El selectivo cierra el primer semestre del año con una caída del 4,96%

El Ibex toma impulso para dar el salto a los 9.000

Los datos macro y los resultados empresariales evidencian la recuperación

El bono a 10 de EE UU y Alemania se situarán en el 3% y el 2,2%

La deuda española a una década no debería superar la barrera del 5%

El Ibex toma impulso para dar el salto a los 9.000

Los repuntes de las rentabilidades de los bonos y la caídas registradas por las Bolsas en los últimos días han disparado el nerviosismo.Después de dos veranos de infarto como los de 2011 y 2012, los inversores temen que este año la temperatura del mercado vuelva a dispararse y que el optimismo que ha acompañado al primer semestre se torne en nubarrones.

Sin embargo, y cumpliendo con el lema de a la tercera va la vencida, este año parece que no va a ser así y que, a pesar de momentos puntuales de incertidumbre, el buen tono se prologará hasta finales de 2013.

Una de las razones que sirven de soporte a los analistas para sostener esta afirmación es el hecho de que la volatilidad actual nada tiene que ver con el mal comportamiento del mercado en épocas pasadas. El anuncio efectuado por Ben Bernanke el 19 de junio sobre la retirada progresiva de los estímulos en EE UU ha supuesto acabar con una situación ficticia, pinchar la burbuja que ha sostenido la recuperación para dar paso a una realidad que, aunque duela ahora, en el fondo demuestra que la economía está afianzando sus pasos. Como señala Alberto Salgado, gestor de renta variable, “más allá de la incertidumbre inicial, los fundamentales económicos acabarán imponiéndose y estos nos indican que afrontamos unos trimestres o años de mejoría económica evidente”.

A una evolución macro más halagüeña habría que añadirle unos datos empresariales que reflejan la mejora de los beneficios. Las compañías estadounidenses son el mejor ejemplo, con unos márgenes empresariales cerca de sus máximos históricos.Para el caso español, y a pesar de la debilidad que empieza a demostrar Latinoamérica, la exposición exterior sigue siendo su chaleco salvavidas, en un momento en que la demanda nacional sigue estando en zona de mínimos.

Por si esto no fuera suficiente, los expertos reiteran la idea de que los grandes temores que se cernían sobre el ViejoContinente hace aproximadamente 12 meses han desaparecido. Que algún país sea expulsado de la eurozona o que el proyecto europeo de la moneda única termine haciendo aguas ya no está siendo descontado a día de hoy por el mercado, señalan Pablo González, consejero de delegado de Ábaco Capital, y Álex Fusté, economista jefe de Adbank. Esto que en la actualidad resulta una evidencia, en el ejercicio pasado no era así. Por aquel entonces la Bolsa y la prima de riesgo española alcanzaban niveles extremos.

En el nuevo escenario que los mercados financieros tiene por delante existen una serie de acontecimientos y protagonistas que marcarán en mayor o menor medida el rumbo de los mercados. Dentro de este contexto, los bancos centrales seguirán ocupando un papel destacado.De momento, solo la Reserva Federal ha comunicado sus intenciones de poner fin a una política monetaria laxa basada en la compra mensual de 85.000 millones de dólares en deuda (al año estas adquisiciones equivalían al 10% del PIB).

La noticia sentó como un jarro de agua fría al mercado y los máximos de Bolsas como la estadounidense o la alemana se tradujeron en rápidas correcciones que, según señala Daniel Álvarez, analista de XTB, están justificadas porque “se trataba de Bolsas muy sobrecompradas”. “Este saneamiento permitirá una mayor contingencia en el futuro”, indica.

No obstante, los descensos de los últimos días son vistos por la mayoría de los expertos como una reacción exagerada. Álex Fusté cree que lo acontecido no se corresponde con la realidad.“El mercado parece descontar una retirada inmediata de los estímulos mientras que lo anunciado por Bernanke ha sido una salida progresiva que se iniciará a finales de este año y que concluirá a mediados del que viene”, matiza.

