Informe sobre la entidad nacionalizada

Bankia maquilló sus cuentas para salir a Bolsa, según peritos del Banco de España

La auditoría de Deloitte que respaldó la OPV incumple la normativa del Banco de España

La fijación del precio en 3,75 euros "quebró" BFA

El Banco de España pide que no se le impute el informe porque los "peritos actúan con independencia"

Demoledor. Así es el informe pericial sobre Bankia realizado por dos peritos técnicos del Banco de España. Las cuentas de Bankia y su matriz BFA correspondientes al año 2010 y 2011, el último completo en la presidencia de Rodrigo Rato, así como las reformuladas por su sucesor, José Ignacio Goirigolzarri (nombrado por el Gobierno), no reflejaban “la imagen fiel de estas entidades”, subraya el informe enviado al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, que instruye el denominado caso Bankia. Acusa a Deloitte, auditor de las cuentas del grupo hasta 2011, de no detectar los fallos contables.

Pero la tropelía contable realizada durante la gestión de Rato va más lejos. El folleto de la emisión de acciones del banco, que salió a Bolsa en julio de 2011, “no expresaba la imagen fiel de la entidad”. Este informe abre así la puerta a que la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri tenga que devolver ahora a los cientos de miles de pequeños accionistas que acudieron a la OPS de Bankia –y que perdieron casi toda su inversión– los más de 3.000 millones que captó en Bolsa en 2011, ya que la entidad podría ser declarada como responsable civil subsidiaria. Los peritos, en activo en el Banco de España, llevan trabajando en este informe desde octubre de 2012. Bankia necesitó 22.424 millones en ayudas públicas, un rescate que desencadenó el endeudamiento de España con sus socios europeos.

Salida a Bolsa: Manipulación del precio

El informe es contundente. Asegura que los estados financieros de la matriz de Bankia, el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), incluidos en el folleto de la emisión de acciones del banco, que salió a Bolsa en julio de 2011, “no expresaban la imagen fiel de la entidad”. Tampoco lo hacían los estados financieros de Bankia, ya que, meses después de la oferta pública de suscripción (OPS), las cuentas se reformularon “para contabilizar saneamientos adicionales de activos y préstamos inmobiliarios que, al menos en parte, eran anteriores a la salida a Bolsa”.

Los peritos destacan que sociedades “dependientes” de Bankia y BFA presentaron órdenes de compra no vinculantes por 357 millones de euros durante el periodo de colocación de las acciones de la salida a Bolsa del banco sin las cuales los límites para considerar exitosa la operación no se hubieran alcanzado. “Sin estas ofertas, las acciones ofertadas se habrían reducido a 284 millones de acciones y no hubieran alcanzado el mínimo fijado por la CNMV”, indican. Entre estas sociedades dependientes están Mapfre, que poseía el 15% de BFA y que presentó órdenes de compra por 281 millones. Hasta 17 inversores adquirieron títulos a pesar de tener riesgos refinanciados, “por lo que no se entiende que compraran acciones teniendo problemas en el servicio de su deuda”.

La petición por órdenes de compra al precio de 3,75 euros indica que 57 ofertas de 29 grupos económicos acumulaban 1.247 millones de euros, el 100,2% del mínimo requerido por la CNMV. El precio de la acción se rebajó a 3,75, por debajo de la banda de precios aprobada el 28 de junio porque solo se había localizado demanda suficiente a ese precio si se quería cubrir el mínimo exigido por la CNMV, que era de 329.828.90 acciones en el tramo institucional, un 40%. Al precio fijado de 3,75 euros por acción, el informe indica que perjudicó al FROB y a “accionistas y acreedores”, principalmente a aquellos que habían adquirido participaciones preferentes y subordinadas. Los peritos precisan que el precio fijado “volvió inviable” a BFA, ya que suponía un descuento sobre el valor contable del 74%. “Rompió el grupo fiscal y dañó la recuperación de sus cuantiosos activos fiscales” y causó “una gran pérdida del valor de su participación en Bankia”.

Además, Bankia asumió 26 millones de las pérdidas registradas por la participación de Corpora. Los peritos del Banco de España han detectado, además, “compras inexplicables” y ventas inmediatas que plantean dudas. Resaltan que la operación efectuada por la Cámara de Comercio de Madrid, que vendió su inversión de 12 millones de euros solo dos días después de comprarlas. El informe también se refiere a distintos accionistas acreditados de la entidad con riesgos refinanciados calificados subestándar, como Áreas de Construcción y Promoción Level SL, Ferrocarril e Intermediación y Patrimonio SL y Teyco SL, que “vendieron rápidamente sus acciones”.

Gestión de Rato: Juegos contables

El informe también alude a las cuentas realizadas durante la presidencia de Rodrigo Rato en 2010, 2011 y parte de 2012 (dejó la entidad en mayo de 2012) y la reformulación de estas realizadas el 28 de mayo de 2012 por el actual equipo gestor, encabezado por José Ignacio Goirigolzarri. El informe dice que las cuentas de 2011 que Bankia aprobó en marzo de 2012 en el consejo presidido por Rato, y las que reformuló en mayo Goirigolzarri, “no expresaban la imagen fiel del banco”. Señala que tanto en las cuentas de Rato, que presentaban unos beneficios de 309 millones de euros, como en las de Goirigolzarri, que apuntaban a unas pérdidas de 2.979 millones, existían “ajustes de importancia material no contabilizados”.

