Pilar López, directora financiera de Telefónica Europa, será la nueva presidenta de la filial

María Garaña deja España para asumir un nuevo cargo en Microsoft en EE UU

María Garaña, presidenta de Microsoft Ibérica.
María Garaña, presidenta de Microsoft Ibérica.

Cambios de calado en la cúpula de Microsoft Ibérica. María Garaña deja la presidencia de la filial española y será sustituida por Pilar López Álvarez, hasta ahora responsable financiera de Telefónica Europa. La multinacional acaba de comunicar internamente a sus empleados el cambio en la dirección.

El relevo, que tendrá lugar el próximo 30 de junio (coincidiendo con el cierre del ejercicio fiscal de Microsoft), se produce tras el ascenso de Garaña en el gigante del software. La directiva continuará con su carrera en la organización central de la corporación, en Seatle (EE UU), donde ocupará un puesto de máxima responsabilidad, según explican a CincoDías fuentes de Microsoft. El puesto exacto que ocupará la ejecutiva española aún no se ha comunicado. “Se hará cuando la corporación lo estime oportuno", añaden. No obstante, y según aclaran las mismas fuentes, López Álvarez se incorporará antes de la fecha señalada para facilitar el cambio en la cúpula de la subsidiaria.

Garaña llevaba al frente de Microsoft España seis años y medio, un periodo inusualmente largo para esta multinacional, donde lo habitual es que los presidentes de las filiales no alarguen su mandato más allá de cinco años. La directiva asumió la presidencia de Microsoft Ibérica a finales de verano de 2008, justo con los primeros indicios de la crisis, y tras ser máxima responsable de la corporación en el cono sur latinoamericano. Sustituyó en el cargo a Rosa García.

La presidente aún de Microsoft España dejará el cargo tras llevar a cabo una difícil tarea, pues le ha tocado capitanear la filial no solo durante toda la crisis económica sino también durante el giro estratégico más profundo llevado a cabo en la historia de Microsoft, que costó la salida del consejero delegado de la corporación, Steve Ballmer ,y el nombramiento de Satya Nadella al frente de la multinacional. En este escenario, Garaña puede presumir de haber logrado que la subsidiaria española haya crecido por encima del mercado durante todo su mandato, al tiempo que ejecutaba la citada profunda transformación del gigante del software hacia el cloud y el mundo móvil, con la consiguiente apuesta de la compañía por los dispositivos, con Surface (la tableta de la compañía) a la cabeza.

Igualmente, Garaña pasará a la historia de la filial como la artífice de la integración de Nokia en España, donde la empresa finlandesa contaba con un importante número de profesionales. Entre sus tareas estos años también ha estado el lanzamiento de Windows 7 y hacer frente a las duras críticas del mercado por Windows 8. La filial española de Microsoft obtuvo unos ingresos de 170 millones en 2013, últimos datos registrados, lo que representa un incremento del 6,36% respecto a los 160 millones de 2012.

Por su parte, Pilar López Álvarez, de 44 años y licenciada en empresariales, llega con tareas por delante: profundizar en la transformación de la compañía, que aún está lejos de haberse concluido, y aprovechar la recuperación de la economía con el claro objetivo de que la compañía siga creciendo por encima del mercado. A su favor, la futura presidenta de Microsoft España, tendrá una carta, que según los analistas puede ser "una carta ganadora", el lanzamiento a final de este año del nuevo Windows 10, la primera versión multiplataforma del sistema operativo de la compañía, que servirá por igual para PC, tabletas, móviles, consolas e incluso dispositivos del llamado internet de las cosas.

López Álvarez, en Telefónica desde 1999, cuenta con una amplia experiencia internacional en la gestión de grandes empresas. Junto a Eva Castillo, presidenta de Telefónica Europa, la directiva, que estuvo al frente de la dirección de estrategia y desarrollo de negocio de Telefónica en España, ha impulsado el negocio de la teleco en Reino Unido y Alemania; también fue vicepresidenta del Consejo de Administración de Telefónica República Checa. Antes, y durante cinco años, fue vicepresidenta de JP Morgan. Su último cargo en Telefónica ha sido el de Global Simplification Director, con responsabilidad sobre la transformación, globalización y simplificación de las operaciones de la compañía en diversos mercados y unidades de negocio.