Estrena carta adaptada al buen tiempo

La primavera invade la cocina de Atrio

La primavera invade la cocina de Atrio

Atrio es mucho más que un hotel y mucho más que un restaurante. En tres años y medio se ha convertido en una referencia que domina el casco antiguo de Cáceres. Sus propietarios, José Polo, artífice de la magnífica bodega con más de 45.000 botellas de referencias de todo el mundo, y el chef Toño Pérez, dirigen un coordinado equipo, con la eficiente Carmina Márquez al frente de este Relais & Chateaux con dos estrellas Michelin. La hospitalidad y el cliente están por encima de todo en este imponente espacio, obra de los arquitectos Tuñón y Mansilla. El lujo en esta casa se aleja de la ostentación y se centra en los pequeños detalles (por ejemplo, las sábanas tienen 500 hilos de algodón peinado y las firma Frette).

Con la llegada del buen tiempo, la carta se renueva y llegan los productos de temporada de la despensa extremeña, con los que al chef le gusta enredar. En Atrio hay dos menús degustación: el de siempre, que incluye una selección de platos de antaño del cocinero, por 109 euros, y el degustación, con lo más nuevo, por 119 euros (bebidas aparte). Comienza con un aperitivo, de gran técnica, consistente en macarons de remolacha, apionabo y caviar, y continúa con un refrescante ravioli de zanahoria, ortiguilla e hinojo. Otra vianda de alta cocina son los guisantes falsos, en texturas, un vistoso plato compuesto por una suave crema sobre una cama de cochinito crujiente, con una tierra de guisantes y unos falsos guisantes de wasabi. Del verde al rojo del bloody mary, que aquí se presenta sobre tomate seco, berberechos y helado de cebolletas. La ostra se ofrece en dos pases: primero una hermosa guillardeau con una infusión de melisa y mostaza, y después, frita con kimchi, fresas y frutos rojos. Seguidamente llega un mar y montaña en versión loncheja ibérica, con oreja de cerdo ibérico y tartar de calamar. El siguiente plato también viene del mar: cigala verde con pan de algas. Para continuar con salmonete con panceta, pepino y estragón. Y para terminar, los platos fuertes, un solomillo de retinto en dos pases: en tartar con sorbete de mostaza y asado con costra crujiente de hierba.

El capítulo de postres comienza con una versión muy particular de la torta del Casar, en crema y en helado con membrillo y aceite especiado. Después, piña en texturas y cereza que no es cereza. 

Atrio: plaza de San Mateo, 1. Cáceres.

Teléfono: 927 242 928.

www.restauranteatrio.com.