Cerrará la macroampliación en los próximos meses

Abengoa venderá activos por 500 millones en marzo a más tardar

Planta solar de Abengoa.
Planta solar de Abengoa.

Abengoa tiene previsto vender diferentes paquetes de activos, en su mayoría a su filial estadounidense Abengoa Yield, por los que calcula que ingresará 500 millones “a finales del primer trimestre de 2016, como muy tarde”. Así lo han explicado fuentes de la compañía a este periódico, aclarando el contenido de una nota publicada por la agencia de calificación Moody’s.

Las mismas fuentes de la empresa confirman, por otro lado, que la macroampliación de capital por 650 millones de euros anunciada la semana pasada se cerrará durante los próximos meses. De hecho, la cúpula directiva de la empresa de soluciones tecnológicas está llevando a cabo reuniones con “bancos de primer nivel” y con inversores con el objetivo de asegurarse de que la transacción será realizada de manera exitosa. Abengoa mantiene que el feedback que está recibiendo es positivo.

Los Benjumea y otras familias, que controlan el 46% del capital y el 57% de los derechos de voto a través de la sociedad Inversión Corporativa, han anunciado que acudirán, pero no en qué porcentaje. Desde el departamento de análisis de Merrill Lynch dudan de que esta firma disponga de la liquidez suficiente para suscribir todas las acciones nuevas que le corresponden.

Eso sí, Abengoa no se corta y en su última presentación se adjudicaba una valoración de 7.418 millones de euros, equivalente a unos 8 euros por acción.

ABENGOA B 0,01 63,16%

Las cifras

62,5%
es lo que cae la acción Bde Abengoa desde el cierre del pasado 20 de julio. Ayer cedió un 3,58% en Bolsa, a 1,05 euros.

73%
es el rendimiento de ofrecen los bonos de la compañía que vencen en marzo de 2016, según Bloomberg.

675
millones de euros en deuda amortizará Abengoa en total tras la ampliación.

Moody’s apunta que las próximas revisiones tendrá en cuenta la situación de liquidez de Abengoa, “que se ha debilitado”, debido a que el 30 de junio contaba con 3.100 millones de euros, “de los cuales solo 831 millones estaban inmediatamente disponibles”. El resto corresponde a líneas asociados al pago a proveedores (1.400 millones de euros), posicionadas en cuentas de garantía (240 millones) o en unidades de negocio de Abengoa (500 millones).

La agencia de calificación remarca que las necesidades de liquidez de Abengoa son altas si la compañía pretende hacer frente a las fluctuaciones de capital durante el año, así como a la amortización de la deuda y de las inversiones (capex).

Además, Moody’s destaca que la línea de crédito de Abengoa de 700 millones de euros fue dispuesta en su totalidad a finales de junio. Sin embargo, la agencia de rating también considera fuentes de liquidez alternativas, como los activos de concesión restantes y la participación del 49,05% que Abengoa tiene en su filial Yield (excluyendo las acciones ligadas al bono convertible de 279 millones de dólares lanzado el pasado mes de febrero y las comprometidas como garantía de un préstamo por 190 millones de dólares).

Además de los altos ratios de apalancamiento, el actual rating de Abengoa a nivel de bono basura es debido a cinco factores principales, según Moody’s. Primero, la alta complejidad y el uso extensivo que la compañía hace de instrumentos financieros como las líneas de crédito, que no se contemplan en el apalancamiento reportado. Segundo, unos registros modestos de generación de flujo de caja libre a nivel corporativo. En tercer lugar, el hecho de que las necesidades constantes de refinanciación requieren un acceso continuo a los mercados de capital. Además, los retos técnicos que el segmento de ingeniería y construcción afronta a la hora de completar instalaciones avanzadas cumpliendo con los plazos y los presupuestos.

Por último, la necesidad de la compañía de apoyo o estabilidad en la regulación de la generación de energía solar y las actividades de transmisión eléctrica en los diferentes mercados.

 Puntos positivos

No obstante, la agencia que señala que estos retos se ven compensados por los ingresos de Abengoa de 7.200 millones en 2014, acompañados por la diversificación geográfica y de negocio de la compañía, así como por la cartera de pedidos por 8.800 millones a 30 de junio de 2015, “la liquidez potencial generada por una sustancial base de activos concesionales en operación con un valor intrínseco relativamente alto”, y “el buen ritmo de Abengoa en la ejecución de sus proyectos”, en palabras de Moody’s.

Adicionalmente, la agencia de rating advierte que, de cara a la próxima revisión, Abengoa “sufriría presión si no consigue reducir su apalancamiento hasta, por ejemplo, un ratio de deuda neta consolidada entre ebitda situada cerca de ocho veces (situada en 10,5 a finales de 2014 y prevista en niveles similares al cierre del primer semestre de 2015, incluyendo la deuda correspondiente a Abengoa Yield), o un ratio entre deuda corporativa y ebitda de siete veces en los próximos 12 o 18 meses (7,7 el pasado mes de junio, incluyendo deuda no recurrente en proceso)”. En caso de que Abengoa no consiga estos objetivos, Moody’s afirma que tendrá en cuenta la posición de la liquidez de la compañía, su habilidad para generar flujo de caja libre a nivel corporativo, la calidad de sus inversiones, su estrategia financiera y la madurez de su cartera de concesiones.

Moody’s remarca que el rating de Abengoa podría aumentar “si la compañía mejora la transparencia de la información sobre su estructura, sus instrumentos de financiación y su situación de liquidez”.

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