Quedaría a un paso de cumplir el objetivo de Bruselas

España cerrará 2014 con el mayor déficit de la zona euro: el 5,9% según el FMI

Las ayudas a la banca han costado el 7,7% del PIB

Prevé una moderación de los ajustes fiscales en todas las economías desarrolladas

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde.
La directora gerente del FMI, Christine Lagarde. REUTERS

El FMI prevé que España quede muy cerca de cumplir el objetivo de déficit marcado por Bruselas para este año en el 5,8%. La previsión del organismo que dirige Christine Lagarde es que el país termine el año con un desequilibrio en las cuentas públicas del 5,9%, frente al cierre de 2013 que el FMI cifra en un 7,2% y el Gobierno, en un 7,1%. En ambos casos el déficit incluye las ayudas a la banca, que no cuentan para el cumplimiento del objetivo impuesto por Bruselas en el 6,5%.

 Con todo, España será el país de la zona euro con un mayor desequilibrio en sus cuentas, prácticamente a la par con Irlanda, que cerrará 2014 con números rojos del 6%. Para 2015 el FMI espera que España cierre en el 4,9% y en 2016 en el 3,9%. Así, España no cumpliría en 2015 (el objetivo es un 4,2% para el próximo año). La deuda pública, por otra parte, terminará 2014 en el 98,8% y 2015 en el 102%.

Desde sus previsiones fiscales de octubre, el fondo ha elevado una décima la previsión de 2014 pero ha reducido otra décima la de 2015. Eso sí, ha tenido que corregir medio punto al alza el cálculo para 2013, que en era del 6,7%.

El déficit español este año, en cualquier caso, está en la línea con la media de las economías avanzadas: un 4,3% del PIB: Japón (7,2%), Estados Unidos (6,4%) y Reino Unido (5,3%) tienen desequilibrios más abultados que el español. Para el conjunto de la zona euro, el déficit público está en un 2,6%, con Alemania en equilibrio y Francia con números rojos del 3,7%.

Un 7,7% del PIB en ayudas a la banca

En todos los casos se incluyen las ayudas a la banca. De hecho, el fondo ha calculado que el apoyo a las entidades financieras en 10 países seleccionados ha supuesto un gasto de1,4 millones de euros, de los que se han recuperado 822.000 millones. En porcentaje de PIB el efecto del saneamiento bancario en España ha sido el tercero menor de los países seleccionados, un 7,7%, solo por delante de EE UU y Bélgica. Irlanda llegó al 10,1% y alemania al 12,5%. El fondo calcula que España ha recuperado casi la mitad de estas ayudas.

Respecto al déficit estructural, es decir el que intenta borrar el impacto de la crisis, España no queda mucho mejor: con un 4,4% sigue estando a la cabeza de Europa. Computar el déficit sin tener en cuenta el impacto coyuntural es una de las propuestas que defiende el Gobierno español en Bruselas.

Al igual que hizo ayer en el informe sobre crecimiento, el FMI destaca que la consolidación registrada en 2013 ha permitido estabilizar la deuda pública en las economías avanzadas y que para 2014 se prevea una moderación en el ritmo del ajuste: de 1,25 puntos porcentuales a 0,4. Tanto Estados Unidos (por mejoras de ingresos ligadas al crecimiento y porque no se espera otro cierre federal) como la zona euro (donde el FMI considera hecho la mayor parte del ajuste) protagonizarán este menor ritmo de descenso del déficit.

Además, el fondo considera que, si hasta el momento la mayor parte del ajuste se ha repartido entre subidas de ingresos públicos y reducciones de gasto, a partir de este año las medidas de gasto cobrarán protagonismo. Sobre fiscalidad, el FMI resalta la necesidad de que próximas reformas (cita la española de pasada) permitan elevar el potencial de crecimiento de las economías. Aconseja “no desincentivar la búsqueda de empleo y la inversión”, reducir deducciones improductivas.

"Elecciones difíciles" en el gasto

Por otro lado, en un capítulo que ostenta el ilustrativo título de “tomando elecciones difíciles”, el fondo expone las que considera líneas generales sobre cómo deben acometerse los ajustes de gasto, tras dar por hecho que en las economías desarrolladas la presión fiscal ya es elevada. Los recortes generalizados son una decisión a evitar: “no son eficientes ni mejoran el bienestar; pueden afectar al crecimiento potencial de la economía y afectar a los grupos de menor renta”, explica.

El FMI, que prefiere no entrar en el debate sobre el tamaño del Estado, sí dice que la reducción de la masa salarial en el sector público es capaz de generar ahorros y potenciar el crecimiento a largo plazo en aquéllos países donde estos salarios sean superiores a los del sector público.

En sanidad y la educación el fondo apuesta por elevar la eficiencia por la vía de la competencia y de la adopción de medidas de control de costes propias del sector privado “para poder ampliar la cobertura cuando sea necesario”. En pensiones, los cálculos del fondo apuntan a que, para resultar sostenibles, hay que retrasar la edad de jubilación dos años y medio, reducir las pensiones un 15% o elevar 3,5 puntos las cotizaciones.

Los programas sociales, por otra parte, deben estar condicionados en las economías desarrolladas, ya sea restringiendo programas universales en función de la renta, ya sea vinculándolos a la participación en la fuerza laboral. España es, según los cálculos del fondo, el país donde la política fiscal reduce menos la desigualdad, solo superado por Corea.