Escuelas de negocios. En portada

Estudiar por todo el globo

La globalización de la economía y la crisis empujan a las escuelas de negocios a diversificar sus enseñanzas de gestión y convertirse en un crisol de nacionalidades.

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La globalización ha llegado a la formación de directivos. Las escuelas de negocios españolas han sido pioneras en trascender fronteras e impartir formación en inglés. Tienen profesores y alumnos de más de un centenar de nacionalidades y en un mismo máster pueden codearse personas de un centenar de países.

En esta escalada internacional, las organizaciones de formación de ejecutivos han tejido acuerdos con universidades y centros de estudios de élite de todo el mundo con los que atraer estudiantes extranjeros y zafarse de la crisis que ha azotado España en los últimos años.

Un curso puede empezar en Madrid, seguir en Shanghái y terminar en Nueva York, y sus alumnos pueden optar, además, por conocer la realidad africana o la india. No solo los españoles cruzan fronteras para aprender, el reconocimiento mundial de las escuelas de negocios ha atraído a estudiantes de todo el globo.

Oriente lo cambia todo

Las escuelas de dirección nacionales llevan décadas enriqueciéndose con la experiencia internacional. La globalización y la crisis han intensificado este proceso. La recesión económica ha motivado que muchas empresas concentren buena parte de sus esfuerzos en el mercado exterior y sus directivos deben trabajar en ellos.

Hasta ahora bastaba con hablar inglés y conocer las pequeñas diferencias entre las naciones de la órbita de la cultura occidental. La incorporación de países terceros abre un rico abanico de costumbres, con diferencias abismales en Asia y África. No seguirlas puede llevar al traste el mejor negocio o cerrar las puertas de un mercado.

Según la Compañía Española de Financiación del Desarrollo (Cofides), las sociedades exportadoras elevan su plantilla en un 7% y las que invierten en el exterior hasta en un 16%. Son las que más empleo generan sin duda.

Los directivos españoles necesitan continuar formándose para no perder comba en el nuevo entorno. Sus empresas les exigen tener un conocimiento exhaustivo del mercado internacional y la capacidad de desenvolverse con soltura en un entorno multicultural.

Los centros de dirección españoles ofrecen programas que se desarrollan en varios países

“Hablar inglés no es suficiente para hacer negocios en todos los países. Y tampoco basta con aprender el idioma local de cada mercado. Hay que palpar el país para reconocer costumbres, opuestas a las nuestras, y que ya les hemos explicado en las clases impartidas en España.

Desenvolverse con un mínimo de soltura en naciones de culturas tan distintas como China, India o Japón incluye, al menos, una estancia en el país”, asegura Ignacio Gafo, vicedecano del Global MBA y Executive MBA de IE Business School.

Asia, por ejemplo, marca un punto y aparte en la forma de hacer negocios, los procesos y la toma de decisiones. “La secuencia de una negociación varía con las personas pero, sobre todo, con su procedencia. Es notorio que la historia, la religión, la cultura, también las generaciones, diferencian la forma de negociar. En ESIC tenemos 25 empleados chinos para atender a sus compatriotas y evitar problemas en el día a día. Decir no a un chino es una ofensa, ellos tampoco lo dicen y hay que saber cuándo un sí quiere decir no. Tenemos alumnos de muchas nacionalidades y todos se mezclan menos los chinos, son muy gregarios”, cuenta Felipe Llano, director adjunto de ESIC.

Con estos mimbres, las escuelas de negocios españolas se han esforzado por incluir módulos con estancias internacionales en los másteres y programas cursados en España. El IESE empezó el camino hace 50 años y sus alumnos completan estudios en varios países. Tienen campus internacionales en Barcelona, Madrid, São Paulo, Nueva York y Múnich y acuerdos con 31 escuelas de todo el mundo.

Es de los pocos centros de formación de ejecutivos en donde los estudiantes pueden tener estancia africana, en India o en Japón. “Una parte importante de nuestros alumnos pide cursar módulos en África, sobre todo los procedentes de empresas con más de 500 empleados”, explica Mireia Rius, directora de Executive Education de IESE. Allí han puesto en pie tres escuelas de dirección de empresas, en concreto en Nigeria, Kenia y Costa de Marfil, en colaboración con la comunidad académica local y las empresas.

