Fútbol americano, el clásico y redistribución económica

Deporte y política puede ser una mezcla positiva. El ping-pong fue un instrumento en la aproximación diplomática de Nixon con China. Los Juegos Olímpicos permiten a países sin relaciones diplomáticas competir pacíficamente. Los totalitarismos (Juegos Olímpicos 1936 Munic bajo nazismo, dopaje masivo y programas de entrenamiento inhumanos bajo el comunismo) lo manipularon para disimular su barbarie.

Espero no perder amigos con este comentario. Durante la dictadura franquista, el F.C. Barcelona fue un símbolo de la resistencia de los catalanes, una bandera y unos colores que desafiaban al equipo del régimen y su favoritismo con el Real Madrid (arbitrajes, fichajes). Continua siendo más que un club, un modelo de juego en equipo y valores como la humildad y el esfuerzo. Pero España es una democracia y yo quiero que el Barca gane por méritos.

Permítanme un periplo por el futbol americano para desarrollar mi idea. La final de la temporada de fútbol americano (la Super Bowl) es el acontecimiento con más audiencia del año (110 millones de televidentes) en EEUU. Es un deporte que combina acción y estrategia a un nivel muy alto y que ha introducido numerosas reglas en los últimos años para paliar las inevitables lesiones provocadas por un deporte de impacto. Pero lo que más me atrae del fútbol americano (casi mi único hobby) es que la liga (NFL) ha conseguido una igualdad admirable entre los equipos. En Europa y América Latina acostumbran a dominar y ganar las ligas de los grandes deportes (fútbol, baloncesto) los equipos de las ciudades más ricas y pobladas.

Unicamente nueve equipos han sido capaces de ganar La Liga española en toda su historia. Real Madrid o Barcelona se han alzado con el campeonato en 25 de las 29 últimas ediciones. Hay que remontarse a 2004 para encontrar la última victoria (Valencia) que no fuera de uno de los dos grandes.

En las últimas 34 ediciones de la liga de fútbol americano, únicamente en 11 ocasiones se han proclamado campeones equipos de las grandes metrópolis (Nueva York, Chicago, San Francisco, Dallas). En los últimos años han ganado el título equipos de ciudades medianas e incluso pequeñas -- Baltimore, Madison (Wisconsin), Nueva Orleans, Pittsburgh o Indianapolis.

Cómo se ha logrado semejante iguadad (paridad)? Fijando un tope salarial igual para todos los equipos, distribuyendo de manera justa los ingresos por dererchos de retransmisión y merchandising y dando a los equipos que acaban en los últimos lugares las primeras opciones de elección de las estrellas que salen del fútbol universitario.

El desafortunado fichaje de Neymar debe hacernos reflexionar. Yo quiero que gane el Barca por su juego y también que se imponga a equipos que pueden financiar buenas plantillas. Aunque se recupere nuestra economía, deberíamos crear en la LFP un campo de juego más equilibrado. Que puedan ganar la Liga equipos como el Coruña, Bilbao, Sevilla o incluso el Valladolid. O incluso el Salamanca o Lleida.

Sería más entretenido. Acabo esta reflexión sin ninguna idea de quien ganará la Super Bowl de hoy -- Denver o Seattle, equipos de ciudades de tamaño mediano.

Que gane el mejor! Y no el que tenga más dinero!

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