Un estudio demuestra diferencias entre eReaders y libros de papel
Si lees libros electrónicos te costará más recordar la historia que en papel

Si lees libros electrónicos te costará más recordar la historia que en papel

Un estudio europeo ha demostrado que leer en eReader tiene efectos directos en la capacidad de memorizar de los usuarios. El formato de libro impreso tradicional ha conseguido mejores resultados, lo que puede abrir dudas sobre el uso de libros electrónicos y tablets en colegios y centros formativos

Nos encontramos en un momento en el que las nuevas tecnologías y los dispositivos digitales están conquistando todo tipos de ámbitos. La lectura y la educación son campos que han sucumbido a los equipos digitales y cada vez es más habitual ver dispositivos como tablet o eReaders vinculados a la lectura o a la docencia. Aunque estos dispositivos tienen claras ventajas sobre los sistemas tradicionales, puede que no sean tan perfectos como se esperaba.

Un eReader o un tablet permite a los lectores y a los estudiantes transportar todos sus libros en un solo dispositivo. Además, estos equipos permiten completar la experiencia y enriquecer el proceso de lectura y aprendizaje con fórmulas interactivas, enlaces relacionados y todo tipo de contenidos multimedia. Con esa base, parece que son herramientas ideales, pero investigadores noruegos han descubierto que puede haber una importante pega en su uso.

Parece que utilizar eReaders o tablets para leer implica cierta pérdida en la capacidad de memorizar de los usuarios. Se ha desarrollado un estudio que apunta directamente a una pérdida de la capacidad de reconstrucción de hechos narrativos en los usuarios que consumen las historias o los textos en equipos digitales.

El estudio ha querido seguir indagando en un campo en el que ya se habían realizado investigaciones sobre las carencias del iPad y otros tablets en el campo de la lectura. Esta nueva investigación ha testado la respuesta de 50 usuarios ante un mismo texto, buscando comprobar la capacidad de retención de los hechos que ofrecían aquellos que leían en eReader y aquellos que lo hacían en formato de papel tradicional.

Menos capacidad de reconstrucción

Las conclusiones del estudio, de las que se hace eco el diario The Guardian, apuntan directamente a una pérdida de capacidad de memorización por parte de los usuarios de eReader. Los resultados han mostrado como las personas que utilizaron un libro electrónico han tenido más problemas para reconstruir los hechos de la historia que han leído. La comparación con las personas que leyeron el texto en papel ha dejado patente que el formato tradicional ayuda a la fijación de los hechos en la memoria de los usuarios.

Los investigadores no han sido capaces de determinar con seguridad las causas. Entre las posibilidades señaladas está el hecho de que en los libros electrónicos las páginas se borran para dar paso a nuevos contenidos. El papel es un formato fijo, en el que el hábito de pasar hojas no condiciona su desaparición. Sin embargo, en los libros electrónicos se sustituyen las palabras mostradas, lo que podría ser una de las claves del proceso de memorización de los usuarios.

Una vez conocidas las conclusiones de este estudio, se abre la incógnita sobre si utilizar libros electrónicos y tablets en colegios y centros formativos es una buena opción para fomentar la memoria de los estudiantes. Los responsables del estudio han señalado que sería conveniente valorar los tipos de texto y los fines que se buscan con su consumo antes de determinar su formato.

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