“Somos una escuela de negocios mundial. En el consejo asesor tenemos consejeros delegados de multinacionales como Paul Polman, de Unilever. En los campus españoles hay profesores de 30 nacionalidades formados en sus países. Nuestros docentes viajan por Europa, Asia, África, América Latina y Estados Unidos para estar al día. Y los alumnos nacionales aprenden la cultura de otros países, tanto en los módulos cursados en el exterior como de sus compañeros, procedentes de 56 Estados”, explica Rius.

Objetivo: Latinoamérica

Las escuelas españolas de élite siguen el camino. El nuevo MBA internacional de IE Business School (empieza en abril 2015) propone 66 destinos mundiales para enriquecer la experiencia de sus alumnos. Incluye un intercambio de tres meses con 58 centros de dirección de varios continentes, desarrollar proyectos de consultoría o trabajar en iniciativas sociales en Sudáfrica, Etiopía, Perú o Brasil, así como viajar con su Venture Lab (red de emprendedores) para conocer ecosistemas de emprendedores de otros países.

Conocer los mercados es clave para los negocios. Las escuelas se alían para ello con sus pares internacionales

Sus másteres, que combinan formación presencial y online, son seguidos desde todo el globo e impartidos físicamente entre España, Singapur, EE UU y Brasil. “Los programas pensados para ejecutivos de 28 a 30 años se hacen en España y Singapur y los destinados a ejecutivos de 35 a 40 años, que cierran negocios por todo el mundo, los hemos diseñado con formación en cuatro países de tres continentes”, señala Ignacio Gafo.

Casi 1.700 alumnos de 103 países acudieron en 2014 a los centros de ESADE en España. Ellos, y los estudiantes españoles, cursan módulos de programas y másteres en algunas de las universidades y escuelas de negocios internacionales con quienes el centro barcelonés tiene alianzas. 400 de los estudiantes extranjeros recibidos este año en España son latino­americanos. “Entre nuestras prioridades estratégicas está Latinoamérica. Desde 2013 tenemos una web específica para la región, con seis directores para específicas para cada zona”, explica Josep Franch, decano de ESADE Business School.

Latinoamérica es también una región prioritaria para ESIC. Mantiene acuerdos de intercambio de alumnos y profesores con más de un centenar de universidades y centros mundiales, pero sus dos únicos campus extranjeros están en Brasil. Además, tiene alianzas en Argentina, Colombia, Ecuador, Perú, México y Venezuela.

“El 80% de los estudiantes internacionales que están en España en los másteres realizados junto con otras universidades proceden de Latinoamérica. Impartimos programas de un año en Perú y Colombia que terminan en España, y de menos tiempo en el resto de los países latinos”, indica Felipe Llano.

Acento europeo

ESCP Europe apuesta por la formación empresarial europea, intercultural y global en sus campus de Madrid, París, Londres, Berlín y Turín, donde tiene estudiantes de 37 países. El primer año de Bachelor in Management, por ejemplo, se imparte en Londres, el tercero en Berlín, y el estudiante puede elegir entre Madrid y Turín para cursar el segundo.

“Es la forma en que el alumno termine el programa con el dominio de tres idiomas”, asegura Ramón Aragón, director de relaciones corporativos de la escuela nacida en Francia. Además, la mayoría de sus másteres desarrollan parte de la formación en unas 90 universidades asociadas de los cinco continentes.

El Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) tiene una fuerte vinculación con la London School of Economics, donde terminan sus estudios los alumnos de sus programas especializados. No solo eso, los pupilos de su máster estrella de finanzas reparten los diez meses de clases entre Hong Kong, Filadelfia, Nueva York y Londres.

“Es para estudiar las finanzas locales en profundidad porque el 70% de los alumnos son economistas y licenciados en administración de empresas con varios años de experiencia profesional”, argumenta un portavoz de IEB. Su pionero máster en banca responsable (empezó en 2013) atrae a alumnos de Europa, Latinoamérica y África con experiencia en el ámbito financiero, y quedan fuera más de 600 solicitudes anuales para cursarlo.

Los programas especializados de Deusto Business School han alcanzado fama por sus estancias internacionales. El dirigido a directivos de arte termina en la prestigiosa escuela de arte Steinhardt de la Universidad de Nueva York. El máster de Innovación para directivos tiene una estancia de dos semanas en Cambridge, la universidad que ha formado al mayor número de premios Nobel, y termina con una semana de inmersión en Florencia con Steinar Bjartveit, coach en liderazgo de fama mundial.

