Por la falta de incentivos y regulación

La repotenciación eólica que se llevó el viento

Los productores de esta energía aparcan la renovación de sus aerogeneradores más antiguos.

Fábrica de Acciona en Lumbier (Navarra), donde se producen las palas para sus aerogeneradores.
Fábrica de Acciona en Lumbier (Navarra), donde se producen las palas para sus aerogeneradores.

En noviembre de 2011, el Gobierno que por entonces aún presidía José Luis Rodríguez Zapatero aprobaba la hoja de ruta para el sector de las renovables en la década en curso. El Plan de Energías Renovables (PER) 2011-2020 preveía que para el año de su finalización, el 20% de la energía producida en España procediese de renovables. Y entre las medidas, establecía que “la repotenciación de instalaciones eólicas obsoletas tenga una importancia creciente”, con un objetivo de renovar cada año un 10% de los parques con más de 15 años de vida útil.

Tres años después, como otros aspectos del PER, la repotenciación de los aerogeneradores no es una opción que las principales empresas con instalaciones eólicas en España se planteen. Ello, pese a que en 2010 el sector reclamaba un plan renove para renovar hasta 5.000 megavatios (MW) durante esta década. “La situación actual es muy distinta a la de hace cuatro años”, señalan desde Gamesa, principal fabricante de aerogeneradores en nuestro país: “Las inversiones en repotenciación han perdido buena parte de su atractivo. Las altas inversiones necesarias para repotenciar los aerogeneradores dificultan la rentabilidad de estos proyectos”. La compañía, que ya ha realizado junto a Iberdrola labores de repotenciación en Reino Unido, sostiene que, “con la nueva regulación, la mejor alternativa es invertir en las turbinas que ya están en funcionamiento, reforzándolas tecnológicamente y haciendo que sean aún más eficientes para maximizar el retorno de la inversión”.

Alargar la vida útil de las turbinas hasta los 30 años es la alternativa provisional

La vida útil de un aerogenerador se sitúa en 20 años, si bien no todos han tenido el mismo nivel de actividad y de exigencia. Las empresas trabajan para prolongar esa vida útil hasta los 30 años, principalmente por la falta de una regulación y de incentivos que fomenten la repotenciación, amén de la sobrecapacidad de la red. Repotenciar consistiría en sustituir esos aerogeneradores más antiguos por otros más potentes y eficientes, lo que permitiría reducir su número y, por tanto, el impacto visual, además del ahorro en costes y burocracia respecto a levantar una instalación completa. Alberto Ceña, asesor técnico de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), patronal del sector, señala que “la falta de mecanismos regulatorios que incentiven la repotenciación, como ocurre en otros países , la crisis económica y, sobre todo, la reforma energética hace que la tendencia sea al alargamiento de vida de los parques eólicos”. ¿Es positivo? “Tiene la ventaja de que los parques están amortizados y los ingresos netos son para el inversor, aunque la disponibilidad sea inferior a la original”, afirma Ceña, que señala que la repotenciación supondría “un evidente apoyo a la industria nacional, en riesgo actual de desaparición y muy concentrada en el mantenimiento”.

Las cifras

8
años es la edad media de los parques eólicos instalados en España, la mayor parte de ellos fabricados en los últimos diez.

20
años es la vida útil de un aerogenerador, según la Comisión Electrotécnica Internacional. Solo el 1% llega a esta edad en España o la supera.

23.000
megavatios era la potencia instalada de energía eólica en España al cierre de 2013, la mayor parte (el 24,2%) está situada en Castilla y León.

0,77%
fue el aumento de la potencia eólica instalada en 2013 respecto a 2012, 175 megavatios más, el menor crecimiento de la historia.

Según datos de la AEE, la edad media del parque eólico español se sitúa en los ocho años, si bien el escenario regulatorio anterior fomentó la construcción de la mayoría en los últimos diez. Los más antiguos, como el de Tarifa, llegan ya a los 20 años de vida. Ante el progresivo agotamiento de la vida útil de los aerogeneradores, la alternativa más factible es su alargamiento, cobrando especial importancia “las revisiones de seguridad de los elementos y componentes de la turbina, puesto que aseguran su duración más allá de la vida útil original”, apuntan desde Gamesa. El especialista de la AEE añade que habrá casos en que “los parques se desmantelen, pues han agotado el periodo de ocupación de algunas zonas hoy protegidas ambientalmente”.

Atractivo exterior

Y es que, como coinciden al reconocer las empresas consultadas, la totalidad de las inversiones se están llevando a cabo fuera de España. Mercados eólicos más maduros, como Alemania, Dinamarca o Reino Unido, disponen de una regulación que contempla la repotenciación de los generadores. En el caso alemán, por ejemplo, se plantea un bonus de repotenciación de cinco euros por megavatio para aerogeneradores instalados antes de 2001 y que se cambien por turbinas con el doble de potencia.
Iberdrola concentra la mayor parte de su inversión en desarrollo de renovables en Reino Unido, donde ha repotenciado dos de sus parques eólicos:el de Carland Cross, que pasa de una producción de 6 MW a 20 MW, y el de Coal Clough, que de generar 9,6 MW ha pasado a 16 MW. Desde Iberdrola apuntan que estas operaciones prueban el interés en la repotenciación, una vía que aparcan, de momento, en España.
El PER apuntaba que “el desarrollo de la repotenciación en España depende de muchos factores”, y destacaba dos:“Un tratamiento administrativo ágil y lo atractivo que resulte el sistema retributivo”. Ausentes ambos, a la eólica le tocará seguir esperando.