La UE libera 2.000 millones de fondos para el país

¿Cuánto puede aguantar Grecia?

Mini cumbre del primer ministro griego anoche con sus homólogos de Alemania y Francia, junto a los presidente del BCE; del Eurogrupo y de la Comisión Europea
Mini cumbre del primer ministro griego anoche con sus homólogos de Alemania y Francia, junto a los presidente del BCE; del Eurogrupo y de la Comisión Europea

Los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk, han anunciado hoy una ayuda de emergencia para Grecia procedente de fondos europeos no utilizados por valor de 2.000 millones de euros.

Juncker ha recordado que en la cita a siete de ayer entre Grecia, Alemania, Francia, la Comisión Europea, el BCE y el Consejo Europeo se comprometió a liberar fondos no utilizados del presupuesto comunitario en favor de Grecia y que hoy se ha cifrado esa cantidad en 2.000 millones de euros, que -subrayó- “no irán a alimentar las arcas del Tesoro griego, sino a apoyar solidariamente los esfuerzos de crecimiento y la cohesión social en Grecia”. Junkcer ha señalado que “Grecia, que conoce un problema social grave, que ha sido denominado una crisis humanitaria y que en efecto es una crisis humanitaria, y tiene la facultad de crecer subdesarrollada, necesita ayuda del presupuesto europeo”.

La medida llega horas después de que los socios de la Unión Europea volvieran ayer a dar un ultimátum al Gobierno griego para que presente un nuevo plan de reformas a cambio de reembolsar nuevas ayudas. La situación financiera del país comienza a ser desesperada. Este mes, el país afronta vencimientos por 4.500 millones en intereses de bonos y letras y por 1.500 millones del rescate. Hoy mismo, Grecia pagará 350 millones al FMI. Pero el temor a que el país se quede sin liquidez no hace más crecer. En abril afrontará vencimientos por 2.800 millones; en mayo, por 2.300 y en junio por 3.500. Esta ayuda de emergencia de la UE llega en un momento crítico para el país.

¿Cuándo puede quedarse sin liquidez Grecia?

Hay varios frentes que preocupan en estos momentos. El primero, la escasez de liquidez de las arcas públicas. RBS señala que en el primer trimestre del año su déficit puede situarse entre los 1.400 y los 3.400 millones de euros. Para el segundo trimestre, según cálculos de la agencia Bloomberg, esta escasez de liquidez ascendería a los 5.700 millones de euro. El déficit fiscal de Grecia pone incluso en cuestión su capacidad para pagar el sueldo de los funcionarios o las pensiones públicas.

"Un Gobierno no debería estar en esta posición, porque es una situación muy proclive a que sucedan accidentes, afirma Athanios Vamvakidis, analista de Bank of America Merryl Lynch consultado por la citada agencia. Según este experto, "creemos que en abril y en mayo el Gobierno pagará los salarios y las pensiones. Para todo lo demás, habrá retrasos en el pago". En este sentido, algunos medios griegos informan de que el Ejecutivo heleno ha empezado a retrasar el pago a sus proveedores. Por su parte, Malcolm Barr, analista de JPMorgan, indica que "aunque la visibilidad de la posición de liquidez exacta de Grecia es poco clara, los informes siguen sugiriendo que la capacidad de las autoridades griegas para afrontar sus vencimientos se mide en semanas".

¿Continúa la fuga de depósitos?

Claramente, sí. De hecho, la fuga de depósitos, que parecía haberse contenido tras la extensión del rescate a Grecia por cuatro meses acordada a finales de febrero, también se agrava con el aumento de la tensión de los últimos días. Según distintas fuentes, ayer salieron de los bancos griegos entre 350 y 400 millones de euros, el peor día en un mes, es decir, desde que se pactó alargar el rescate al país. Según el diario griego Ekathimerini, desde febrero han salido otros 10.000 millones de euros de los depósitos bancarios. Esto representa una caída total del 15% desde noviembre del año pasado.

¿Podrían aprobarse controles de pago?

Los bancos griegos solo tienen como vía de acceso a la liquidez el fondo de emergencia del BCE (ELA, por sus siglas en inglés), que el banco central ha elevado repetidamente en las últimas semanas. Pero todo tiene un límite. Los expertos de Barclays indican en un informe publicado hoy que "si sumamos estas salidas de depósitos a un empeoramiento de la economía (en especial de las finanzas públicas) y los mínimos progresos en la negociación, creemos que el riesgo de imponer restricciones a los pagos internos y externos han aumentado considerablemente".

Para evitar el control de pagos y eludir escenarios extremos como este, el Banco de Grecia podría haber acudido a las reservas de distintas entidades públicas, entre las que están el fondo de pensiones, hospitales y universidades, según la agencia Bloomberg. Una clave para saber hasta qué punto es sostenible la situación actual del país está en los fondos que puedan tener estos organismos públicos y en la capacidad de Grecia para acceder a los mismos.

¿Qué otras opciones tiene Grecia?

Los expertos de RBS plantean en un reciente informe distintos escenarios en los que podría darse un Grexident (salida de Grecia del euro por accidente) y varias vías del país para ganar tiempo, a expensas de las negociaciones con la UE. Así, entre las posibilidades que tendría el país están recurrir a fondos de los cuerpos del Estado, algo que según varias informaciones podría estar haciendo ya;  recibir un préstamo de un Gobierno extranjero como China, que ya compró letras helenas en las últimas subastas o que el  Tesoro griego consiguiera emitir más letras, pero el BCE impuso un límite de 15.000 millones y no parece factible que pueda elevarlo (de hecho ayer mismo se le negó a Tispras esta posibilidad). "Si llega a tener problemas de pago, podría pedir un periodo de gracia al FMI en el pago de sus préstamos", aladen desde RBS.

¿Conduciría una falta de acuerdo al "Grexit"?

Las declaraciones de los mandatarios europeos siguen recalcando la idea de que no quieren que Grecia salga del euro, pero esta hipótesis deja de ser un tema tabú. Se empieza a hablar de Grexident, concepto que resume la idea de que el país podría verse forzado a abandonar la zona euro por un "accidente", como el hecho de que se quedara sin recursos. La extensión por cuatro meses del rescate a Grecia solo da tiempo al país para seguir negociando con sus acreedores, pero no implica el desembolso de nuevas ayudas. Con todo, los expertos de RBS afirman que "una reestructuración de la deuda o un posible problema de liquidez no tendrían por qué traducirse necesariamente en la salida de Grecia del euro".

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