En el corto plazo, las réplicas de este pequeño terremoto se seguirán notando y durante unos meses los diferenciales de los países core (Alemania, EE UU yReino Unido) registrarán ligeros ascensos. La época de los mínimos históricos en los mercados de deuda considerados más seguros empieza a tener los días contados, pero como defiende Fusté en un mundo deflacionista como el actual la deuda a una década de EEUU no repuntará por encima del 3%.

Marian Fernández, directora de estrategia de Inversis Banco, en sintonía con la mayoría de los analistas consultados, coincide en señalar que la rentabilidad del bono a diez años estadounidense de aquí a final de año se situará entre el 2,5% y el 3%, mientras que el bund germano, en principio, no debería sobrepasar la barrera del 2,2%.

Para la deuda española, más sensible a las decisiones adoptadas en el seno de la zona euro, el nivel barajado en el corto y medio plazo estaría rondando el 5%. Los expertos, no obstante, descartan que la rentabilidad caiga por debajo del 4%. Para que esto sucede, el sector público tiene que seguir los pasos del privado y hacer efectiva la reestructuración que exige Bruselas.

Otro de los protagonistas de aquí a final de año seguirá siendo el BCE, que a diferencia de sus homólogos –el Banco de Japón y la Fed– ha mantenido una actitud más conservadora. Los expertos prevén que no adopte ninguna medida de gran calado, al menos hasta que se celebren las elecciones en Alemania.Una vez transcurrido los comicios, que según la mayoría de sondeos dan como clara vencedora a Angela Merkel, el encargado de dirigir la política monetaria en la eurozona podría suavizar su postura. En el hipotético caso de que algún país vuelva a presentar problemas para financiarse, Draghi podría comunicar alguna iniciativa extraordinaria que sirva de cortafuegos.

La constitucionalidad del programa de compra de bonos OMT será otro de los asuntos que pueden afectar al mercado. El debate abierto en Alemania al respecto fue visto como un elemento perturbador, sin embargo, los analistas creen que no presentará problema y que una vez que Merkel revalide su cargo, el tribunal dará luz verde para su aplicación.“Se trata de una estrategia de cara a las elecciones. Los alemanes quieren seguir marcando el rumbo de Europa y necesitan ver que sus políticos así lo creen”, señalan desde Adbank. No obstante, desde Deutsche Bank señalan que el organismo que dirige Mario Draghi tiene el cometido de vigilar la inflación, no de promover el crecimiento.

La unión bancaria en la eurozona y las dudas despertadas por la economía china serán los otros asuntos que podrían introducir inestabilidad en los mercados. En referencia al primero, las constantes reticencias de la locomotora de Europa a que sus bancos sean escrutados al milímetro hace pensar a algunos que la banca germana podría no estar tan saneada como se dice. Otros, prefieren decantarse por la idea de que lo que realmente temen los dirigentes europeos es perder soberanía.

El crecimiento más moderado del gigante asiático, unido a los problemas de liquidez que han provocado el incremento de los tipos en el interbancario, han sido el último episodio de presión. El Banco Popular de China aseguró que ajustaría su política monetaria y haría lo posible para evitar el temido credit cruch. Algunos analistas creen que la desaceleración de China es algo lógico y que lo que no era normal eran las tasas de crecimiento 8%. Según estas previsiones, el país emergente concluirá el año con un ascenso del 7%, aunque los más optimistas esperan un rally en su economía en el segundo semestre.