Destaca así que las cuentas de 2010, 2011 (incluso las reformuladas) “no cumplen con la normativa del Banco de España” debido a la existencia de “errores contables”. Estos errores son “el resultado de omisiones o inexactitudes resultantes de fallos al emplear la información, que estaba disponible cuando los estados financieros para tales periodos fueron formulados y que el grupo BFA/Bankia podía y debía haber empleado en la elaboración de los estados”.

Sobre las cuentas adjudicadas al equipo de Rato, los peritos dicen que “la información analizada pone de relieve la pésima calidad del seguimiento del riesgo de crédito, pues buena parte de los expedientes carecían de estados financieros de los acreditados y de información actualizada sobre las garantías”.

En el caso concreto de BFA, se cuestiona que no se saneara la participación en Bankia, que en la reformulación de las cuentas en marzo de 2012 generó un ajuste de 5.189 millones, ni se dieron de baja los activos fiscales. Todo ello debió registrarse en la fecha de los primeros estados después de la salida a Bolsa, añaden. La extensa documentación examinada pone de relieve “discrepancias que prueban retrasos en el reconocimiento contable del deterioro” de activos de las entidades. Todo ello a pesar de que los administradores y directivos del grupo tenían “capacidad y experiencia” para interpretar los datos y extraer conclusiones sobre el deterioro de activos inmobiliarios. Dicen que en 2011 se debería haberse reducido los recursos propios computables y el patrimonio neto en 781,9 millones de euros, reduciéndose la cuenta de pérdidas y ganancias por la exposición del grupo al sector inmobiliario. También debía haberse anotado pérdidas de 1.301,30 millones por la revisión de carteras y del riesgo al sector promotor e inmobiliario.

El ajuste por estos conceptos suma 2.083,20 millones de euros y haría que el grupo realmente perdiera 1.830 millones de euros frente a los 252,87 millones de beneficio que Bankia declaró antes de la marcha de Rato. Además, los peritos concluyen que BFA tampoco formuló bien sus cuentas y debió realizar ajustes por 6.869,81 millones, con lo que se anotaría unas “pérdidas muy significativas” de 4.570 millones de euros, frente a los 30 millones declarados.

Goirigolzarri: Provisiones de 470 millones

El actual presidente de Bankia también se ha llevado un tirón de orejas por parte de los peritos. En la reformulación de cuentas de 2011 que hizo el actual equipo el 28 de mayo de 2012 (llegó unas tres semanas antes al grupo, tras la salida de Rato), los dos expertos del Banco de España concluyen que en las cuentas de BFA (la matriz y dueña de Bankia) reformuladas de 2011, el grupo debería haber realizado 470,61 millones más en dotaciones. Esto es resultado de haber reducido el patrimonio en 2.042,61 millones, de que no tenía que haber restado activos fiscales por 2.744 millones, y de que debería haber contabilizado como dudosos unos créditos que se registraron como subestándar, por lo que tenía que haber dotado 1.192 millones más.

El documento de los peritos "pone de manifiesto que la reformulación era necesaria, si bien motivada por errores y fallos contablesal utilizar la información disponible".

Goirigolzarri defiende que cuando se incorporó al grupo en mayo de 2012, el nuevo equipo detectó los problemas relevantes de la entidad, los puso encima de la mesa y quedaron perfectamente cubiertos. Explicó que están analizando el informe de los peritos, pero considera que “todas las cuestiones de fondo” están “alejadas en el tiempo” y son “anteriores” a su incorporación al banco. El banquero destaca que “a día de hoy” en el informe de los peritos “realmente no se recoge requerimiento alguno de provisiones”. Y_añade que “a día de hoy, Bankia está a la cabeza de las entidades bancarias españolas en solvencia y rentabilidad”, algo que han dejado claro los test de estrés del BCE.

Goirigolzarri también recuerda su compromiso para “seguir devolviendo las ayudas a los contribuyentes”. Bankia aseguró ayer que “efectuará las alegaciones y propondrá las pruebas que a su derecho y mejor defensa convengan”.

Deloitte: Una decena de errores

Deloitte “tenía que haber detectado” una decena de “errores contables” que suponían un incumplimiento de la normativa del organismo regulador y que se produjeron en distintos estados anuales y financieros que van desde las cuentas consolidadas de BFA en 2010 hasta las cuentas anuales de Bankia y entidades dependientes formuladas en mayo de 2012, precisa el informe. Las auditorías realizadas no indicaban “ningún tipo de salvedad” cuando, en realidad “la situación financiera consolidada y los resultados no se adecuaban a las citadas normas”.

El informe, asimismo, habla de numerosas irregularidades de la sociedad con empresa participadas. Concretamente, habla de 17 expedientes ya remitidos a la fiscalía sobre operaciones inmobiliarias por el nuevo equipo gestor. También cita otros 25 expedientes con operaciones “realizadas a favor de los socios de las participadas, provocando perjuicios para la empresa” y aumentando el deterioro patrimonial. Son operaciones realizadas con Terra Mítica, Grupo Torro o el Valencia C.F. y que han dado lugar al encargo de informes de investigación.