El gran año de los fondos de inversión

En el primer trimestre del año, según Morningstar, ha sido muy positivo en cuanto a entradas netas en fondos de inversión de gestoras españolas. Nada más y nada menos que 5.000 millones de euros han entrado desde otros productos a fondos de inversión.

La explicación que da Morningstar y en la que estamos totalmente de acuerdo es la baja de rentabilidad de los depósitos, alimentado por la bajada de los tipos de interés y la recomendación del Banco de España en cuanto a la remuneración de los depósitos.

Obviamente, el buen comportamiento de los fondos de inversión en casi cualquier tipo de activo, también ha ayudado a incrementar la confianza del ahorrador en el producto estrella de las gestoras: los fondos de inversión.

Los fondos de inversión están gozando de un mejor tratamiento fiscal que los ahorradores españoles empiezan a valorar debido a la fuerte presión fiscal provocada por la necesidad de incrementar los ingresos para cubrir el déficit presupuestario.

De momento no se está viendo un trasvase de fondos de inversión de renta fija a fondos de renta variable debido fundamentalmente al conservadurismo típico del ahorrador español, pero los bajos tipos de interés y los bajos retornos esperados para casi cualquier producto conservador, podría provocar en cualquier momento que se produzca este hecho, que muchos estrategas denominan: La Gran Rotación.

Se necesita, en cualquier caso, que la renta variable (las bolsas) mantengan una tendencia positiva y que se eviten episodios de pánico como los vividos en 2001 o 2008. La volatilidad es el peor enemigo del inversor conservador y la última década ha ahuyentado a muchos inversores incapaces de soportar la elevada volatilidad y la enorme incertidumbre de los mercados.

El gran evento de los primeros meses del año y que más ha preocupado y preocupa al ahorrador conservador español ha sido la intervención de la economía chipriota. La “quita” a los depósitos de más de 100.000 euros en Chipre, ha provocado la pérdida de parte de confianza en el activo considerado como el más seguro.

La seguridad jurídica de los fondos de inversión es de las más altas, si no la más alta. Los fondos de inversión NO forman parte del balance de los bancos, mientras que los bonos emitidos por el banco o los depósitos, sí que forman parte de su balance. Invertir en fondos de inversión garantiza al ahorrador y partícipe una cartera diversificada desde el primer euro e independencia del balance y el riesgo de la gestión de los bancos.

Por último, a través de los fondos de inversión se consigue la diversificación geográfica, sectorial y de tipo de activo desde el primer euro. No se necesita tener un patrimonio de 1 millón de euros para invertir en bonos de Brasil, o empresas estadounidenses o chinas, basta con invertir en uno o varios fondos de inversión que inviertan en esas áreas para construir una cartera de inversión o de ahorro que tenga sus intereses en las áreas más atractivas del mundo. España está en recesión y a lo mejor tarda en salir de la crisis un par de años más, pero los ahorros de los españoles NO tienen porque estar invertidos en áreas geográficas en recesión sino que a través de los fondos de inversión, se puede invertir en aquellos activos, productos y áreas geográficas de mayor interés, sin por ello incurrir en mayores costes transaccionales, como ocurriría si un particular lo quisiese hacer de un modo directo.

Esta crisis financiera está obligando a incrementar el conocimiento del inversor y el ahorrador de los productos en los que invierte para no volver a cometer errores como la inversión en preferentes, etc. El asesoramiento independiente tiene mucho más valor que hace unos años.

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

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