Gana 1.649 millones por el cambio de control

Pescanova mantiene el tipo

Instalaciones de Pescanova en Chapela (Redondela).
Instalaciones de Pescanova en Chapela (Redondela).

Pescanova mantuvo el pasado año cifras de negocio propias de una multinacional de la pesca a pesar de haber vivido la peor crisis en sus 55 años de historia. La multinacional gallega, que ha presentado sus últimos resultados a la CNMV, registró ventas de 901 millones entre enero y noviembre de 2014, sin contabilizar las de diciembre, el mejor mes en cuanto facturación de la compañía, por lo que previsiblemente el grupo habrá alcanzado durante el pasado año ventas superiores a los 1.000 millones de euros.

El grupo explica que en la junta celebrada el pasado 27 de noviembre, al objeto “de preservar un marco legal estable de seguridad jurídica, imprescindible en el complejo contexto de reflotamiento de Pescanova, en la aplicación práctica del Convenio” aprobó el cambio de la fecha de cierre de ejercicio social al 30 de noviembre.

Pescanova protagonizó en 2013 el mayor concurso de una compañía de alimentación española, pocas semanas después de informar que había detectado “discrepancias” contables, aflorando deudas cercanas a los 4.000 millones de euros, muy superiores a las anteriormente comunicadas al mercado. La banca acreedora se hizo el pasado año con el control del grupo logrando aprobar convenio de acreedores que puso fin a la situación concursal de la empresa.

La reestructuración de Pescanova ha permitido al grupo contabilizar un beneficio en 2014 de 1.649,5 millones de euros frente a pérdidas de 718,8 millones en 2013. La compañía explica en su comunicación de resultados que en la medida que el convenio aprobado conlleva la creación de una nueva sociedad (Nueva Pescanova), el traspaso de su negocio “no se realizará por su uso continuado, sino por una transacción asimilable, ceteris paribus, a una venta”. Por esta razón, la clasificación de los activos y pasivos y la cifra de resultados interrumpidos “es un traspaso de las cifras contables de un negocio en marcha hasta el 30 de noviembre de 2014”.

La aprobación del convenio también ha permitido a la compañía reducir su deuda financiera, que ha pasado de 3.218,9 millones en 2013 a 1.333,5 millones en 2014.

Riesgos fiscales

A 30 de noviembre de 2014 las cuentas de Pescanova presentan un patrimonio neto negativo de 616 millones de euros, y un fondo de maniobra negativo. Este desequilibrio, señala, “comporta la incertidumbre acerca de la capacidad del grupo de continuar sus operaciones”.

La compañía destaca que, no obstante, en base al convenio aprobado, que ha permitido mejorar significativamente los datos de patrimonio, y al plan de viabilidad que aplicará el grupo, los administradores de la sociedad consideran que Pescanova tendrá oportunidad de mantener sus operaciones. Pese a ello, admite, “la incertidumbre sobre la capacidad del grupo de continuar sus operaciones” persiste debido a la situación concursal en la que todavía se encuentran varias de sus filiales y por determinados riesgos fiscales. La empresa explica en sus resultados que contingencias fiscales originadas con anterioridad a la declaración de concurso, así como al impacto económico que tendrá el ingreso fiscal registrado por la quita y espera aprobada en el convenio “pueden afectar de manera determinante a la viabilidad del grupo”.

Pescanova también informa que las implicaciones fiscales que pudieran derivarse de la correción de errores realizadas en la formulación de las cuentas de 2012 y la aprobación del convenio podría suponer “la existencia de pasivos adicionales a los registrados”. Además alude a las demandas que el grupo ha recibido a raíz del escándalo contable surgido en febrero de 2013, “cuyo desenlace final pudiera resultar perjudicial para sus intereses y tener impacto en los estados financieros consolidados”. La empresa advierte que igualmente podría interponer “reclamaciones con otras partes involucradas” de las que pudieran derivarse activos contingentes.

Fianza de 55 millones

Pescanova fue imputada como persona jurídica por el juzgado central de instrucción número cinco de la Audiencia Nacional. El magistrado Pablo Ruz impuso en agosto de 2013 fianzas que sumaban 1.200 millones de euros a una decena de cargos del grupo y a sociedades vinculadas. La posible responsabilidad de Pescanova fue fijada en 55 millones de euros, si bien, según explica el grupo en la presentación de sus cuentas, “fue eximida mediante resolución de la sala Penal de la Audiencia Nacional”. Sin embargo, advierte que dada “la especial circunstancia del procedimiento” no es posible “determinar de manera objetiva las posibles consecuencias que tendrá para Pescanova”. La empresa considera que la potencial sanción “estaría afectada por el proceso concursal”.

Expedientes y reclamaciones

Pescanova afronta varios procedimientos de tipo penal, laboral y en el ámbito de la CNMV, y también mantiene reclamaciones.

El regulador del mercado tiene abiertos cinco expedientes sancionadores a Pescanova por presunta comisión de varias infracciones relacionadas con la supuesta remisión de información engañosa al regulador o de resistencia a la supervisión de sus estados contables.

El expresidente del grupo, Manuel Fernández de Sousa, acusado de presuntos delitos de falseamiento de información económico-financiera, de las cuentas anuales y uso de información relevante, ha solicitado 0,6 millones por despido improcedente; el caso está visto para sentencia.

Pescanova reclama indemnización por no admitir la UE amortizarse un fondo de comercio de 35 millones.