Karnit Flug
Caricatura de Karnit Flug
Caricatura de Karnit Flug

La opción más fuerte

Al final de un largo camino en el que los diversos candidatos han ido cayendo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Finanzas, Yair Lapid, decidieron el pasado domingo poner a la hasta ahora vicepresidenta –y presidenta interina– del banco central de Israel al frente de este organismo. “Estamos convencidos de que Flug seguirá ayudándonos a conducir la economía israelí hacia nuevos éxitos y frente a los trastornos de la economía mundial”, señalaron a través de un comunicado. Karnit Flug (Polonia, 1955) era la elegida por el anterior presidente de la entidad, Stanley Fischer, para sucederle, pero Netanyahu no estaba del todo seguro y barajó diferentes alternativas antes de decidirse finalmente por ella. Ahora sí, Flug será la primera mujer en dirigir el Banco de Israel, a pesar de su supuesta falta de carisma.

Nacida en Polonia el 9 de enero de 1955, emigró con sus padres a Israel a los tres años de edad. Estudió Economía en la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde finalizó un máster en 1980 y empezó sus estudios de doctorado. Durante ese tiempo, comenzó a trabajar en paralelo como economista en el FMI. Se doctoró por la Universidad de Columbia en 1985 con la tesis Políticas de gobierno en un modelo de equilibrio general de comercio internacional y capital humano.

En 1988, volvió a Israel para unirse al departamento de Investigación de la institución que ahora preside, donde trabajó y publicó artículos sobre temas relacionados con el mercado laboral, la balanza de pagos y políticas macroeconómicas. Entre 1994 y 1996, se fue a trabajar al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como economista investigadora.

Durante 1997 regresó por segunda vez al Banco de Israel, donde pasó a ocupar el cargo de asistente de dirección del departamento de Investigación. Cuatro años más tarde, se convirtió en directora de ese departamento y en uno de los miembros de la cúpula de la entidad. En 2011, fue nombrada vicepresidenta por el Gobierno de Netanyahu.

Flug ha participado en numerosos comités: por ejemplo, el comité Brodet –en el que se preparó el presupuesto de defensa de Israel para varios años–; otro comité destinado a asegurar la estabilidad financiera del Instituto de Seguridad Nacional de Israel a largo plazo; un comité destinado a aumentar la competencia interna en los mercados israelíes, y el comité Trajtenberg –para el cambio económico y social–.

Esta economista, casada con Saul Lach –colega y profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén– y madre de dos hijos ya adultos, se enfrenta a muchos retos a partir de ahora: entre otros, contener la fuerte subida del shekel, la moneda del país.

Además de haber trabajado en el FMI y en el BID, suma ya más de dos décadas en posiciones destacadas en el Banco de Israel

Durante el proceso de sustitución de Fischer, Netanyahu y Lapid pensaron en muchos candidatos. El primero fue el carismático Yaacov Frenkel –miembro de la escuela de Chicago y expresidente de la institución–, quien inicialmente aceptó el cargo, pero se vio forzado a dimitir sin llegar a ejercer ni un solo día después de que saliera a la luz que presuntamente había robado un traje en el aeropuerto de Hong Kong durante 2006. Algunas fuentes afirman que Frenkel estuvo retenido por la policía en dicho aeropuerto durante horas. El candidato declaró que el motivo de la retención había sido un malentendido. Sea como sea, la opinión pública recibió esta noticia con gran estupor y ya no hubo opciones para él.

El segundo aspirante, el argentino-israelí Leo Leiderman, también protagonizó una historia peculiar. Igualmente miembro de la escuela de Chicago, Leiderman renunció al puesto por “discusiones familiares”, según sus propias palabras. La sorpresa llegó unos días más tarde, cuando los periódicos y las televisiones israelíes publicaron que confiaba la gestión de sus cuestiones personales y familiares a un astrólogo. El periódico Yediot Aharonot sugirió que posiblemente este incidente fue usado por Leiderman con el fin de no asumir el cargo, ya que temía que se pudiera investigar sobre su vida privada. Leiderman abandonó su nueva responsabilidad días después de que lo hiciera Frenkel, a principios de agosto.

La tercera de las opciones para Netanyahu, según algunos medios, fue el exsecretario de Economía de Estados Unidos y presidente de la Universidad de Harvard, Larry Summers, que aparentemente rechazó la oferta, al sonar su nombre como posible para otros cargos: por ejemplo, era el favorito de Obama para sustituir a Bernanke al frente de la Fed.

Finalmente, se barajaron los nombres de cuatro hombres afincados en Israel: Víctor Medina, Zvi Eckstein, Michal Abadi-Boiangiu y otro argentino-israelí, Mario Blejer. Este último ocupó el cargo de presidente del banco central argentino durante la crisis del corralito en 2002. Durante todo ese tiempo, Karnit Flug ejercía como gobernadora en funciones del Banco de Israel mientras muchas voces –entre otras, las de sus compañeros de trabajo– clamaban que ella debía ser la responsable definitiva de la institución financiera, por sus 25 años de experiencia y porque esperaban que siguiera las mismas líneas de actuación que Fischer, su mentor.

La justificación de Netanyahu para explicar todo este proceso de 112 días ha sido que el cargo requería “un candidato de mayor trayectoria internacional” que Flug, pero las circunstancias han colocado a esta mujer en la presidencia del Banco de Israel. Ahora, el discurso del primer ministro ha cambiado. Se dice que ella le impresionó el pasado viernes al relatarle la reunión anual del FMI.

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