2005 a un 19,2% en 2012, según datos de Friedrich Schneider. No obstante, existen diferentes metodologías para calcular el tamaño de las actividades en B que dan como resultado cifras muy diferentes.
Las metodologías que tratan de medir el peso que tiene la economía sumergida son variadas, pero no hay una por excelencia que lleve a saber de manera exacta cuál es el valor de ésta. Sobre la economía oculta en España, estas distintas formas de medirla dan como resultado diferentes cifras. Según datos de Friedrich Schneider, profesor de la Universidad de Linz (Austria), cuyos cálculos son aceptados a nivel internacional, el tamaño de la economía B sobre el PIB era en 2012 del 19,2%, tras descender desde el 21,3% que mostraba este mismo indicador en 2005.
Por otro lado, según el informe que hace sobre el asunto el Banco Mundial, en 2012 el dinero sin declarar en España representaba el 18.8% sobre el PIB. En cambio, para la Comisión Europea el valor de la economía oculta era notablemente inferior: representaba el 12% del PIB en España.
Esta diferencia entre unos valores y otros se debe a que los resultados de las estimaciones difieren mucho dependiendo de la metodología utilizada para cuantificarlo. Los métodos existentes para calcular el tamaño de la economía oculta pueden clasificarse en dos grupos: directos e indirectos.


Los métodos indirectos se basan principalmente en la comparación de agregados macroeconómicos (cuentas nacionales, consumo de electricidad, transacciones en efectivo, etc). Según los expertos, hay que ser cautos a la hora de usar este tipo de métodos, pues a menudo sobreestiman las operaciones no declaradas. Por su parte, los métodos directos, basados en encuestas estadísticas, tienden a subestimar la extensión de las actividades en B, por lo que tampoco son fiables al cien por cien.
Destacable es el caso de Estonia, donde la magnitud de la economía sumergida varía de unos informes a otros en gran medida. Según la oficina nacional de estadística del país, el peso de la economía sumergida en el citado país es del 4% sobre el PIB nacional, meintras que es de alrededor del 28% según datos de Friedrich Schneider. Con respecto a estas diferencias entre unos estudios y otros, el informe reformas fiscales en los Estados miembros de la UE 2012, publicado por la Comisión Europea, avisó de que los resultados disponibles sólo proporcionan una indicación de la magnitud del problema y de la evolución en el tiempo, por lo que los niveles no deben tomarse como el valor absoluto del fenómeno.


Por países, los datos de Scheneider y de la Comisión Europea coinciden en que los menores niveles de economía sumergida en 2012 los registraron Austria, Países Bajos y Reino Unido, mientras que la mayor tasa la registra Bulgaria. En cambio, según el informe del Banco Mundial, estos niveles son más reducidos en Lituania, Letonia y Suecia, con niveles inferiores al 8,2% del PIB. Según este estudio, los niveles más altos de economía sumergida los registra Chipre, con un 53% del PIB.

El informe realizado por el Banco Mundial en 2011 sugirió que la economía sumergida total había descendido hasta ese año. El estudio, además, estimó que los países del sur de Europa tienen los niveles más altos de economía sumergida, con niveles que van desde el 18,8% en España al 53% en Chipre.

Con el fin de combatir este tipo de acciones negativas para el conjunto de la economía, y a raíz de la recesión de 2008, la Eurozona lanzó una serie de medidas para los países del grupo en 2012. Reducir el atractivo financiero de estas actividades mediante un mejor diseño de los sistemas fiscales y de prestaciones, y controles más estrictos en el sistema de proyección social, o reformas administrativas dirigidas a reducir el coste del cumplimiento de la normativa, son algunas de éstas recomendaciones.

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