Movilidad

Tímido avance del coche eléctrico

Repuntan las ventas de eléctricos en España con ayudas de hasta 6.500 euros a la compra. Los enchufables alcanzan un 1,5% del mercado, aún muy lejos de los coches de combustión

El presidente francés, François Hollande, enchufa un coche eléctrico Nissan durante el Salón del Automóvil de París, este mes. Reuters
El presidente francés, François Hollande, enchufa un coche eléctrico Nissan durante el Salón del Automóvil de París, este mes. Reuters

Las ayudas a la compra de vehículos eléctricos que el Gobierno lanzó antes del verano empiezan a notarse en las ventas del sector, muy lentas en España, que aún dormitan en un 1,5% de cuota de mercado. Sin embargo, las matriculaciones de coches 100% eléctricos, enchufables a un punto de recarga, aumentaron casi un 74% en septiembre respecto al mismo periodo del año anterior, según cifras de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).

La principal razón es el Plan Movele, en marcha desde junio de este año, que concede hasta 6.500 euros de subvención para la adquisición de un eléctrico a partir de 90 kilómetros de autonomía. La medida ha supuesto un empujón a la venta de este tipo de vehículos, que cerró los primeros cinco meses del año con la venta de 229 coches. Un resultado que contrasta con los 139 solo en el mes de septiembre.

El Nissan Leaf, el coche eléctrico de la alianza Renault-Nissan, el más vendido del mundo, tiró de las ventas en el mes después del verano, con 68 vehículos. Le siguieron el modelo Renault Zoe con 35 coches, y el B.M.Wi3., del que se vendieron 20 vehículos. La oferta de nuevos modelos eléctricos ha sido el otro aliado del empujón a las ventas. Como explica Arturo Pérez, director de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico, “prácticamente hasta finales de 2013 y principios de este año no había una oferta de vehículos los suficientemente atractiva como para llamar la atención de los ciudadanos. Pero la entrada en el mercado de nuevos modelos como el Zoe de Renault, el BMW i3, el e-Up de Volkswagen, el KIA Soul o la versión mejorada del Nissan Leaf, empiezan a ofrecer alternativas reales y atractivas para el público general”.

Las matriculaciones subieron en septiembre casi un 74% con respecto al año anterior

La paradoja del desarrollo del vehículo eléctrico es que mientras España tiene plantas de las que salen modelos de los principales fabricantes automovilísticos –Nissan, Renault, Peugeot, Citroen y Mercedes–, “algo que no hace ningún país del mundo”, como ha señalado el vicepresidente de Anfac, Mario Armero, apenas hay mercado para el segmento eléctrico. Los 16.000 coches fabricados aquí hasta el momento contrastan con los 4.000 que circulan por las ciudades. En el resto de Europa, sin embargo, las ventas se duplican cada año desde 2010, según cálculos de Anfac. El año pasado cerraron con la comercialización de 50.000 unidades.

El sobrecoste de estos vehículos por las baterías que necesitan para ser autónomos es el principal escollo al crecimiento de este segmento, cuya cuota de mercado solo representó el 1,30% en 2011. Tres años después, los eléctricos han arañado a los vehículos que queman combustibles fósiles hasta el 1,50% de las ventas. Para este año, la patronal prevé que los coches enchufables alcancen el 1,60% del mercado nacional. Sin embargo, aunque un coche de combustión es más barato que uno eléctrico en el momento de la compra, los costes se acaban equilibrando a lo largo de la vida útil del vehículo, al ahorrar combustible y gastos de mantenimiento. Según cálculos del Clúster del Vehículo Eléctrico, un coche enchufable tiene un coste de un euro por cada 100 kilómetros, y el desgaste se reduce prácticamente a los neumáticos. Al carecer de fluidos, filtros o correas, estos coches apenas necesitan mantenimiento ni revisiones.

Pero mientras llega a este mercado una percepción de los consumidores más a largo plazo, las ayudas públicas siguen siendo su motor de arranque. Los turismos con una autonomía únicamente eléctrica que no supere los 40 kilómetros se benefician hasta diciembre de este año de una ayuda de 3.000 euros. Los que se sitúen entre 40 y 90 kilómetros recibirán 4.500 euros y partir de 90 kilómetros de autonomía, 6.500 euros. Estos vehículos pueden sumar esta ayuda a los 2.000 euros del plan Pive si la compra va asociada a la entrega de un coche viejo para el desguace. Una familia numerosa puede contar con 1.200 euros adicionales.

100 millones por cada gramo menos de CO2

A Volkswagen, segundo fabricante de automóviles del mundo, reducir un gramo de CO2 en sus coches le cuesta 100 millones de euros de inversión en tecnología. La cifra, anunciada por el presidente del grupo automovilístico alemán, Martin Winterkorn, durante el Salón del Automóvil de París a principios de este mes, fue una de las más comentadas, por el esfuerzo inversor en tecnología al que se ha visto empujado el sector, con una normativa europea cada vez más restrictiva.

“No tenemos problemas con la reducción de las emisiones. El camino es el correcto, no hay alternativa, pero a veces se olvidan las inversiones que hay que hacer para rebajar las emisiones. La protección del medio ambiente no es gratis”, remachó el alemán. El temor del sector era en ese momento que Bruselas impusiera límites más altos de emisiones de CO2 en su paquete de Energía y Clima hasta 2030, aprobado la semana pasada. Pero la Comisión Europea ha optado por un mensaje neutro para la industria tradicional, manteniendo el objetivo del 40% de emisiones hasta ese año respecto a las emisiones de 1990. De ahí que la patronal europea de los coches reaccionara “con satisfacción” a los nuevos objetivos. Como explicó en un comunicado la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (Acea), la decisión de Bruselas supone “un enfoque integral y tecnológicamente neutro para las emisiones relacionadas con transporte”.