El grupo galo tendría el 12% de Telefónica Brasil al vender GVT

Telefónica ‘ofrece’ a Vivendi el jugoso dividendo de su filial brasileña

En el último año, Telefónica Brasil ha retribuido a sus accionistas con cerca de 1.286 millone

Logotipo de Vivendi en la fachada de su sede, en París.
Logotipo de Vivendi en la fachada de su sede, en París. Reuters

La oferta presentada esta semana por Telefónica a Vivendi para comprar su filial brasileña GVT tiene otro incentivo de relevancia para el grupo francés: el acceso a la amplia retribución a los accionistas que históricamente paga Telefónica Brasil. Y es que la transacción, valorada en su conjunto en 6.700 millones de euros, incluye el otorgamiento a Vivendi de acciones de nueva emisión de la compañía resultante representativas del 12% de su capital social, además de un pago en efectivo próximo a 4.000 millones.

De esta forma, si decidiese mantenerse en el capital tras la posible operación, Vivendi percibiría su parte por los dividendos y el llamado interés de capital propio (una fórmula de retribución que abonan las compañías brasileñas) que paga habitualmente Telefónica Brasil. De hecho, la división brasileña es una de las principales generadoras de caja de la teleco española, que actualmente posee el 74% del capital.

Solo en el último año, la filial brasileña ha retribuido a los accionistas con 3.957 millones de reales (en torno a 1.286 millones de euros) en ocho pagos diferentes, según comunicó la empresa en la presentación de resultados del primer semestre. El último pago, que va a ascender a 298 millones de reales, fue aprobado por la compañía en julio pasado.

Aunque es solo una hipótesis, con una participación del 12% del capital de Telefónica Brasil, tal y como se establece en la oferta presentada esta semana, Vivendi habría percibido en torno a 154 millones de euros por la retribución a los accionistas.

La situación es similar a la planteada actualmente en Telefónica Deutschland. Bajo el acuerdo de compra de E-Plus, filial germana de KPN, el grupo holandés pasará a tener cerca de un 20% del capital de la nueva Telefónica Deutschland, compañía que ha retribuido ampliamente a los accionistas desde la salida a Bolsa en octubre de 2012. Así, la filial teutona de Telefónica ha pagado más de 500 millones de euros en dividendo al año en los últimos dos ejercicios.

En este contexto, en la presentación de los resultados de 2013, la propia KPN situó el potencial dividendo que pudiera percibir de su futura participación del capital de Telefónica Alemania, entre los puntos clave para elevar su liquidez de cara al ejercicio de 2015.

Con respecto a Brasil, la operadora española defiende el conjunto de la oferta planteada a Vivendi, indicando que entraría en el capital de una operadora global como es Telefónica Brasil, con amplia presencia, no solo en el negocio de la banda ancha fija, como es el caso de GVT, sino también en el mundo del móvil, donde el grupo español cuenta con cerca de 80 millones de clientes.

En cualquier caso, la venta de GVT está en manos de Vivendi, que podría tomar una decisión a finales de agosto. De hecho, presentará los resultados del primer semestre el 28 de este mes. Telefónica ha establecido un plazo para la aceptación de la oferta hasta el 3 de septiembre.

La teleco española ha puesto en marcha la operación con el objetivo de reforzar su posición en Brasil, especialmente en el segmento de la banda ancha fija. No obstante, todavía podría encontrarse con alguna dificultad. Y es que Telecom Italia, rival de Telefónica en Brasil, está maniobrando para tratar de buscar un acuerdo con Vivendi e impedir la venta de GVT. Según Bloomberg, el grupo transalpino está tratando de comprar GVT al grupo francés a cambio de dinero en efectivo y de acciones propias.

Ahora bien, no es un movimiento fácil dados los graves problemas financieros de Telecom Italia. De hecho, según indicaron esta semana fuentes del mercado, la operadora que dirige Marco Patuano estaría obligada a llevar a cabo una ampliación de capital. Una operación para la que necesitaría recabar el apoyo de los accionistas, y ahora no parece fácil alcanzar ese respaldo. Sin ir más lejos, los socios del holding Telco (participado por Telefónica, Mediobanca, Intesa Sanpaolo y Generali) y que controla un 22% del capital de Telecom Italia, están queriendo salir del grupo.