“Lo cursan directivos y responsables empresariales encargados de tomar decisiones estratégicas en la áreas de innovación de sus empresas. Unos parten de cero en el mundo de la innovación y otros nos piden aprender de sus errores para ganar a sus competidores. Vienen empresas del Ibex y de todos los sectores”, explica Francisco González Bree, profesor de Innovación en la escuela de origen vasco.

El dorado chino

Las instituciones educativas españolas tienen centros para atraer estudiantes al país en las urbes chinas, donde llega su fama de excelencia. La relación data de antiguo. El profesor del IESE Pedro Nueno puso la primera piedra hace veinte años para el nacimiento de CEIBS (China Europe International Business School) y siempre ha sido su presidente. CEIBS es hoy la escuela de negocios más prestigiosa de Asia, y los alumnos del IESE cursan parte de sus másteres en ella.

ESADE se relaciona con una decena de universidades y escuelas de dirección chinas desde 1997 para intercambiar alumnos y profesores. Están en los principales centros económicos del país y es donde van los ejecutivos de empresas españolas que cursan los programas a medida que ofrece la institución. “En 2014 intensificamos los lazos con China al firmar un acuerdo con Guanghua, que es el Harvard del país”, puntualiza Josep Franch.

ESIC tiene acuerdos con 16 universidades chinas para atraer a estudiantes de esa nacionalidad a España, su especialidad en marketing y comercio internacional es muy demandada en el país. Por otra parte, alumnos que estudian en España sus títulos internacionales prefieren, cada vez más, ir a Asia en vez de a destinos tradicionales de Estados Unidos y Europa.

“Hace cinco años pusimos en marcha un máster que se reparte entre Madrid y Shanghái, con seis y cuatro meses cada una, respectivamente. Cada vez es más demandado porque durante la estancia en Shanghái los alumnos aprenden chino y hacen prácticas en empresas locales”, señala Felipe Llano.

IE envía estudiantes a varias universidades chinas desde hace tiempo y acaba de firmar un acuerdo con la escuela de negocios Antai para ofrecer dobles titulaciones reconocidas en España y China. ESCP Europe tiene acuerdos con siete universidades chinas para estancias semestrales de sus alumnos de máster y el IEB estrena ahora su colaboración con The Chinese University of Hong Kong (CUHK).

‘English forever’

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El inglés es la lengua mundial de los negocios y debe dominarse a la perfección para entender todos los puntos de un acuerdo. “Esto no cambiará en el futuro. En todo caso, el chino podría suceder al inglés, no el español, porque hay muchos nativos hispanos, pero los del continente americano hablan inglés”, explica Ignacio Gafo, de IE.

Tener un tercer idioma como el alemán, el portugués, el árabe, el chino o el ruso abre las puertas a muchos mercados, pero siempre que se domine el idioma de Shakespeare. Así lo entiende ESCP Europe, que imparte sus programas en inglés y combina algunos de ellos con la lengua local de sus campus de Francia, España, Alemania, Gran Bretaña o Italia, para hacerlos bilingües.

Hablar inglés requiere una larga estancia en Estados Unidos, Gran Bretaña, Irlanda o Australia. Aprenderlo solo en España dificulta adquirir el acento y tener confianza para utilizarlo sin temor al ridículo en un ambiente de negocios. Apenas un 70% de los españoles que hacen el examen de inglés para cursar programas impartidos por IE Business School en esa lengua aprueba. “Hay que estar un mínimo de medio año en países de habla inglesa para dominar el idioma, aunque se haya estudiado en un centro de prestigio. El doblaje de películas al español ha sido un handicap para aprender otros idiomas, y eso se nota al salir al exterior”, añade Gafo.

Las escuelas de negocios imparten cursos completos en inglés. Esa lengua está presente en el 65% de los programas de IESE y actualmente hay 400 alumnos en dos de sus másteres que solo reciben educación en ese idioma. ESIC e IE imparten varios de sus programas en inglés con estancia en universidades de países de habla inglesa para completarlos. Ocho de los 14 programas de IE se cursan solo en la lengua de los negocios, y en dos más se puede optar entre ese idioma y el español.

ESADE permite elegir a sus alumnos entre inglés o español en sus programas más destacados e IEB tiene dos másteres en inglés y lo incorpora como segundo idioma a los bilingües.

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