Los accionistas disponen hasta el 8 de octubre para solicitar la venta de sus derechos

Dividendos de BBVA y Popular ¿cobrar el efectivo o vender los derechos en el mercado?

Oficina de BBVA.
Oficina de BBVA.

BBVA y Popular se encuentran en pleno proceso de retribución y los dos han decidido recurrir a la fórmula del scrip dividend para premiar la fidelidad del accionista. Aunque poco a poco la banca está intentando retomar el dividendo clásico, todavía la ampliación de capital liberada con derecho de suscripción preferente, introducida por el Banco Santander en 2009, sigue siendo la opción más socorrida. Con ella los bancos consiguen reforzar su capital (en la actualidad este no es el objetivo principal a diferencia de lo que acontecía hace dos años) a la vez que limitan la salida de caja.

A diferencia de lo que sucede con la entrega de dinero en efectivo, en todo scrip dividend el accionista dispone de tres opciones. Elegir entre una u otra dependerá de cuál de ellas se ajuste mejor a sus intereses así como de la evolución en Bolsa de los bancos.

La primera opción consiste en la recepción de las nuevas acciones. Esta alternativa es empleada por defecto por las cotizadas, es decir, si el accionista no solicita a la entidad la compra de los derechos de suscripción preferente, estos se transforman de manera inmediata en acciones de nuevo cuño. Sería la más aconsejada para los que estén interesados en aumentar su participación en la entidad. Según lo detallado a la CNMV por BBVA para recibir un nuevo título es necesario que el accionista disponga al menos de 120 derechos de suscripción preferente. Para el caso de Popular la ecuación establecida por la entidad es una acción nueva por cada 414 derechos. Está previsto, en ambos casos, que los títulos emitidos empiecen a cotizar el próximo 24 de octubre. El número máximo de acciones que BBVA pretende emitir como máximos 49 millones de acciones mientras que el banco que preside Ángel Ron sitúa esa cifra en los cinco millones de títulos.

La segunda alternativa pasa por vender los derechos a la entidad. Esta vía equivaldría a cobrar el dinero en efectivo. Todos aquellos que consideren que esta es la opción que más se ajusta a sus intereses disponen hasta el 8 de octubre para solicitar a BBVA y Popular la compra de los derechos. El precio fijado por el primero son los 0,08 euros mientras que el segundo establece los 0,012 euros.

Por último, los accionistas pueden vender los derechos en el mercado. En los momentos alcistas de la Bolsa, esta alternativa era vista como las más rentables. Para sacar el mayor partido al scrip dividend, el accionista debe estar atento a la evolución en Bolsa de estos bancos. Desde que los derechos de BBVA y Popular comenzarán su cotización en el parqué estos registran una caída del 1,25% y del 8,3%, respectivamente. Los descensos protagonizados por la banca en la sesión del pasado lunes unido a la sobrerreacción del mercado a la reunión mensual del BCE han hecho que esta alternativa no resulte tan rentable como la venta de los derechos a la entidad. No obstante, los derechos pueden recuperar el terreno perdido en los próximos días y la situación puede invertirse el 13 de octubre, día en que finaliza el periodo de negociación. Hasta la fecha, para los que deseen el dinero en efectivo, la venta de los derechos a la entidad se vislumbra como la opción más atractiva.

Además de la evolución bursátil, los accionistas que quieran sacar el máximo partido al scrip dividend tienen que tener en cuenta las retenciones fiscales. A los que se decanten por el efectivo se le aplicará una retención del 21%, si bien los primeros 1.500 euros cobrados en dividendos estarán exentos, exención que dejará de estar vigente en 2015 y que se gravará al 20%. Si los derechos se venden en el mercado, el pago fiscal se aplaza hasta el momento de la venta de las acciones. No hay retención en el momento de la venta. El efecto que tiene la desinversión es el de rebajar el precio de compra. Por último, el que reciba las nuevas acciones también estará exento de tributación hasta que se desprendan de ellas.