Tribuna

Financiar el salto al exterior de las empresas

Nadie duda ya de que la exportación y la inversión internacional constituyen dos de los pilares en los que se asienta la incipiente recuperación económica española, y que son dos vías clave para la expansión e incluso la supervivencia de muchas empresas. Lo que todavía no está tan claro, sobre todo para las firmas que carecen de experiencia internacional y de grandes recursos financieros, es cómo costear esa primera salida al exterior, consolidarla o extenderla. Para tratar de paliar esas dificultades de financiación que a menudo sofocan las aspiraciones internacionales de muchas pequeñas y medianas empresas, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha lanzado tres líneas de financiación que intentan adaptarse a las necesidades de esas empresas que, por falta de fondos, no pueden asumir el salto al exterior.

Entre las líneas principales figura la ICO Exportadores Corto Plazo 2014, pensada para que autónomos y empresas con domicilio social en España puedan solicitar el anticipo de las facturas generadas por su actividad exportadora. Las empresas que se beneficien de este crédito podrán solicitar el adelanto de hasta el 100% del importe de sus facturas, con un máximo de 10 millones de euros, en una o varias operaciones. Las condiciones de la operación serán más beneficiosas para las empresas que presenten a la entidad de crédito un certificado de liquidez emitido por una entidad aseguradora. Sin embargo, la obtención de este certificado no es condición sine qua non para la concesión del crédito; de hecho, la mayoría de las operaciones se formalizan con garantías diferentes.

El ICO también pone en circulación una línea de crédito para exportadores a medio y largo plazo que otorga un máximo de hasta 25 millones de euros, o su contravalor en dólares, por empresa. Los conceptos financiables dentro de esta modalidad de crédito son diversos. Por una parte, se conceden préstamos a compañías españolas para facilitar la exportación de bienes y servicios; pero también se intenta estimular y facilitar la exportación mediante la concesión de créditos a empresas extranjeras para la adquisición de productos y servicios españoles. Este crédito al comprador se complementa con la posibilidad de financiación adicional cuando la empresa extranjera compradora de productos y servicios españoles requiera más financiación para poder cubrir la totalidad de las compras que quiere hacer. Las compañías que deseen acceder a esta financiación complementaria deben haberse beneficiado previamente de un crédito comprador, aunque no necesariamente a través de la línea ICO Exportadores Medio y Largo Plazo.

De esta forma, el ICO pretende estimular tanto las capacidades de las empresas exportadoras españolas como la demanda y competitividad de los bienes y servicios españoles en mercados extranjeros. Lo hace por medio de estas financiaciones que tienen un tipo de interés fijo o variable, al que hay que sumar el margen establecido por la entidad de crédito que interviene. Esta, a su vez, podrá requerir el pago de comisiones por el estudio o apertura de estas operaciones, además de fijar las garantías que considere oportunas para la aprobación del préstamo. Al igual que en la línea ICO a corto plazo, las empresas beneficiarias de un crédito exportador a medio y largo plazo podrán formalizar operaciones hasta el día 15 de diciembre de 2014.

Aparte de los créditos para facilitar la exportación, el ICO pone también al servicio de autónomos y empresas españolas, domiciliadas en España o de capital mayoritariamente español, la Línea ICO Internacional 2014. Este instrumento concede préstamos de hasta 10 millones de euros, o su contravalor en dólares, a la inversión fuera del territorio nacional. Los créditos pueden destinarse a la compra de activos fijos productivos, nuevos o de segunda mano, y de vehículos de turismo cuyo coste no supere los 30.000 euros, así como a la adquisición de compañías extranjeras.

Asimismo, pueden financiarse las necesidades de liquidez de la empresa en su proceso de establecimiento en el exterior, concretamente en lo referente a gastos como el desplazamiento y alojamiento y el pago a proveedores o de nóminas, entre otros. Opciones todas ellas que se ajustan a las necesidades de cada negocio y que suponen un balón de oxígeno para aquellas empresas que han puesto su mirada fuera de nuestras fronteras.

Marisa Moreno Castillo es responsable de la oficina de Internacionalización de Empresas en Gaona Abogados.