Balance de los seis primeros meses del año

1 Elecciones en Italia, el rescate a Chipre y el comienzo de la retirada de las medidas de estímulo económico por parte de la Reserva Federal son el balance de los seis primeros meses de 2013.Durante este periodo el Ibex 35 se ha dejado un 4,96%.El resto de plazas europeas han registrado un comportamiento dispar, aunque el verde ha terminado por imponerse. Así, el Dax alemán finaliza con una revalorización del 4,56%, el Cac francés se anota un 2,69% y el Footsie británico, un 5,39%.La incertidumbre que trajo consigo la ingobernabilidad de Italia pasa factura al selectivo milanés que con una caída del 6,35% se convierte en el farolillo rojo del Viejo Continente.
Después de un primer trimestre positivo para la renta variable a un lado y otro del Atlántico (el S&P 500 y el Dow Jones registraban día a día nuevos máximos históricos), las dudas despertadas por Ben Bernanke han dado paso a un periodo de mayor volatilidad que según los analistas acompañarán al mercado en los próximos meses.
Pero la corrección de estos días no debe interpretarse como una señal negativa, sino todo lo contrario. Una vez concluida esta fase, solo queda lugar a la recuperación.Así, y siguiendo la idea de que el mercado siempre se anticipa, los analistas creen que, si no hay ninguna sorpresa lo impide, el selectivo español podría concluir el año entre los 9.000 puntos y los 9.400 para el caso de los más optimistas. Esto, traducido en incrementos supone una revalorización de entre el 15% y el 22%, respecto a los niveles que marca en la actualidad.
De entre los valores del Ibex que más potencial presentan, según el consenso de los analistas consultados por Bloomberg, se encuentran Popular con un margen de mejora del 54%; Abengoa (+52%); Acciona (+40%); OHL(+37%) y Endesa (+20%).En el lado opuesto, es decir, aquellos valores cuyo valor en el mercado está por encima del precio objetivo son Mediaset, Amadeus e Iberdrola.

2 En el mercado de deuda el balance de este primer semestre resulta más positivo. Con la excepción de lo acontecido en los últimas sesiones, la caída de las rentabilidades ha sido una constante no solo en los países más seguros, sino también en aquellos sobre los que se cernía la sombra de la intervención. El bono español a diez años se ha mantenido estable en el nivel del 4% con la excepción de lo ocurrido en la última semana. La intervención de Bernanke anunciando el calendario para la retirada progresiva de los estímulos económicos ha provocado un incremento cercano al 12% tanto en la deuda pública periférica como en la de los países más seguros.
La calma que ha dominado la renta fija durante gran parte del año ha sido aprovechada por el Tesoro para hacer frente a las necesidades de financiación.En apenas seis meses el erario público ha completado cerca del 70% de las emisiones previstas para el conjunto de 2013. Junto a las programadas, el organismo dependiente del Ministerio Economía ha realizado otra tres sindicadas.Los analistas consideran que esta celeridad se debe a que puede que en los próximos meses el FROB necesite llevar a cabo varias emisiones para recapitalizar el banco malo.

3 Las materias primas también han jugado un papel importante en lo que va de año, en especial desde que la Fed anunciara sus intenciones de aminorar el programa de adquisición de deuda y ante los temores despertados por China. El oro ha sido sin lugar a dudas el que más se ha resentido de estas noticias y en lo que va de ejercicio acumula un descenso de 26% –solo en el último mes ha caído un 11%– hasta los 1.228 dólares la onza. Estos retrocesos continuados le llevan a situarse en niveles de agosto de 2010. Por su parte, la plata ha seguido el mismo camino y en el primer semestre se ha anotado una bajada del 35%, retornado a precio de septiembre de 2010(19,53 dólares por onza).
El crudo Brent tampoco ha podido escapar a la corriente bajista, aunque en comparación con el comportamiento de las otras materias primas ha salido bien parado.El barril de petróleo ha cedido un 7%, hasta los 103 dólares.
Ante este nuevo escenario de mayor volatilidad Daniel Álvarez, analista de XTB, cree que puede ser una buena oportunidad para recurrir a estrategias de inversión menos convencionales para el pequeño ahorrador que podrán resultar muy jugosas. De entre las alternativas existentes destaca la posibilidad de abrir posiciones cortas en alguna materia prima o metal precioso, así como la venta euros y compra de dólares.

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