Editorial

El impulso importador del automóvil

El sector del automóvil figura desde hace lustros con todos los honores en los primeros puestos del ranking exportador español. Desde esa virtuosa ubicación es un abanderado de las ventas en los mercados exteriores, ese motor que ha mantenido en marcha la economía estos últimos años a pesar de la crisis. Incluso ahora, cuando los últimos datos del mercado exterior presentan un serio frenazo de las exportaciones, el automóvil mantiene su pujanza, apoyado además por los planes de estímulo europeos a la compra de coches de bajo consumo que las multinacionales fabrican en España, en muchos casos en exclusiva para todo el mundo. Una fortaleza más consistente aún porque, conviene no olvidarlo, a pesar de la moderación del crecimiento de las ventas de España en el exterior –por la atonía de nuestros principales clientes, la fortaleza del euro o el débil crecimiento de los emergentes–, estas siguen transitando en niveles récord.

Este marco explica que las factorías españolas del sector del automóvil y su industria auxiliar estén también en los primeros puestos como importadores. La mayor producción de las factorías españolas en el primer semestre el año ha dado lugar a una espectacular alza en las importaciones del sector, que han subido un 25,3% hasta junio. Y es que la mayoría de los coches que se venden en España son importados: del total de los matriculados el año pasado, solo el 20% era de producción nacional. Pero la elevada capacidad exportadora del sector hace que las multinacionales instaladas en España requieran importar componentes para que sus plantas atiendan la producción de automóviles que luego venderán en el extranjero. Esta producción creció casi un 12% el primer semestre, hasta 1,3 millones de unidades, y para atenderla se importaron componentes entre enero y junio por valor de 9.257 millones de euros, un 17,3% más.

A pesar de ese fuerte componente importador, la industria del motor sigue manteniendo un saldo comercial muy positivo. Según datos de la patronal Anfac, este se sitúa 10 veces por encima del nivel precrisis. De hecho, la balanza comercial arroja ya un resultado positivo de 8.579 millones de euros, cifra que, salvo sorpresas inesperadas, se duplicará a fin de año, aunque el superávit comercial es en estos momentos inferior al del ejercicio pasado, cuando el sector cerró con un balance positivo de 16.527 millones de euros en el año por venta de automóviles. Mientras, en el caso de las piezas, estas presentan saldo negativo en el primer semestre porque las importaciones superan a las exportaciones en 3.812 millones, un 47% más que el año pasado. Sin embargo, son la prueba fehaciente de que el sector aumentará la producción, lo que al final se reflejará en un incremento de las exportaciones.