Hitos de la vida de Miguel Boyer

El ‘superministro’ que también salía en el couché

El economista Miguel Boyer, conocido como “el superministro” en los años en que fue titular de Economía, Hacienda y Comercio en el primer gobierno de Felipe González, ha fallecido esta mañana en Madrid. Boyer, nacido en 1939 en San Juan de Luz (Francia) será recordado por su paso por los primeros Gobiernos de Felipe González, cuando sentó las bases de la modernización y la reconversión de la economía española, además de por su papel en la expropiación de Rumasa (gracias a las pintorescas apariciones de José María Ruiz-Mateos) y por su vida personal, merced a su matrimonio con Isabel Preysler.

Miguel Boyer Salvador nació el 5 de febrero de 1939 en San Juan de Luz (Francia), en el exilio, y estudió en el Liceo Francés de Madrid, licenciándose, más tarde, con premio extraordinario, en Ciencias Físicas y Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid. Se afilió al PSOE en 1960, siendo encarcelado por ello cinco meses. Será en diciembre de 1976 cuando ingrese en la ejecutiva socialista que dejaría tan sólo unos meses después por diferencias con otros miembros y cambiarla por la Federación Socialdemócrata de Fernández Ordoñez que abandonaría para volver al PSOE cuando ésta se integra en UCD

En la Ejecutiva socialista en 1976

Entró a formar parte de la Ejecutiva socialista en 1976 y resultó elegido diputado por Jaén en las elecciones de marzo de 1979, si bien un año y medio más tarde renunció por motivos profesionales.

Antes de eso ya había sido economista del servicio de estudios del Banco de España, director de Estudios del Instituto Nacional de Industria (INI) y director de Planificación de Unión de Explosivos Riotinto.

En 1982 con Felipe González

Le duró poco el descanso de la política porque en diciembre de 1982 entró a formar parte del primer gabinete de Felipe González, años en los que se ganó la fama de frío y altivo, y en los que llegó a estar considerado el ministro más poderoso de aquel Gobierno.

Enfrentamiento con Guerra

Sus políticas de ajuste y reformas se encontraron con la oposición del aparato guerrista y de los sindicatos, defensores de una política económica más expansiva frente a las que consideraban medidas liberales de Boyer.

Reconversión industrial

Fueron los años de la reconversión industrial, que generó una elevada destrucción de empleo, y de la expropiación por decreto de uno de los mayores grupos privados del país para proteger al erario público (unos de sus principales acreedores), a sus trabajadores y a los accionistas.

La salida de Boyer del Gobierno a petición propia se justificó en el cansancio, pero inevitablemente fue interpretada como la victoria de Alfonso Guerra.

Ruiz-Mateos

Para la historia quedan las imágenes del presidente de Rumasa, José María Ruiz-Mateos, atacando al grito de “¡qué te pego leche!” a Boyer, a quien persiguió sin descanso disfrazado de Supermán o de presidiario, entre otras cosas.

De su etapa en el Gobierno socialista queda una estricta política monetaria dirigida a controlar la inflación, así como el choque ideológico con el otro “peso pesado” del gabinete, el vicepresidente Alfonso Guerra.

Dimisión

Es probable que en aquellos años comenzara su transición política, que tuvo como punto de inflexión su inesperada dimisión del Gobierno en julio de 1985 y acabó cuando dejó las filas socialistas en 1996 para apoyar públicamente el programa económico de quienes hasta entonces habían sido sus adversarios políticos.

Paso por empresas

Tras su periodo en el Ejecutivo pasó por el Banco Exterior, Cartera Central, Grucycsa y FCC, hasta que fue nombrado presidente de CLH, cargó que ocupó hasta 2005.

En los años posteriores fue designado consejero de Reyal Urbis y de Red Eléctrica de España, consejos en los que causó baja después de sufrir un derrame cerebral en la primavera de

Vinculación con el PP y con Zapatero

En 2002 sería nombrado miembro del patronato de la FAES, la fundación del PP, a propuesta del expresidente del Gobierno José María Aznar, aunque la abandonó en 2011 en otro giro por el que volvió a acercarse al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Matrimonio con Isabel Preysler

Los contrastes también alcanzaron a su vida privada, en la que pasó de la discreción de su matrimonio con la ginecóloga Elena Arnedo, con quien tuvo dos hijos, a su enlace con la reina del “papel cuché” Isabel Preysler, con quien ha estado casado más de 26 años y tuvo una hija.

En la 'beautiful people'

La pareja formó parte de la denominada “beautiful people”, gentes del mundo financiero y empresarial que prosperaron en los años 80 y 90 durante los gobiernos socialistas, como el exgobernador del Banco de España Mariano Rubio, o el expresidente de Banesto Mario Conde.

El caso Ibercorp

Por su pertenencia a aquel círculo se vio salpicado por el caso Ibercorp, escándalo financiero que supuso la caída en desgracia de Mariano Rubio, pero del que Boyer salió indemne.