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Los fundadores salen del camino

Los padres fundadores de Microsoft finalmente están retrocediendo a una distancia media. La experiencia de Satya Nadella lo convierte en una opción sólida para suceder al que ha sido consejero delegado de la compañía durante mucho tiempo, Steven Ballmer. Tendrá un mayor margen de maniobra cuando Bill Gates se retire de presidente. Nadella tendrá que lidiar con las malas decisiones de sus predecesores, como el acuerdo con Nokia, pero puede centrarse en lo que la empresa hace mejor.

Muchos candidatos entraron en la carrera por un puesto que siempre iba a ser difícil de cubrir. Microsoft abarca todo, desde el omnipresente sistema operativo al software empresarial o al hardware de consumo. Encontrar un jefe que entienda la tecnología, todos estos mercados y tenga habilidades en la revitalizar un gigante maduro era casi imposible.

Nadella ha trabajado para Microsoft desde 1992, por lo que lo conoce bien. Su tarea más reciente fue dirigir el grupo de tecnología en la nube de Microsoft y su grupo empresarial. Esta es una de las divisiones de más rápido crecimiento de la compañía y representa el futuro de la empresa –la venta de software bajo demanda para empresas–. No tiene experiencia en ventas o mucha interacción con los inversores, algo importante para una empresa de 303.000 millones de dólares de capitalización bursátil, pero el asiento de Microsoft tiene la intensidad suficiente como para compensar estas deficiencias.

Nadella deberá lidiar con malas decisiones anteriores, pero puede centrarse en lo que la empresa hace mejor

La gran pregunta es por dónde llevará Nadella a Microsoft. No dio muchos detalles en su nota a los empleados. El camino correcto sería centrarse en el software de empresa. Una ruptura o escisión de las operaciones de consumo y hardware serían bienvenidas. Pero con Ballmer aún en el consejo de administración con un 4% de la empresa, y Gates todavía como asesor de la dirección de tecnología, será difícil lograr tal redefinición radical a corto plazo.

Pero el mensaje es inconfundible. La vieja guardia se está deslizando hacia el fondo. Eso le da a Nadella espacio para girar lentamente a Microsoft hacia un futuro más centrado, y potencialmente más valioso.

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