Es el destino nacional más demandado para Semana Santa

Benidorm, un clásico ‘vintage’ que renace año tras año

Panorámica antigua de la playa de Levante de Benidorm.
Panorámica antigua de la playa de Levante de Benidorm.

Benidorm demuestra año tras año que sigue siendo, pese a la imagen de destino masificado, una de las elecciones predilectas por los turistas, tanto nacionales como internacionales, que buscan justamente eso, lejos de destinos de relax, a unos precios asequibles.

Los orígenes de la historia turística de Benidorm se remontan a la segunda mitad del siglo XIX, cuando se inauguró el Balneario de la Virgen del Sufragio, que coincidió con la apertura de la línea de ferrocarril entre Madrid y Alicante. Casi un siglo después, en 1956, el ayuntamiento de la localidad aprobaba su ordenamiento urbanístico enfocado a crear una ciudad pensada para el ocio y el turismo. En los años setenta comienza la afluencia de británicos y los empresarios hoteleros optan por la creación de una urbe vertical que tiene como principal apuesta el turismo de sol y playa y con unas temperaturas que permiten alargar la temporada turística todo el año.

Los años de boom turístico provocaron la transformación del lugar, que mantiene una posición privilegiada dentro de los destinos nacionales. Benidorm fue durante el año pasado el tercer destino nacional más popular entre los españoles, por detrás tan solo de Barcelona y Madrid, según datos de TripAdvisor. Una posición que también conserva entre los turistas extranjeros, que le permite situarse por delante de Tenerife, Lanzarote, Sevilla o Salou. “Somos un producto asequible, como Hacendado”, explica Antonio Mayor, presidente de la Asociación Empresarial de Hoteles de Benidorm y de la Costa Blanca (Hosbec), quien añade que el éxito de la ciudad radica en la repetición. “Benidorm es como la cocina de cuchara, que quieres repetir, mientras que la cocina creativa, una vez probada, tardas en volver a ella” .

“Es un modelo basado en el turismo de masas, en el que los beneficios se consiguen por el volumen, dado que los márgenes siempre han sido muy pequeños”, afirma Albert Grau, socio director de Magma TRI Hospitality Consulting. La ciudad registró casi 11 millones de pernoctaciones hoteleras el pasado año.

Exceltur destacaba recientemente el auge de los destinos vacacionales de costa española en 2013, que impulsaron los ingresos por habitación disponible (revpar) de los establecimientos hoteleros un 6,2%. En Benidorm, entre 2008 y 2013 los ingresos por habitación disponible han subido un 11,6%, muy lejos del 51,5% alcanzado en la localidad ibicenca de Eivissa, según datos del INE.

Durante el pasado año, el revpar en Benidorm se situó en 43,9 euros, por debajo de la media nacional de 54,1 euros. La ciudad de los rascacielos logró una ocupación media durante 2013 del 81,6%, por encima de la media nacional (del 57,3%), gracias a una temporada turística que dura todo el año. “En invierno se mantiene porque hay un mix entre el mercado inglés y el nacional, que se reparte entre los viajes organizados por el Imserso y los de los turoperadores”, apunta Mayor. Además del turista español, la ciudad acoge año tras año a miles de visitantes extranjeros. “Hay una gran masa con un poder adquisitivo medio-bajo que se quiere ir de vacaciones”, destaca Grau.

Según TripAdvisor, los que más optan por Benidorm son los británicos, seguidos de rusos y estadounidenses, si bien desde Hosbec apuntan al aumento de turistas provenientes de Portugal o Argelia. Mayor reconoce que “tenemos imagen de público masivo, pero lo cierto es que hay muchos turistas que quieren ir a sitios donde haya vida y gente en las calles”.

Hasta ahora, Benidorm es el segundo destino nacional más demandado para Semana Santa.

Pensión completa, sí; todo incluido, no

La playa de Poniente en la actualidad y un rascacielos en construcción.
La playa de Poniente en la actualidad y un rascacielos en construcción.

La tipología de turistas que acuden a Benidorm es diversa: desde la escapada de fin de semana a las familias que año tras año acuden al mismo apartamiento, bien sea en propiedad o en alquiler. Según datos de Rumbo, el gasto medio por noche y habitación de los usuarios que reservan su estancia en Benidorm es de 82 euros y prefieren alojarse en hoteles de tres y cuatro estrellas.

La oferta de ocio de la localidad hace que los turistas opten de forma mayoritaria por la pensión completa, en un 52%, seguido por el régimen de alojamiento y desayuno (14%), mientras que el todo incluido queda en un tercer puesto (13,6%).

Desde Hosbec, Antonio Mayor explica que Benidorm “es una zona multiproducto”, que acoge a públicos con distintas necesidades, “desde las despedidas de solteros a las familias, pasando por el visitante internacional”, para el que son importantes las buenas conexiones aéreas. Así, por ejemplo, “los ingleses que van a Benidorm suelen comprar paquetes con vuelos chárter”, reconoce Marine Juton, responsable de booking de Destinia. En estancias, los estadounidenses son los que contratan más días, unos diez, mientras que los españoles contratan estancias medias de cuatro.