Se multiplica por siete la inversión en España

Las empresas chinas se lanzan a por Europa

Les interesan sobre todo sectores que se consideran estratégicos

El estilo del directivo chino es más jerárquico. Son vistos como una figura paterna

Las empresas chinas se lanzan a por Europa

Hay pocas empresas chinas globales, pero están llegando a Europa con mucha rapidez y con el fuerte apoyo de su Gobierno”. Esta frase de Ivana Casaburi, directora de Esade China Europe Club, resume a la perfección la tendencia de las multinacionales del imperio comunista, que se acercan con avidez al Viejo Continente.

Así lo refleja el primer Informe de inversión china en Europa, elaborado por Esade con la colaboración de KPMG y Cuatrecasas, que fue presentado ayer. “Creo que las relaciones entre China y Europa van a seguir creciendo. Acabo de volver de una estancia allí y percibo que hay un deseo de reforzar los lazos”, comentó Javier Solana, presidente de EsadeGeo. Y eso le puede venir muy bien a las empresas nacionales. “China sigue creciendo con una vitalidad económica que impresiona”, añadió.

- El poder económico. Las cifras del país asiático siguen, efectivamente, impresionando. “El desplazamiento del poder económico se ha trasladado a Asia y China es el motor de la economía mundial”, apuntó Casaburi. Ya es el segundo país por PIB e inversión extranjera directa y el primero en exportaciones y reservas.

- El plan quinquenal. La globalización de la empresa es una de las seis prioridades del último plan quinquenal del Gobierno de Pekín, aunque el plan Go Global (algo así como sé global) ya es una vieja aspiración de 2001. “El cambio en los últimos años está siendo muy rápido por el apoyo público. Todo indica que van a lograr rápidamente sus objetivos”, indicó esta experta.

- Todavía con modestia. Los datos del estudio de Esade indican que la presencia en Europa es todavía humilde. Solo el 5,8% de la inversión va hacia Europa, muy lejos del 71,4% de Asia (aunque incluye Hong Kong). América Latina supera el porcentaje, con un 13%. El volumen alcanzó los 26.768 millones en 2012, que puede resultar pequeño, pero que hace apenas dos ejercicios superaba escasamente los 5.000 millones. El crecimiento en dos años ha sido exponencial.

- Francia en cabeza. Excluyendo a Luxemburgo (por considerarse zona financiera offshore), Francia lidera el ranking. Le siguen Reino Unido, Alemania, Suecia y Países Bajos. Si se consideran solo los 771 nuevos proyectos de estas multinacionales, Alemania se pone a la cabeza, absorbiendo el 41% del volumen.

- Fondos soberanos. Aparte del propio de las compañías, el capital llega a través de tres fondos soberanos chinos: CIC, SAFE y NSSF. Ya han entrado en el accionariado de compañías como Royal Dutch Shell, Total, BP, Vodafone, GDF, Suez o Uralkali (minería).

- Los principales sectores. Comunicaciones, componentes electrónicos, maquinaria industrial, servicios financieros y componentes de automoción son las actividades que más han interesado. Las empresas con un mayor número de inversiones fueron dos empresas tecnológicas, Huawei y ZTE, seguidas por los bancos Bank of China e ICBC. En el ranking también aparecen China National Chemical y Suntech Power Solar. “Son sobre todo sectores que se consideran estratégicos”, revela Casaburi, lo que en ocasiones acarrea barreras gubernamentales para frenar estas operaciones.

- Impacto en Europa. Según se señala en el informe, las inversiones han creado alrededor de 50.000 puestos de trabajo, cifra modesta si se compara con los cuatro millones de las estadounidenses. Además, existen 10 hubs en Europa dedicados a las transnacionales chinas.

- España, aumento exponencial. Las inversiones en nuestro país se han multiplicado por siete en un año, desde los 59,2 millones de euros a los 409,3 en 2012, aunque todavía somos el octavo país en el ranking europeo (cuarto por número de proyectos).

- Traen liquidez. “Uno de los motivos por los que España interesa es que nuestras compañías, por la crisis, están baratas. Además de que sufren la necesidad de financiación y allí ocurre lo contrario, tienen excedentes de capital”, señaló Ramón Gascón, directivo del BBVA.

- Renovables y ‘telecos’. En España operan únicamente 60 empresas chinas. El sector energético y, concretamente, el de las renovables, ha acaparado gran parte de las operaciones. Además de las telecomunicaciones, con Huawei, ZTE y Lenovo. También la logística y el transporte, con la naviera Cosco, y Hutchinson, con interés en los puertos.

- ¿Por qué vienen? El principal motivo para acudir a España es abrir mercados. Valoran como positivo las infraestructuras y la calidad de los recursos humanos. Sin embargo, ven obstáculos en el reconocimiento de su marca y carecen de experiencia en el mercado local.

- El jefe chino. Los europeos tendremos que acostumbrarnos al directivo, socio o consejero chino. ¿Pero qué les diferencia? “El estilo de dirección empresarial en China tiende a ser más jerárquico que en Occidente. Los subordinados no suelen cuestionar las decisiones tomadas por los superiores, ya que podría considerarse como una falta de respeto y un ataque contra la reputación del superior”, apunta David Höhn, socio de la práctica china de KPMG. “En China, los ejecutivos son vistos como una figura paterna que espera recibir lealtad y obediencia por parte de sus colaboradores. Les gusta estar involucrados directamente en todos los asuntos del día a día y trabajar sobre el terreno para no perder detalle. A su vez, se espera de ellos que consideren como parte esencial de su trabajo el cuidado del bienestar personal de sus trabajadores dedicando gran parte de su tiempo a ello”, añade.