La patronal recuerda que el 60% de las compañías registra pérdidas

CEOE descarta que las empresas lleguen al 1% de alza salarial

CEOE asegura que no tendrá que aplicarse ninguna cláusula de garantía salarial

La patronal minimiza la oposición al pacto mostrada hoy en su Junta Directiva

El presidente de la CEOE, Juan Rosell (i), y el de Cepyme, Antonio Garamendi, ofrecen una rueda de prensa para informar de los asuntos tratados en la Junta Directiva de la patronal celebrada esta mañana, entre ellos, el principio de Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva alcanzado con los sindicatos.
El presidente de la CEOE, Juan Rosell (i), y el de Cepyme, Antonio Garamendi, ofrecen una rueda de prensa para informar de los asuntos tratados en la Junta Directiva de la patronal celebrada esta mañana, entre ellos, el principio de Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva alcanzado con los sindicatos. EFE

Las patronales CEOE y Cepyme se han convertido hoy en las primeras organizaciones que han suscrito el preacuerdo alcanzado el lunes con los sindicatos CC OO y UGT por el que los salarios subirán hasta un 1% este año y hasta un 1,5% el que viene.

Durante la Junta Directiva celebrada esta mañana, las más de 300 organizaciones patronales con representación en la CEOE tuvieron oportunidad de valorar ese acuerdo y, "aunque ha habido debate", según ha admitido Rosell, "ninguna organización mostró su desacuerdo con los términos del pacto suscrito con las centrales sindicales", tal y como ha insistido Garamendi.

Ambos líderes patronales se mostraron satisfechos con dicho acuerdo porque, en su opinión, representa un ejercicio de responsabilidad y manda un mensaje de tranquilidad a todas las empresas, y a toda la sociedad española, justo en un momento en el que quizás existe demasiada crispación, según ha admitido Rosell.

Respecto al contenido del pacto, los dos dirigentes han coincidido en que el acuerdo es mucho más que una recomendación para subir los salarios, ya que aborda temas como el absentismo, la incapacidad temporal, la formación o fórmulas para mantener y crear empleo. Pero ni con estas explicaciones pudieron evitar que su comparecencia ante los medios de comunicación versara casi en exclusiva sobre cómo conciliar el hecho de que el 60% de las empresas españolas continúa registrando pérdidas y esa recomendación de subir salarios hasta un 1% este año y hasta un 1,5% en 2016.

Rosell se mostró tajante: "Lo que hay es un acuerdo que establece unas recomendaciones y dentro de ellas establecemos unos máximos que son ese hasta 1% y hasta 1,5%". "Es cierto que las organizaciones nos decían que aún tienen pérdidas y están ajustando plantilla y muchas incluso nos pidieron que no pasáramos del 0,5%, pero por cómo se estaban desarrollando las negociaciones en numerosas empresas y sectores, hemos considerado que habrá sitios donde se pueda llegar al 1%", ha explicado Rosell. El presidente de la CEOE, quien ahora niega que esa cifra fuera una línea roja, ha enfatizado: "como las diferencias eran tan pequeñas, pensamos que por una décima no lo íbamos a tirar todo por la borda".

Por su parte, el presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, ha asegurado que esas recomendaciones suponen que cada empresa a la hora de negociar podrá plantear, en función de su situación económica, desde "menos el infinito, hasta el 1%". De hecho, preguntado por si en la letra pequeña o cuestiones técnicas que restan por redactar se van a establecer más horquillas según la coyuntura financiera de las compañías, descartó esa posibilidad. "Los detalles los dejamos para la negociación concreta", ha añadido. En este sentido, ha asegurado que el 60% de las empresas continúa en pérdidas y el 75% continúa compensando pérdidas, por lo que es poco probable que todas apuren esos máximos que establece el acuerdo.

En este sentido, se ha adherido al discurso oficial del Gobierno y ha advertido que cualquier deslizamiento al alza de los salarios que suponga abandonar la senda de la moderación "nos puede llevar a perder competitividad".

En cuanto a la aplicación de una clásula de garantía salarial (ambos dirigentes negaron esa denominación para el nuevo mecanismo pactado) si el IPC conjunto de los dos años supera el 2,5%, tanto Rosell como Garamendi se han mostrado convencidos de que, dada la actual situación de la inflación, no habrá que activarla en ningún caso, como ya ocurrió con el acuerdo de negociación colectiva anterior. También, han eludido aclarar si de aplicarse, se abonaría en un pago único y si se consolidaría en el sueldo.

Por último, respecto a la ultraactividad, o lo que es lo mismo, qué ocurre con la vigencia del convenio una vez éste decae, ambos dirigentes han aclarado que no ha sido uno de los temas claves abordados durante la negociación.

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