Desde 600.000 euros

Speedback, en busca de la magia de los GT clásicos

Bajo su estilo de los años sesenta se oculta un poderoso Jaguar XKR de 500 CV

El Speedback, con el diseño de los clásicos y las prestaciones de los coches más avanzados
El Speedback, con el diseño de los clásicos y las prestaciones de los coches más avanzados

Para tener un clásico hay que saber convivir con él, y ser consciente de que necesita muchos más cuidados que un coche moderno. Normalmente será menos fiable y también más incómodo e inseguro, pero las sensaciones que proporciona compensarán sus inconvenientes. Por eso la gran mayoría de los propietarios utilizan a diario modelos actuales, y dejan las joyas del pasado para los fines de semana.

Para atenuar esas pegas hay numerosas empresas que se dedican a modernizar clásicos, ya sea instalando nuevos motores y cambios o suspensiones, frenos más eficaces y sistemas de climatización o sonido, aunque manteniendo el aspecto original. Pero el planteamiento del nuevo Speedback es diferente. No se trata de que un automóvil clásico funcione mejor, sino de que un coche moderno parezca un coche clásico.

El impulsor del proyecto es el británico David Brown, y le gusta contar que tuvo la idea mientras disputaba un rally de clásicos en España. “Tras terminar, todos estábamos cansados y deseando subirnos a nuestros baratos, pero cómodos y modernos, coches de alquiler”. A los aficionados a la historia automovilística, el nombre de sir David Brown les sonará, ya que fue el fabricante de tractores que en 1947 compró Aston Martin, impulsando una familia de deportivos excepcionales. De hecho, sus iniciales, DB, son ya inmortales gracias a sus coches (DB2, DB4, DB5, etc.).
La sorpresa es saber que el David Brown del Speedback ni es el hijo ni tiene nada que ver con el impulsor de Aston Martin. Pero gracias a esta casualidad, su nombre tiene fuerza y solera, y aparece en el escudo frontal del coche como también aparecía en los Aston del David Brown original.

Brown cree que su creación no es un sustituto de un clásico, sino un complemento y por supuesto un capricho. “Yo mismo tengo muchos clásicos y hace años consideré cambiarles el motor por otros más modernos. Afortunadamente, me convencieron para que no lo hiciera…”. El Speedback es tan rápido, cómodo y seguro como un deportivo moderno, ya que toma la base del Jaguar XKR. El motor es el sensacional V8 de cinco litros con compresor y 500 CV, el mismo que llevan otros modelos de la gama Jaguar y Range Rover. Desde el punto de vista empresarial, recurrir a una mecánica de calidad contrastada es la mejor opción, ya que no tendría sentido desarrollar tecnología propia para una producción tan baja (está previsto limitarla a solo cien unidades). David Brown añade que esta base mecánica “es la mejor opción y la más versátil”, y además permite que el Speedback presuma de su origen cien por cien británico. Incluso se fabricará en Coventry, la cuna de la industria inglesa del motor por excelencia. Además, la abundante industria auxiliar al servicio del sector, la mejor del mundo, es una ventaja a la hora afrontar un proyecto como este. 

El diseñador del Speedback es Alan Mobberley, quien asegura no haber seguido el diseño de ningún modelo concreto. Brown dice que hay claras influencias: “Los Ferrari, Lamborghini, Aston Martin y Maserati de la época tenían un estilo similar”.

Eagle: el inglés mejor modernizado

Speedback, en busca de la magia de los GT clásicos

Desde 1982, la firma Eagle se dedica a restaurar los bellísimos Jaguar E-Type a un estado “recién salido de fábrica”. No solo han realizado modificaciones en coches del propio museo histórico de Jaguar, sino que se han permitido evolucionar el modelo. Para ello trabajan en la restauración y en la ingeniería. El motor de seis cilindros en línea recibe multitud de nuevas piezas internas, algunas diseñadas por especialistas como Cosworth, para conseguir un aumento en rendimiento, más facilidad de conducción y una fiabilidad puesta al día. También lleva una caja de cambios sincronizada de cinco velocidades. La dirección recibe asistencia eléctrica y un nuevo sistema de cremallera más directo y preciso, los frenos son AP Racing y la suspensión tiene geometría modificada y amortiguación regulable. Y los precios asustan...

No obstante, muchos pensarán que se ha inspirado sobre todo en el Aston Martin DB5, el coche que James Bond hizo inmortal. En el exterior, la única concesión a la modernidad son los faros led, y la carrocería está fabricada en aluminio. El coche fue expuesto por primera vez el pasado 17 de abril en el Top Marques de Mónaco, y se anunció un precio de 495.000 libras (601.440 euros) sin contar impuestos. Habrá que ver si Mr. Brown consigue consumar su sueño, porque lo cierto es que desgraciadamente la gran mayoría de este tipo de proyectos románticos suele acabar en la bancarrota.